Preguntas bíblicas sobre Lucas

 

Las preguntas que se refieren a más de un Evangelio se tratan en el primer evangelio donde aparecen, o bien están en la sección de los Evangelios.

 

P: En Lc, ¿cuáles son algunos de los elementos distintivos de este evangelio?

R: Lucas destaca la humanidad de Jesús, el Hijo del Hombre, quien trajo salvación tanto para los gentiles como para los judíos. En Lucas, Jesús brilla como maestro de parábolas. Cristo es la esperanza universal. Muchos ven en él un énfasis en los gentiles mayor que en Mateo o Marcos. Lucas ofrece más información sobre la infancia de Jesús en tiempos de Herodes el Grande. Eusebio dice que Lucas era un gentil de Antioquía, y Hechos 13:1 dice que Manaén, que se había criado con Herodes el Tetrarca, estaba en Antioquía. Lucas parece destacar los contrastes, como los leprosos agradecidos frente a los desagradecidos, el ladrón arrepentido y el impenitente, el samaritano y los fariseos, y el hombre rico y Lázaro.

   En cuanto al idioma, los libros de Lucas y Hechos tienen la gramática griega más compleja de la Biblia. Lucas es además el evangelio más largo, con unas 19,581 palabras griegas, frente a 18,111 de Mateo, 11,051 de Marcos y 15,436 palabras griegas de Juan. Lucas también escribió Hechos poco después, que tiene unas 18,460 palabras griegas.

   En cuanto a las sectas, los testigos de Jehová intentan dar a Lucas 16:19-31 una interpretación especialmente retorcida.

 

P: En Lc 1:1, ¿se escribieron muchos relatos evangélicos?

R: Conocemos los otros tres evangelios auténticos. Mucho después, alrededor del año 170 d.C., Taciano, un cristiano asirio que más tarde se hizo hereje, escribió el Diatessaron, una armonía de estos cuatro evangelios, hacia el año 172 d.C. Si se escribieron otros relatos verdaderos, no tenemos evidencia de que nadie en la iglesia primitiva haya oído hablar de ellos. También tenemos fe en que Dios preservó lo que Él quiso preservar.

   Se escribieron unos 50 relatos gnósticos y legendarios, como el Evangelio de Tomás de los herejes gnósticos. Hay imágenes y comentarios sobre el Evangelio de Tomás en el Wycliffe Dictionary of Biblical Archaeology p.406, el New International Dictionary of the Bible p.1011-1012, y la International Standard Bible Encyclopedia vol.6 p.384. Véase también la siguiente pregunta.

 

P: Lucas, al comienzo de su evangelio, escribe: “Habiendo muchos tentado a poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron por sus ojos, y fueron ministros de la palabra; me ha parecido también a mí, después de haber entendido todas las cosas desde el principio con diligencia, escribírtelas por orden, oh muy buen Teófilo, para que conozcas la verdad de las cosas en las cuales has sido enseñado” (Lc 1:1-4). ¿Parece Lucas más puntilloso o más correcto que los demás evangelistas, especialmente Marcos, al disponer y organizar los materiales de su evangelio? ¿Ordenó los sucesos cronológicamente, a diferencia de los demás? ¿Significa esto que había alguna duda respecto de los escritos de los demás?

R: No, en cuanto a la mayor parte de ello. Con frecuencia la gente intenta leer en el texto cosas que no están allí. Sin embargo, Papías, discípulo del apóstol Juan, dijo que Marcos escribió algunas cosas que no estaban en orden. Véase www.biblequery.org/gospels.html para una armonía de los evangelios.

 

P: En Lc 1:1, dado que solo conocemos otros tres relatos evangélicos auténticos, ¿escribieron los cristianos alguna otra cosa que no esté en nuestras Biblias?

R: Sí, los primeros cristianos escribieron muchas cosas. Tenemos buenos escritos extrabíblicos de tres discípulos del apóstol Juan (Ignacio, Policarpo y fragmentos de Papías). Tenemos una carta de Clemente de Roma (96-98 d.C., anterior al Apocalipsis), quien posiblemente fue el mismo Clemente que Pablo menciona en Filipenses 4:3. También tenemos abundantes escritos apologéticos de Ireneo, discípulo de Policarpo, de Justino Mártir y de Atenágoras. Hay en total unos 39 escritores anteriores a la severa persecución de Decio y Galo en los años 250/251 d.C., y muchísimos otros.

 

P: En Lc 1:3, ¿por qué el autor sabía más que los otros escritores de los evangelios acerca del nacimiento y la primera infancia de Jesús?

R: Aunque Lucas solo dice que investigó con cuidado lo que le transmitieron los testigos oculares, he aquí una teoría sobre una razón más específica.

   Eusebio de Cesarea (318 d.C.) dice que Lucas era un gentil de Antioquía. Hechos 13:1 dice que entre los profetas y maestros de la iglesia de Antioquía estaba Manaén, que se había criado con Herodes el Tetrarca. Es evidente que Lucas sabía de Manaén, puesto que escribió Hechos. Sus conversaciones con Manaén acerca de los tiempos de la infancia de Jesús pudieron haber sido especialmente interesantes.

   Por supuesto, la iglesia era pequeña en aquel entonces, y no podemos descartar del todo que Mateo, Marcos y Juan también hablaran con Manaén.

 

P: En Lc 1:3, ¿estaba Lucas realmente inspirado por Dios, o simplemente le pareció bien escribir esto?

R: Ambas cosas pueden ser ciertas. No sabemos cuánto hubo de iniciativa propia de Lucas, pero de cualquier modo Dios puede usar y bendecir nuestra iniciativa, como lo muestra 2 Corintios 8:17 (aunque en realidad la mayor parte de los capítulos 8 y 9). Véase también la siguiente pregunta.

 

P: En Lc 1:3, ¿significa esto que Lucas no fue inspirado, dado que el libro apócrifo de 2 Macabeos 2:23-32 también muestra iniciativa?

R: Primero algunos datos básicos, luego una comparación de ambos, y finalmente algunas conclusiones.

Datos básicos:

B1. Si un escritor de la Biblia decidía escribir algo, Dios podía usar su decisión. De hecho, todo escritor de cada libro de la Biblia tuvo que decidir escribir ese libro, o no se habría escrito. Véase la pregunta anterior para más comentarios sobre cómo Dios usa nuestra iniciativa.

B2. La mayoría de los católicos y los ortodoxos creen que 2 Macabeos es parte de la palabra de Dios. (Estaba en la versión original King James.) Casi todos los protestantes (con la excepción de muchos anglicanos y episcopales) creen que no lo es. Véase la pregunta sobre si los libros apócrifos son parte de la palabra de Dios para más información sobre los apócrifos en general.

B3. Muchos cristianos primitivos creían que los libros apócrifos eran parte de la Escritura, especialmente los cristianos primitivos que hablaban latín y griego.

B4. Muchos cristianos primitivos creían que los libros apócrifos contenían escritos piadosos, pero que no eran Escritura, especialmente los cristianos primitivos que hablaban hebreo.

B5. Todos pueden coincidir en que, por lo menos, 2 Macabeos fue un compendio de una historia del período macabeo escrita por judíos temerosos de Dios. No hay nada malo en que los creyentes escriban historias y otros libros.

B6. La mayoría de los cristianos genuinos coinciden en que una persona podría tener una idea equivocada acerca de los libros apócrifos y aun así ser un cristiano genuino.

Comparación:

Lucas 1:1-4 (versión católica RSV) “Puesto que muchos han emprendido la tarea de componer un relato de las cosas que se han cumplido entre nosotros, tal como nos las transmitieron los que desde el principio fueron testigos oculares y ministros de la palabra, también a mí me ha parecido bien, después de haber seguido de cerca todas las cosas desde hace algún tiempo, escribirte un relato ordenado,…”

2 Macabeos 2:23-32 (versión católica RSV) “todo esto, que ha sido expuesto por Jasón de Cirene en cinco volúmenes, intentaremos condensarlo en un solo libro. Pues considerando la avalancha de cifras que ello implica y la dificultad que hay para quienes desean adentrarse en los relatos de la historia a causa de la masa de material, nos hemos propuesto agradar a quienes desean leer, facilitar las cosas a quienes se inclinan a memorizar, y ser de provecho a todos los lectores. Para nosotros, que hemos asumido la fatiga de abreviar, no es tarea ligera, sino que exige sudor y pérdida de sueño, así como no es fácil para quien prepara un banquete y busca el beneficio de otros. Sin embargo, para ganarnos la gratitud de muchos, soportaremos con gusto la incómoda fatiga, dejando la responsabilidad de los detalles exactos al compilador, mientras dedicamos nuestro esfuerzo a lograr las líneas generales del compendio. Porque así como el maestro constructor de una casa nueva debe ocuparse de toda la construcción, mientras que quien emprende su pintura y decoración solo tiene que considerar lo que es adecuado para su ornato, tal es, a mi juicio, nuestro caso. Es deber del historiador original ocupar el terreno y tratar los asuntos desde todos los ángulos y tomarse el trabajo de los detalles, pero a quien reelabora el relato se le debe permitir esforzarse por la brevedad de expresión y renunciar al tratamiento exhaustivo. Por tanto, comencemos en este punto nuestro relato, añadiendo solo lo ya dicho; porque es insensato alargar el prefacio mientras se acorta la historia misma.”

Conclusiones:

C1. 2 Macabeos nunca afirmó ser la palabra de Dios. Lucas afirmó contener las palabras exactas de Jesús.

C2. Lucas básicamente dice que

a) Puesto que otros [¿Mateo y Marcos?] han emprendido escribir sobre la vida de Jesús, y

b) Puesto que él siguió de cerca todas las cosas,

c) Le pareció bien a Lucas escribir su Evangelio.

C3. El escritor o los escritores de 2 Macabeos afirman que la obra es simplemente un compendio de los cinco volúmenes de Jasón de Cirene. El escritor dijo que hubo muchas dificultades de por medio, y explican cómo y por qué produjeron lo que produjeron.

C4. Si bien el escritor de 2 Macabeos 2 detalla ampliamente cómo se produjo el libro, no menciona que Dios haya tenido nada que ver con inspirar la obra.

 

P: En Lc 1:3 y Hechos 1:1, ¿quién era Teófilo?

R: En griego, el nombre “Teófilo” significa “amante de Dios”. O bien los libros estaban dirigidos a un individuo en particular llamado Teófilo, o, más probablemente, estaban dirigidos a los amantes de Dios de todas partes.

   Teófilo, obispo de Antioquía de 168 a 181/188 d.C., vivió después, de modo que no podría referirse a él. Asimismo, fue también el nombre de un patriarca de Alejandría alrededor del año 391 d.C.

 

P: En Lc 1:5, ¿qué significa el nombre Elisabet?

R: Elisabet (Elisabet en griego, forma que el español conserva) equivale a Elisheba en hebreo. Significa “Dios es mi juramento”. Elisheba fue hija de Aminadab de Judá y esposa de Aarón, en Éxodo 6:23. El Wycliffe Bible Dictionary p.520,522, el New International Dictionary of the Bible p.308 y la escéptica Asimov’s Guide to the Bible p.918 dicen todos algo similar.

 

P: En Lc 1:13, ¿por qué era tan importante que el bebé de Elisabet se llamara Juan?

R: La Escritura no lo dice. A veces Dios tiene razones específicas para hacer las cosas, y el Señor no está obligado a decírnoslas. Normalmente, en aquella cultura el padre tenía el derecho de poner nombre al niño. Si Dios no hubiera dicho que le pusieran Juan, no tenemos idea de cómo se habría llamado.

 

P: En Lc 1:15 y Mt 11:14, ¿cómo estaba Juan el Bautista en el espíritu y la virtud de Elías? ¿Era Elías reencarnado?

R: No. Vino en el espíritu y la virtud de Elías, pero Juan no era Elías reencarnado. Véase el comentario sobre Marcos 9:11-13 para la respuesta.

 

P: En Lc 1:15, ¿qué significa que Juan el Bautista fue lleno del Espíritu Santo desde su nacimiento?

R: Desde el día de Pentecostés, los creyentes reciben al Espíritu Santo, que mora dentro de ellos cuando nacen de nuevo. Juan el Bautista fue una persona singular con una misión singular. Fue lleno del Espíritu Santo desde antes de nacer.

 

P: En Lc 1:15-80, ¿cómo podría un ministerio tener hoy un “tiempo de Juan”?

R: Jesús estaba casi anunciado, pero todavía no del todo. Era el tiempo del precursor, que se preparaba a sí mismo para preparar el anuncio del Mesías. A veces, en un ministerio fructífero hay primero un “tiempo de quietud” de aprendizaje, de formación del carácter, de capacitación y de comprensión del campo, antes de irrumpir “aparentemente” de golpe en la escena.

 

P: En Lc 1:20-22, ¿cómo pudo Zacarías seguir sirviendo en el templo después de haber quedado mudo?

R: Dos puntos que considerar en la respuesta.

a) Que Zacarías presentara la ofrenda y los sacrificios no le exigía hablar.

b) Después de ocurrido este milagro, Lucas guarda silencio sobre si Zacarías fue relevado temporalmente de sus deberes o no.

   Véase a J. Gresham Machen, The Virgin Birth of Christ cap.10 p.234, para más información.

 

P: En Lc 1:28,42, ¿en qué sentido está María llena de gracia?

R: Esto no se refiere a la composición química, física ni espiritual de María. Más bien, aquí gracia significa favor inmerecido, y a María le fue dado un gran favor con el privilegio de ser la madre de nuestro Señor. Recuérdese que alguien que no tuviera naturaleza pecaminosa y que nunca hubiera pecado no necesitaría un Salvador. En Lucas 1:47, María muestra que ella también necesitaba un salvador. Véase When Critics Ask p.382-383 y When Cultists Ask p.142-144 para más información sobre por qué María no fue concebida inmaculadamente ni vivió una vida sin pecado, como lo afirma la Iglesia católica. Históricamente, ningún escritor cristiano prenicaeno escribió que María fuera sin pecado ni que tuviera reservas de méritos.

 

P: En Lc 1:31, ¿por qué era importante que el bebé de María se llamara Jesús?

R: La Escritura no lo dice explícitamente. Sin embargo, la palabra hebrea para Jesús, Yeshúa, significa “Jehová salva”, y parece el único nombre apropiado para Jesús, puesto que significa “Yahvé salva”. Además, puede ser pertinente que Zacarías 3:1-5 mencione a un sumo sacerdote llamado Yeshúa, que aparentemente es un tipo del Salvador. El nombre de Josué y el nombre de Jesús son el mismo en hebreo.

 

P: En Lc 1:34 y Mt 1:18-20, ¿cómo es posible un nacimiento virginal?

R: Por medios naturales, no es posible para los seres humanos. Pero dado que Dios Todopoderoso puede crear al hombre del polvo de la tierra, en comparación un nacimiento virginal no le resultaría demasiado difícil.

 

P: En Lc 1:35, ¿por qué la Biblia no libra ni siquiera a Dios de que se le atribuyan insinuaciones sexuales ilícitas, cuando el Espíritu Santo cubrió con su sombra a María, sin explicar cómo? (El musulmán Ahmed Deedat planteó esto.)

R: Si bien Dios no nos dijo exactamente cómo realizó este milagro, ningún cristiano primitivo explicó esto como un acto sexual en modo alguno. Es muy extraño que Deedat plantee esto, porque incluso el Corán afirma que Jesús nació de una virgen. He sabido de un musulmán que, aparentemente en su afán de ser anticristiano, negó que Jesús hubiera nacido de una virgen, pese a lo que enseña su propia religión.

 

P: En Lc 1:37; Mt 19:26; Mc 10:27, ¿cómo es que nada hay imposible para Dios, siendo que a Dios le es imposible mentir en Heb 6:18, negarse a sí mismo en 2 Timoteo 2:13, jurar por alguien mayor que sí mismo en Heb 6:13, o ser tentado con el mal en Stg 1:13?

R: Ninguna “cosa” es imposible para Dios. Mentir y las contradicciones lógicas no son “cosas”, y Dios no hace eso. Véase When Critics Ask p.351 para una respuesta más extensa.

 

P: En Lc 1:37, ¿qué hay de la teoría de que María tuvo relaciones sexuales con un soldado llamado Parthenos?

R: La palabra griega para “virgen” es parthenos. Algunos incrédulos especularon en su momento que “Panthera” era un soldado romano que engendró a Jesús. Sin embargo, parthenos en griego significa “virgen”, no tenemos constancia de que nadie se haya llamado nunca Parthenos, y sería un nombre muy improbable para un hombre griego. El escritor primitivo Orígenes fue el primero que sepamos que respondió a esta acusación en Origen Against Celsus libro 1 capítulo 32 p.410.

 

P: En Lc 1:37, ¿es Dios realmente todopoderoso?

R: Sí. Esto es lo que dicen las Escrituras acerca del poder de Dios.

Dios es todopoderoso. Lucas 1:37; Jeremías 32:27; Isaías 1:9

Todo lo que Dios decreta sucede. Isaías 14:24,27; 43:13; 55:11; Juan 10:26-28. Dios es soberano sobre todo. Isaías 6:5; Salmo 103:14

Dios hace lo que le place. Mateo 20:15; Salmo 115:3;135:6; Romanos 9:20

Nada hay demasiado difícil para Dios. Génesis 18:14; Job 42:2; Jeremías 32:17; Mateo 19:26

Dios no puede negarse a sí mismo (2 Timoteo 2:13), ni mentir (Hebreos 6:18; 1 Samuel 15:29), ni ser tentado por el mal (Santiago 1:13), ni jurar por ninguno mayor que él (Hebreos 6:13).

Nada ocurre fuera de lo que Dios permite. Job 1:12;2:6; Santiago 4:15

Toda “decisión de la suerte” viene del Señor. Proverbios 16:33

Todas las cosas obran juntamente para su voluntad. Romanos 8:28; Efesios 1:11

Nadie puede frustrar los decretos de Dios. Isaías 43:13; Romanos 11:29

Muchos logran resistir la voluntad mandada o deseada por Dios. Hechos 7:39,51; 4:11; 13:46; 14:2; 2 Corintios 6:1

Las personas hacen algunas cosas buenas por iniciativa propia. 2 Corintios 8:17

En resumen, el poder de Dios está limitado únicamente por él mismo. Sucede todo lo que Dios manda. No sucede nada que Dios no permita. Dios puede escoger delegar por un tiempo su soberanía y permitir algunas cosas que le rompen el corazón, pero al final todo queda entretejido en su plan.

 

P: En Lc 1:38, si María se hubiera negado, ¿habría sido Dios incapaz de redimir a la humanidad?

R: No. Dios usa a las personas como instrumentos suyos, pero Dios no está limitado a usar a una persona en particular. Mardoqueo lo entendió muy bien en Ester 4:14.

Hablando hipotéticamente, no habría sido problema alguno para Dios idear un plan alternativo. Quizá podría haber escogido a otra mujer y haberse asegurado de que desarrollara las cualidades necesarias para ser una buena madre para Jesús.

En realidad, Dios conoce cada día de nuestra vida desde antes de que existiéramos (Salmo 139), incluida cada decisión que tomamos y cada decisión que María tomaría. Así pues, Dios no necesitaba ningún plan alternativo.

 

P: ¿Muestra Lc 1:48 que debemos venerar a María por encima de todas las mujeres?

R: No. María fue receptora de la gracia de Dios, no fuente de una gracia propia. Cuatro puntos que considerar en la respuesta.

El griego no dice que debamos bendecirla por encima de todas las mujeres, sino que ella fue la más bendita de las mujeres por ser la madre de Jesús.

Jael fue la más bendita entre las mujeres en Jueces 5:24 porque mató a Sísara. Si usted piensa que debe venerar a María por la forma en que está redactado Lucas 1:48, no debería olvidar venerar a Jael como la más bendita entre las mujeres antes de María, por la forma en que está redactado Jueces 5:24.

Cuando llegaron los magos, se postraron y adoraron a Jesús. No dice que se postraran ante María ni que la veneraran.

Recuérdese que María también adoró a su hijo.

Por último, en Hechos 1:13-14, cuando los discípulos estaban reunidos y María la madre de Jesús estaba también allí, todos oraban a Dios; nadie oraba a María ni la veneraba.

   Véase When Cultists Ask p.145 y When Critics Ask p.381-382 para más información.

 

P: En Lc 1:48, ¿en qué sentido es María la más bendita entre las mujeres?

R: María fue la más bendita por ser la madre del niño Jesús. María no dijo “mi espíritu se alegró”, sino “mi espíritu se alegró en Dios mi Salvador”. Los cristianos siempre la recordarán y la honrarán como aquella que crió a Jesús. Está ausente de la Escritura todo indicio de que ella fuera sin pecado, de que fuera concebida inmaculadamente, de que fuera virgen toda su vida, de que tenga reservas de méritos o de que ascendiera al cielo. La Escritura nunca la llama comediadora ni corredentora, ni dice que debamos venerarla o adorarla. Los escritores cristianos prenicaenos desconocían por completo la idea de que María fuera comediadora o corredentora, y no consta que nadie pensara en venerar a María.

   Es correcto, aunque ambiguo, llamar a María “madre de Dios”, como lo hizo el Concilio de Éfeso. De ninguna manera es María la madre de Dios el Padre ni del Espíritu Santo. Nestorio al principio se opuso a decir que María era la madre de Dios, pero más tarde aceptó el término, aunque con reticencia. María es genuinamente la madre de Dios, porque es la madre de Jesús. Sin embargo, Jesús existía en el cielo antes de que María fuera creada, y María no es la madre de Dios el Padre ni de Dios el Espíritu. En vez de decir que María es la madre de Dios, es preferible decir que María es la madre de Dios el Hijo.

 

P: En Lc 1:62-63, ¿qué muestra esto acerca de Zacarías?

R: Lc 1:62-63 muestra que aquí Zacarías estaba tanto sordo como mudo.

 

P: En Lc 1:70 y Hechos 3:21, ¿muestran los discursos de Zacarías y de Pedro que la tierra era joven, puesto que los profetas hablaron desde el principio?

R: No, porque “desde el principio” es una expresión que significa desde los primeros tiempos. Hablaron desde el principio de la humanidad, no desde el principio, seis días antes. Por tanto, Lucas 1:70 no establece cuánto duraba un día.

   Para ejemplos del uso de “principio” que no se refieren al principio de la creación, véanse Lucas 1:2; Juan 8:25; 15:27; 16:4; Hechos 26:5.

 

P: En Lc 1:80; 2:52; 4:16, ¿viajó Jesús a la India y aprendió de maestros hindúes, como afirman algunos seguidores de la Nueva Era?

R: No. When Cultists Ask p.146-148 menciona que el autor ruso Nicolás Notovitch dijo esto. También menciona que Jesús citó extensamente el Antiguo Testamento, y nunca las “escrituras” védicas hindúes. Hay cinco puntos que considerar en la respuesta.

1. Lucas 1:80 se refiere a Juan el Bautista, no a Jesús. Zacarías era el padre de Juan, y el cántico de alabanza de Zacarías a Dios en Lucas 1:67-79 no se refiere a Jesús, sino a su hijo: “profeta del Altísimo serás llamado; porque irás ante la faz del Señor, para aparejar sus caminos” (Lc 1:76 RV1909)

2. Lucas 2:39-40 dice que Jesús regresó a Nazaret, no a la India.

3. Lucas 2:41 dice que cada año los padres de Jesús, presumiblemente con Jesús, iban a Jerusalén.

4. En Lucas 2:51-52, después de cumplir doce años, Jesús también creció en Nazaret.

5. Por último, Lucas 4:16 dice que Jesús se crió en Nazaret.

En resumen, no hay evidencia de que Jesús fuera a ningún lugar fuera de Palestina y Egipto. Hay tanta evidencia de que Jesús de niño fue a la India como de que fue a la luna.

 

P: Sobre Lc 2, alguien me envió esto por correo electrónico: “La razón de la Navidad está tradicionalmente arraigada en las Saturnales romanas, a las que el cristianismo suplantó. No hay precedente en la Biblia para esta festividad”.

R: Esta es la respuesta breve:

a) No sabemos el mes ni el año en que nació Jesús, así que cualquier fecha es tan buena como otra.

b) Los romanos tenían muchísimas festividades, de modo que cualquier día quedaría cerca de alguna festividad romana u otra.

c) Los primeros cristianos estaban dispuestos a morir antes que adorar a otros dioses, así que la Navidad no tuvo nada que ver con el culto a Saturno ni a ningún otro ídolo en las Saturnales.

d) Muchos de los primeros cristianos gentiles eran esclavos, y los romanos tenían la costumbre de dar a sus esclavos una libertad temporal durante unos días en el tiempo de las Saturnales, que sería el único momento en que podrían salir a reunirse para celebrar la Navidad sin ser perseguidos.

 Véase la siguiente pregunta para la respuesta larga.

 

P: En Lc 2, ¿es la Navidad una festividad pagana, y por qué se celebra el 25 de diciembre?

R: No, la Navidad no es una festividad pagana. No sabemos el mes ni el día en que nació Jesús. Sin embargo, no habría sido razonable que todos los agricultores tuvieran que trasladarse a algún lugar para ser censados ni en tiempo de cosecha ni en tiempo de siembra. Hay dos opiniones sobre por qué la Navidad cae justo después de las Saturnales: que es coincidencia y que no lo es. He aquí la evidencia que apoya ambas opiniones.

Coincidencia: Diversas culturas tenían festividades en diversas fechas. Por ejemplo, los griegos posteriores tenían más días festivos que no festivos. Los romanos tenían una festividad menor en honor a Júpiter cada Idus (día 13 o 15) del mes. Cada seis días antes había un sacrificio a Juno y a Jano. He aquí una lista parcial de festividades romanas.

1 de enero  Día consagrado a Jano

9 de enero  Agonia (para Jano)

Febrero  Festival sabino (no solo romano) de purificación llamado Februa

15 de febrero  Lupercalia (no dedicada a ningún dios)

17 de febrero  Quirinalia (para Marte)

27 de febrero  Primera Equirria (para Marte)

1 de marzo  Matronalia (para Juno)

14 de marzo  Segunda Equirria (para Marte)

19 de marzo  Quinquatrus (para Minerva)

23 de marzo  Tubilustrium (purificación de las trompetas)

Abril  Festival para Venus

25 de abril  Robigalia (se pedía al añublo que perdonara el grano)

¿Primavera?  Bacanales (festival de embriaguez y sexo)

15 de mayo  Festival para Mercurio y Maya

26 de mayo  Ambarvalia (para buenas cosechas)

9 de junio  Vestalia (para Vesta)

13-14 de junio  Quinquatrus menores (para Minerva)

El mes de julio fue rebautizado en honor del emperador Julio César, quien fue proclamado dios.

23 de julio  Neptunalia (cuando más se deseaba el agua)

El mes de agosto fue rebautizado en honor del emperador Augusto, quien fue proclamado dios.

9 de agosto  Vinalia rustica (para Venus)

13 de agosto  Festival para Diana (los esclavos quedaban libres por 1 día)

23 de agosto  Vulcanalia (para Vulcano)

4 de septiembre  Ludi Magni en honor de Júpiter, Juno y Minerva (Encyclopedia Britannica versión de 1957)

13 de septiembre  Fiesta de Júpiter (el Estado romano ocupaba un lugar prominente)

15 de octubre  Caballo de Octubre (sacrificio a Marte)

1 de noviembre  Fiesta de Pomona, diosa de la cosecha

17-24 de diciembre  Saturnales (conmemoraban la edad de oro de Saturno. - Los esclavos quedaban libres por 8 días)

Tertuliano (198-220 d.C.), en On Idolatry capítulo 10, menciona también las Quinquatria, las Minervalia, las Saturnales, el Septimontium y la fiesta de la Grata Parentela. Sin embargo, no estamos seguros de las fechas de algunas de estas festividades.

   Lo que muestra esta lista de festividades romanas es que, cuandoquiera que se celebrara la Navidad, lo más probable es que quedara cerca de alguna festividad romana u otra.

No es coincidencia: Celebrar la Navidad el 25 de diciembre no fue una coincidencia, por tres razones.

N1. No en estas fechas: Algunas fechas eran menos apropiadas que otras para la Navidad. Alrededor del 9 al 24 de marzo había muchos espectáculos de gladiadores en honor de Minerva. Los primeros cristianos probablemente no habrían querido estar fuera celebrando cuando los romanos andaban buscando gente para luchar contra bestias salvajes. El 13 de septiembre, el culto a Marte, protector del Estado, ocupaba un lugar prominente. Los cristianos tampoco habrían querido llamar la atención entonces.

N2. Competir con las Saturnales: Situar la Navidad justo después de las Saturnales pudo haber sido deliberado, para “competir” con la festividad romana. Sin embargo, esta opinión supone que las Saturnales eran una festividad sumamente importante, lo cual no era necesariamente el caso.

N3. Muchos cristianos eran esclavos: Más de la mitad de los habitantes del Imperio romano eran esclavos, y probablemente un porcentaje aún mayor de los cristianos lo eran. La festividad pagana de las Saturnales daba a los esclavos cristianos más libertad de lo habitual, puesto que durante ese tiempo los esclavos quedaban temporalmente libres. Así tenían el tiempo libre para planear y reunirse en su propia festividad.

   Véase Now That’s a Good Question p.362-364 para más información.

 

P: En Lc 2, ¿se copió simplemente la Navidad de la festividad pagana romana del Sol Invictus?

R: No. La festividad del Sol Invictus (el sol invencible) se celebraba el 23 de diciembre, no el 25, cuando los días comenzaban a alargarse. Además de esto, la Navidad no pudo copiarse del Sol Invictus por otras dos razones.

1) El Sol Invictus no se instituyó sino hasta los años 270/274 d.C., bajo el emperador Aureliano, un perseguidor de los cristianos.

2) Efrén el cristiano sirio (c.350-378 d.C.) deja constancia de que se celebraba la Natividad de Cristo. Muestra que se celebraba unos 13 días después del solsticio de invierno. (Hymns on the Nativity Himno 4 p.235). Efrén vivía en la parte occidental del Imperio sasánida persa, donde no se celebrarían las festividades decretadas por el emperador romano.

   Dentro del Imperio romano, Gregorio Nacianceno pronunció lo que algunos consideran uno de sus mejores sermones, sobre el Natalicio de Cristo, ya sea el 25 de diciembre de 380 d.C. o el 6 de enero de 381 d.C. Oration 38 p.345-351.

 

P: En Lc 2:1, ¿está bien que los cristianos abrevien Christmas como “Xmas”?

R: No hay problema. Como señala R.C. Sproul en Now That’s a Good Question p.364-365, la abreviatura no era una X sino una cruz, y no se pretende con ella ninguna falta de respeto hacia Jesús.

 

P: En Lc 2:1-5, ¿por qué habría de causar César Augusto un caos, supuestamente, al hacer supuestamente que todos regresaran a su ciudad de origen?

R: Primero lo que afirma el escéptico Isaac Asimov, y luego dos respuestas distintas.

   Asimov’s Guide to the Bible p.929 dice sin rodeos: “Los romanos no habrían podido de ninguna manera llevar a cabo un censo tan extraño como ese. ¿Por qué habrían de querer a cada persona presente en la ciudad de sus antepasados en vez de en la ciudad en la que realmente vivía? … No, es difícil imaginar un tejido más complicado de inverosimilitudes, y los romanos ciertamente no habrían organizado semejante censo.”

C. Vibio Máximo, prefecto romano de Egipto, discreparía. Pues el edicto tributario de Vibio Máximo del año 104 d.C. exigía a todos los habitantes de Egipto regresar a su ciudad de origen. Esto no causaría caos entre los agricultores y la gente más pobre, que de todos modos no viajaban mucho. Véase The Case for Christ p.135 y el Wycliffe Bible Dictionary p.414 para más información; allí se indica que el decreto está documentado en Deiss LAE p.271.

Decisión propia de José: En cuanto a que José regresara a Belén en vez de considerar Nazaret su ciudad de origen, los evangelios en realidad no afirmaron que César Augusto exigiera que todos en el imperio volvieran a su ciudad de origen. Quizá José tenía sus propias razones, y o bien consideró importante por iniciativa propia inscribirse como descendiente de la línea real, o bien un ángel le dijo que lo hiciera. Sin embargo, José no fue el único que sintió la necesidad de viajar para el censo, pues los mesones de Belén estaban llenos.

 

P: En Lc 2:1, ¿por qué dejó José su hogar y regresó a su ciudad de origen?

R: Hay dos respuestas concurrentes.

Razón celestial: Dios, en su providencia, dispuso las cosas de este modo para que se cumpliera la profecía de que Jesús nacería en Belén.

Razón terrenal: O bien José simplemente quiso regresar a su ciudad de origen, o bien la gente tenía que regresar a su ciudad de origen para asegurar que nadie quedara fuera del cobro de impuestos. Un requisito semejante, que todos debían regresar a su ciudad de origen, aparecía en el edicto tributario de Egipto del año 104 d.C. El prefecto, C. Vibio Máximo, escribió: “Estando próximo el empadronamiento por casas, es necesario notificar a todos los que por cualquier causa se hallen fuera de sus distritos administrativos que regresen a sus hogares a fin de cumplir con la ordenanza acostumbrada del empadronamiento, y que permanezcan en sus propias tierras de labranza.” Véase The New Testament Documents: Are They Reliable?, de F.F. Bruce. IVP p.86-87, para más información.

 

P: En Lc 2:2, ¿qué sabemos acerca de Cirenio?

R: Cirenio fue gobernador dos veces. La primera fue entre los años 12 y 6 a.C., cuando dirigió una campaña contra los homanadenses en Anatolia (la actual Turquía). La segunda vez Cirenio fue gobernador de Siria a partir del año 6 d.C., según una inscripción. No tenemos constancia de qué provincia gobernó Cirenio la primera vez. Hay dos opiniones:

Sir William Ramsay sostiene que Cirenio fue gobernador de Siria la primera vez. (Siria es contigua a las montañas de Anatolia.) Si bien tenemos una lista completa de los gobernadores de Siria durante este período y Cirenio no aparece mencionado hasta el año 6 d.C., Cirenio pudo haber sido un gobernador adicional especial para esta campaña militar.

F.F. Bruce sostiene que Cirenio fue probablemente gobernador de Galacia, que está en Anatolia.

   Como nota al margen, hay mucho del mundo antiguo que no podemos demostrar. Por ejemplo, las monedas de Damasco callan sobre la ocupación romana de Damasco entre los años 34 y 62 d.C. Sin embargo, tenemos la certeza de que los romanos gobernaban Damasco entonces. Del mismo modo, cuando el emperador Claudio expulsó a los judíos de Roma en los años 49-50 d.C., Josefo nunca mencionó este suceso; solo lo hicieron Suetonio y Lucas. Véase http://www.biblehistory.net/newsletter/cyrenius.htm para más sobre Cirenio. Véanse también The New Testament Documents: Are They Reliable? de F.F. Bruce (p.86-87), Encyclopedia of Bible Difficulties p.365-366 y When Critics Ask p.383-385 para más información.

 

P: En Lc 2:1-5, ¿cuándo se realizaron los censos del Imperio romano?

R: Un censo era importante para fijar las tasas de tributación, y los romanos querían tenerlos para gravar a la gente de manera más pareja (y más exhaustiva).

44 a.C. Los romanos cobraban impuestos a los judíos (aunque sin censo), según las Antigüedades de los judíos de Josefo, libro 14 cap.271.

8-4 a.C. Augusto realizó tres censos, el segundo de los cuales fue el de 8-4 a.C. Augusto deja constancia de que ordenó el primer censo en el año 8 a.C., en Res Gestae 8 - Los hechos de Augusto. El censo habría tardado unos años en llevarse a cabo. Encyclopedia of Bible Difficulties p.366 menciona un censo en el año 7 a.C.

6/7 d.C. Arquelao fue depuesto y sus territorios anexados a Siria. Josefo (93-94 d.C.) (Antiquities of the Jews 17.13:5 p.375) dice que Cirenio “tomó cuenta de sus bienes”, y trata más ampliamente sobre Cirenio en Antiquities of the Jews 18.1.1 p.376. Es muy probable que sea el mismo censo mencionado en Hechos 5:37.

20 d.C. Censo romano, y cada 14 años a partir de entonces, según el Papiro Oxirrinco 225 (en Milligan, Greek Papyri p.44-47). Véanse el Wycliffe Bible Dictionary p.319,414 y Bible Difficulties & Seeming Contradictions p.71-72 para más sobre esto.

104 d.C. En Egipto hubo un censo bajo Vibio Máximo. Esto fue 14 X 6 años después del censo del año 20 d.C.

   Véanse Bible Difficulties & Seeming Contradictions p.68-69 y http://www.biblehistory.net/newsletter/cyrenius.htm para más información.

 

P: En Lc 2:1-5, ¿confundió Lucas este censo con el censo que ocurrió en el año 6 d.C. bajo Cirenio en Hechos 5:37?

R: No, por dos razones.

a) Sería poco probable que Lucas, quien mencionó el censo en Hechos 5:37, lo confundiera con el censo anterior al nacimiento de Jesús.

b) Lucas mismo era consciente de la posibilidad de confusión, y esa es muy probablemente la razón por la que Lucas 2:2 dice: “Este empadronamiento primero fue hecho siendo Cirenio gobernador de la Siria.” Esto implica firmemente que Lucas sabía que hubo más de un censo. Alternativamente, nótese que el demostrativo que algunas versiones inglesas añaden entre corchetes no está en el griego, y que la palabra “primero” puede traducirse como anterior. Así pues, Lucas 2:2 puede significar también “Este empadronamiento fue hecho antes de que Cirenio fuera gobernador de la Siria”, según Bible Difficulties & Seeming Contradictions p.71.

   Véase Bible Difficulties & Seeming Contradictions p.68-69 para más información.

 

P: En Lc 2:2, ¿nació Jesús durante el reinado de Herodes el Grande, quien murió en el año 4 a.C., o en tiempos de Cirenio, gobernador de Siria en el año 6 d.C. según Lc 2:2?

R: Jesús nació antes de la muerte de Herodes, alrededor del año 4 a.C. Primero dos respuestas posibles, y luego la respuesta más probable.

Respuesta 1: F.F. Bruce menciona que muchos gramáticos traducen el griego de Lucas 2:2 como “antes” de que Cirenio fuera gobernador, y no “mientras”, en The New Testament Documents: Are They Reliable? (IVP) p.86-87. The Baker Encyclopedia of Christian Apologetics p.430-431 menciona esto, pero prefiere la tercera explicación.

Respuesta 2: Tertuliano (198-220 d.C.), en Against Marcion libro 4 cap.19 p.378, pensaba que el nombre “Cirenio” se había sustituido por “Saturnino”. Históricamente, sabemos que Sencio Saturnino fue gobernador de Siria del año 8 al 6 a.C., hasta que lo sucedió Varo entre los años 6 y 3 a.C.

Respuesta más probable: Cirenio fue gobernador dos veces, y sabemos que la segunda fue en el año 6 d.C. La primera vez que fue gobernador fue entre los años 12 y 6 a.C., durante la época del nacimiento de Jesús, cuando dirigió una campaña contra los homanadenses en Anatolia. Sin embargo, no sabemos de qué provincia fue gobernador la primera vez.

   Lucas mismo era aparentemente consciente de la posibilidad de confusión respecto de Cirenio, pues el versículo 2 dice: “Este empadronamiento primero fue hecho…”, lo cual da a entender que hubo más de un censo bajo Cirenio.

   Véase The New Testament Documents: Are They Reliable? de F.F. Bruce (p.86-87) para una discusión de todas estas opiniones, y la Encyclopedia of Bible Difficulties p.365-366 y When Critics Ask p.383-385 para más información.

 

P: En Lc 2:34, ¿cómo causó Jesús la caída y el levantamiento de muchos en Israel?

R: Muchos que exteriormente parecían cercanos a Dios quedarían al descubierto como hipócritas, lejos de él. Muchos que eran pecadores perversos se arrepentirían y vendrían a Dios. Jesús sería luz no solo para los judíos, sino también para los gentiles, como profetizó Simeón en Lucas 2:32. A algunos judíos esto podría no gustarles.

   Véase el Believer’s Bible Commentary p.1375 para más información.

 

P: En Lc 2:37, ¿cómo podía Ana estar sirviendo a Dios en aquel entonces, teniendo unos 84 años?

R: Puede que esto no signifique que tenía 84 años, sino más bien que había sido viuda durante 84 años, lo cual significaría que pasaba de los cien. Personas con poca medicina útil y con una dieta de pan, algo de carne y leche, fruta y algunas verduras podían aun así vivir mucho tiempo. Paradójicamente, sin embargo, la edad promedio de muerte era de poco más de 30 años. La razón era que casi la mitad de todos los niños morían antes de llegar a adultos. Piense en las veces que, de niño, usted necesitó atención médica; ¿y si no hubiera podido recibir ninguna?

   En todo caso, aun a los 84 años Ana seguía en el Templo adorando y sirviendo a Dios. Aun a los 84 años, Dios tenía algo nuevo y especial para que ella hiciera: difundir la noticia acerca del Mesías. Adorar y servir a Dios, y difundir la noticia acerca del Mesías, es lo que también nosotros deberíamos estar haciendo activamente, sea cual sea nuestra edad.

   Véase el Believer’s Bible Commentary p.1375-1376 para más información.

 

P: En Lc 2:40, dado que la gracia es favor inmerecido, ¿en qué sentido estaba la gracia de Dios sobre Jesús?

R: Esto expresa que Jesús tenía la gracia de Dios; significa que Dios el Padre estaba complacido con la manera en que Jesús crecía, y que Dios el Padre y el Espíritu fortalecían el crecimiento humano de Jesús. Véase también el comentario sobre Lucas 2:52 para más información.

 

P: En Lc 2:43-50, ¿desobedeció Jesús a sus padres, y quizá pecó, al no regresar con ellos?

R: No, Jesús no quebrantó ninguno de los mandatos de su madre. María pudo haber pensado que Jesús fue desobediente, a partir de Lucas 2:48. Sin embargo, a veces los padres se equivocan cuando piensan que sus hijos no están haciendo lo correcto. Ellos nunca dieron una orden que Jesús desobedeciera, y es posible que Jesús ni siquiera supiera que ya se habían ido.

   En general, los hijos deben obedecer a sus padres. Sin embargo, si nuestros padres contradicen un mandato de Dios, tenemos que obedecer a Dios y no a nuestros padres en ese punto en particular.

 

P: En Lc 2:49, ¿le contestó Jesús de mala manera a su madre?

R: No. Explicar respetuosamente por qué uno estaba en un lugar no es contestarles de mala manera a los padres. Jesús habló con su madre, pero no le respondió con insolencia.

 

P: En Lc 2:52, dado que nadie crece en el favor de sí mismo, y dado que Jesús es Dios, ¿cómo creció Jesús en el favor de Dios?

R: En la Biblia, la palabra “Dios”, cuando no se refiere a un ídolo, significa a veces Dios el Padre, a veces Dios el Hijo, a veces Dios el Espíritu, y a veces Dios en Trinidad. Aquí significa Dios el Padre y el Espíritu.

   Además, Dios el Padre tiene el papel de Dios respecto de Dios el Hijo, como lo muestra claramente Hebreos 1:9 al decir: “Por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo…” (RV1909). Mientras estuvo en la tierra, incluso Jesús aprendió sumisión y obediencia, según Hebreos 5:7-8.

 

P: En Lc 3:1, ¿cuándo fue exactamente el año quince de Tiberio?

R: Hay una incertidumbre de dos años respecto del “año quince de Tiberio”, porque Tiberio fue coemperador junto con Augusto durante dos años. Si se cuenta a partir del momento en que fue coemperador, el ministerio de Juan correspondería a los años 26-27 d.C. Pero si se cuenta a partir del momento en que Tiberio fue emperador único, correspondería a los años 28-29 d.C. Sin embargo, la mayoría coincide en que se trata de lo segundo. Véanse The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.480, The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.854 y p.857-858, y el Evangelical Commentary on the Bible p.809 para más información sobre esto.

 

P: En Lc 3:1, ¿qué evidencia extrabíblica hay de Lisanias, tetrarca de Abilene en el año quince de Tiberio (27-28 d.C.)?

R: Hace un siglo no había ninguna en absoluto. Un Lisanias de Abilene que fue ejecutado en el año 34 a.C. vivió demasiado pronto para ser pertinente.

   En el siglo XX la situación cambió. Se encontró una inscripción que decía: “por la salvación de los Señores Imperiales y de toda su casa, por Ninfeo, liberto de Lisanias el tetrarca”. Las palabras “Señores Imperiales” fechan esta inscripción entre los años 14 y 29 d.C.

   Véanse The New Testament Documents: Are They Reliable? de F.F. Bruce (IVP) p.87-88 y The Case for Christ de Lee Strobel p.130 para más información.

 

P: En Lc 3:2, ¿por qué se menciona aquí a Anás y a Caifás como el “sumo sacerdocio”?

R: Solo podía haber un sumo sacerdote a la vez. Anás fue sumo sacerdote hasta que los romanos decidieron deponerlo. Así pues, Caifás, yerno de Anás, llegó a ser sumo sacerdote, pero Anás seguía siendo influyente entre bastidores. Véase The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.854 para más información.

 

P: En Lc 3:7, ¿cree usted que todos los que iban a ver a Juan el Bautista eran sinceros?

R: No necesariamente. Puede que algunos fueran solo a “ver el espectáculo”. También fueron fariseos y saduceos, y Juan los reprendió. Por supuesto, algunos podrían haber ido al principio solo como “turistas”, pero escucharon y llegaron al arrepentimiento.

   Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1377 y The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.855 para más información.

 

P: En Lc 3:9, ¿qué significa que “el hacha está puesta a la raíz”?

R: En un huerto, un árbol que no da fruto debe cortarse para dejar espacio a uno que sí lo dé. Eso vale también para el huerto de Dios. Juan el Bautista advierte que el juicio de Dios está cerca y derribará las raíces de un árbol que no produce el buen fruto de aceptar al Mesías. Así lo indican la NIV Study Bible p.1541, la New Geneva Study Bible p.1608, el New International Bible Commentary p.1192-1193, The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.211 y el Evangelical Commentary on the Bible p.809.

   Que “el hacha está puesta a la raíz” NO significa que nosotros mismos debamos cortar las malas raíces que tenemos. Más bien, Juan el Bautista está advirtiendo de lo que Dios hará.

Pero hay dos posibilidades, y ambas pueden ser ciertas.

Individualmente: El Believer’s Bible Commentary p.1378 dice: “La venida de Cristo pondría a prueba la autenticidad del arrepentimiento de los hombres. Aquellos individuos que no manifestaran los frutos del arrepentimiento serían condenados.”

Colectivamente: si la nación judía rechazaba al Mesías, Cristo maldeciría la higuera (Marcos 11:13-14,20-21) y cortaría esas ramas, como dice Romanos 11:17-20.

 

P: En Lc 3:12-13, ¿por qué dijo Jesús esto a los publicanos?

R: Los publicanos eran despreciados no solo porque recaudaban impuestos para el odiado gobierno romano, sino porque eran muy conocidos por cobrar más de lo que se les indicaba. En el Imperio romano los recaudadores de impuestos no cobraban un sueldo. Más bien, el recaudador era responsable de entregar una cantidad fija de dinero al gobierno romano. Todo lo que excediera esa cantidad podía quedárselo. Así pues, los recaudadores tenían libertad de cobrar cuanto pudieran. Jesús les dijo a los publicanos que cobraran únicamente lo que les correspondía, lo cual incluía una cantidad razonable para ellos mismos. Jesús NO les dijo que dejaran de ser publicanos. De hecho, sería mejor para la gente tener un recaudador honrado y de buena reputación que el que este renunciara y otro deshonesto ocupara su lugar.

 

P: En Lc 3:14, ¿por qué se limitó Jesús a decirles a los soldados romanos que se contentaran con su paga?

R: Esta sencilla declaración significaba que no debían robar ni extorsionar a otros. El mundo político romano estaba edificado sobre el uso del poder para amasar riquezas, y Jesús dijo que no debían usar medios ilegítimos para obtenerlas. Pero Jesús no les dijo a los soldados romanos que dejaran de ser soldados.

 

P: En Lc 3:16-17, ¿en qué consistía el bautismo de Jesús en Espíritu Santo y fuego?

R: Los apóstoles fueron bautizados con el Espíritu Santo y aparecieron lenguas de fuego sobre sus cabezas en Hechos 2. Después de esto, el bautismo por el Espíritu Santo es para todos los creyentes. Pero aquí el fuego significa más probablemente juicio contra quienes rechazaran el único medio de salvación de Dios. Otros ven el fuego como purificación. Otros lo ven como ambas cosas.

   Véanse The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.856-857 y el Believer’s Bible Commentary p.1378 para más información.

 

P: En Lc 3:21, Juan bautizaba para arrepentimiento, así que ¿por qué se bautizó Jesús?

R: Jesús no tiene pecado, de modo que no necesitaba arrepentirse de nada. Por eso Juan preguntó por qué se bautizaba a Jesús en vez de que Jesús bautizara a Juan. Jesús fue bautizado para cumplir debidamente todo lo que un judío debía hacer. Se identificó con Juan y con su bautismo, aunque él daría más adelante un bautismo mayor. Véase The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.859 para más información.

 

P: En Lc 3:22, ¿cómo refuta esto al pentecostalismo unicitario?

R: El Espíritu Santo descendió como paloma. Jesús no es la paloma, y la paloma no es Jesús. Cuando el Padre habló desde el cielo, Jesús no estaba simplemente proyectando su voz, como un ventrílocuo. Jesús no engañó a la gente haciéndole creer que hablaba otro cuando en realidad era solo Jesús burlándose de ellos.

 

P: En el bautismo de Jesús, ¿habló la voz a la gente que rodeaba a Jesús, según Mateo, o solo a Jesús (Jesus, Interrupted p.39-40)? En Mateo 3:17 el Padre dice: “Este es mi Hijo amado…”, y en Marcos 1:11 y Lucas 3:22 el Padre dice: “Tú eres mi Hijo amado…”.

R: Por un lado, el Padre pudo haber hablado dos veces: una a la gente y otra, de forma audible o inaudible, a Jesús. Por otro lado, el Padre pudo haber pronunciado simplemente una sola frase. En numerosos lugares los escritores de los evangelios no dan citas exactas, sino la esencia o el sentido de lo que se comunicó. Es fácil olvidar que las comillas modernas eran desconocidas en la escritura antigua. En cualquier caso, queda claro por los tres escritores que el Padre comunicó que Jesús era su Hijo amado, en quien tenía contentamiento.

 

P: En Lc 3:23, ¿quién es el hijo de Elí?

R: Las palabras “hijo de” no están presentes en el griego; solo dice “de Elí”. Fue María quien era hija de Elí, y Elí era el abuelo biológico de Jesús.

 

P: En Lc 3:23, ¿por qué muchas traducciones dicen que Jesús era “como se creía” hijo de José, cuando “como se creía” no estaba en el griego? (El musulmán Ahmed Deedat planteó esto.)

R: Deedat se equivoca aquí. Esto sí está en el griego. Puede verse en The Greek New Testament de Aland et al. (3.ª edición), también en la 4.ª edición, en la Green’s Literal Translation, y en el Nestle-Aland Novum Testamentum Graece.

   En realidad, sin embargo, aunque José no era el padre biológico de Jesús, sí era su padre legal.

 

P: En Lc 3:23-33, ¿cómo podía María descender de Judá, siendo que Elisabet era de las hijas de Aarón en Lc 1:5, y que María y Elisabet eran parientes en Lc 1:36?

R: La Biblia no especifica la tribu de sus madres.

Por tanto, María y Elisabet podrían ser parientes con base en las siguientes posibilidades:

Las dos madres eran hermanas: si sus madres eran de una tribu no especificada.

La madre de María y el padre de Elisabet, hermanos: si la madre de María era hermana del padre de Elisabet, y por tanto la madre de María descendería de Aarón y de Leví.

El padre de María y la madre de Elisabet, hermanos: siendo el padre de María hermano de la madre de Elisabet, y por tanto la madre de Elisabet sería de Judá.

   Un musulmán vio en esto una prueba de que María descendía de Aarón. Esto es importante para los musulmanes, porque si María no desciende de Aarón, entonces el Corán está en error. Los musulmanes generalmente creen que el Corán que hay en la tierra es una copia palabra por palabra del Corán escrito en tablas en el cielo (Sura 85:20-22).

   Véase When Critics Ask p.381 para una respuesta similar.

 

P: En Lc 4:1-16, ¿cómo se comparan estas tres tentaciones con las que tiene la gente?

R: Las tres tentaciones de Jesús fueron por necesidades materiales, por obtener poder mediante la transigencia con el mal, y por poner a prueba el poder y la disposición de Dios. Los gobiernos mantienen callada a la gente con alimentos o favores monetarios, con poder mediante la transigencia con la moral, y con seguridad completa frente a peligros reales o imaginarios.

   En general, las tentaciones apelan a nuestro cuerpo, a nuestra alma o a nuestro espíritu. 1 Juan 2:16 clasifica las tentaciones como la concupiscencia de la carne, la concupiscencia de los ojos y la soberbia de la vida. Nótese que Satanás envolvió las tres tentaciones en religión, e incluso citó la Escritura. Es probable que Satanás conozca la Escritura mejor que cualquier ser humano mortal en la tierra.

  En el caso de los israelitas que vagaban por el desierto, tuvieron la tentación de depender de la provisión divina del maná diario, frente a recoger de más o quejarse de que no había carne, como mencionó Moisés en Deuteronomio 8:3. Moisés les advirtió en Deuteronomio 6:10-12 que se enorgullecerían cuando entraran en la tierra. Los israelitas tentaron a Dios en Masah, en Deuteronomio 6:16. En otras palabras, Jesús pasó por las mismas clases de tentaciones que tuvieron los israelitas en el Éxodo, y sin embargo Jesús las superó todas. Jesús llegó a ser ejemplo para nosotros de victoria sobre la tentación, en Hebreos 4:14-16; 5:8.

   Véanse el New International Bible Commentary p.1192, el Believer’s Bible Commentary p.1380-1381, The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.213 y The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.863-864,865 para más información.

 

P: En Lc 4:1-16, ¿en qué sentido hay “atajos” para cumplir la voluntad de Dios?

R: Jesús sabía que él habría de ser su Mesías, y Satanás le ofreció convenientemente tres atajos para cumplir la voluntad de Dios para su vida. Si Jesús usaba su poder para convertir piedras en pan para todos, la gente seguiría a alguien capaz de suplir milagrosamente sus necesidades físicas. Si Jesús tenía todo el poder sobre las naciones, la gente seguiría a alguien capaz de conquistar con su fuerza. Si Jesús sobrevivía milagrosamente a la caída desde el templo, es probable que la gente lo aceptara, y no parecería necesario que Jesús fuera a la cruz.

   Podemos tener la meta valiosa de lograr algo para Dios, o de llevar personas a Cristo. Si buscamos lo suficiente, Satanás se encargará de que siempre podamos encontrar un “atajo” para alcanzar nuestra buena meta, empleando medios que desagradan a Dios. El soborno, la coacción, la intimidación y los espectáculos son todos medios que no deberíamos usar. Por ejemplo, si alguien ofreciera alimentos, caridad, atención médica u otras cosas gratuitamente a los demás, pero solo a los de su propia religión o solo si se convierten, eso sería soborno. He sabido de personas a quienes se les promete dinero si se convierten al islam. Sin embargo, ese no es un “atajo” que los cristianos deban tomar. Cuando Pizarro y sus conquistadores españoles capturaron a traición al rey inca Atahualpa y consiguieron que sus súbditos pagaran un rescate de 24 toneladas de oro y plata, le dijeron que podía morir dolorosamente quemado, o rápidamente estrangulado si accedía a ser bautizado como cristiano [católico romano]. Eso fue perverso.

   Véase The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.213-214 para más información.

 

P: En Lc 4:3-4, ¿qué habría de malo en convertir piedras en pan?

R: Normalmente nada, pero eso pasa por alto el punto. Cuarenta días es mucho tiempo sin comer; un cuerpo humano no puede hacerlo de forma natural, aunque Moisés lo hizo en Deuteronomio 9:9. Algunas de las rocas de piedra caliza gris podían guardar un ligero parecido con una hogaza de pan. Jesús podría haber acortado su ayuno usando su condición y autoridad como Hijo de Dios para convertir piedras en pan. Por supuesto, Jesús también podría simplemente haber caminado hasta el pueblo más cercano y comprado pan, como probablemente hizo a menudo en otras ocasiones. Pero Jesús dependía del Espíritu para que lo sostuviera sobrenaturalmente, en vez de confiar en sus propios poderes.

   Véanse el Evangelical Commentary on the Bible p.810, el Believer’s Bible Commentary p.1380, The Expositor’s Greek Testament vol.1 p.487 y The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.862,863 para más información.

 

P: En Lc 4:9, ¿qué tiene de significativo el pináculo del templo?

R: Había una tradición rabínica según la cual el Mesías aparecería sobre el pináculo del templo, según Strack y Billerbeck: Kommentar zum Neuen Testament aus Talmud und Midrasch 1:151. Véase The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.864-865 para más información.

 

P: En Lc 4:13-14, ¿qué dice esto acerca de la tentación y el pecado?

R: La tentación no es pecado. Jesús fue tentado severamente, pero Jesús nunca pecó. Cuando somos tentados a hacer algo malo, y nos acercamos a Dios, y no pecamos, a Dios le agrada que no hayamos pecado; no le desagrada que hayamos sido tentados. Véase el Believer’s Bible Commentary p.1381 para más información.

 

P: En Lc 4:19, ¿por qué citó Jesús solo parte de Is 61:2, y no la última parte: “y día de venganza del Dios nuestro”?

R: Jesús se presentó a sí mismo leyendo del rollo de Isaías, y eso es exactamente lo que hizo. Cinco puntos que considerar en la respuesta.

1. La Biblia hebrea de aquel entonces no tenía los libros divididos en versículos como los tiene la nuestra.

2. Jesús citó a Isaías correctamente, pero Jesús no citó el versículo entero.

3. Hoy citamos a menudo versículos de forma incompleta. Nuestra convención es usar tres puntos suspensivos, pero ellos no tenían esa convención en aquel entonces.

4. Jesús dijo que lo que leyó se cumplía en presencia de ellos. Si Jesús hubiera citado la última parte, esto ya no sería cierto.

5. Esta parte de Isaías es como muchas otras profecías de Isaías: tienen un doble cumplimiento. Otro ejemplo de doble cumplimiento es Isaías 7:14-17.

   Jesús cumplió solo la primera parte del versículo en su primera venida. Cumplirá la última parte en su Segunda Venida. Véanse When Critics Ask p.387, el Believer’s Bible Commentary p.1382 y The Expositor’s Greek Testament vol.1 p.489-490 para más información.

 

P: En Lc 4:25 y Stg 5:17, en tiempos de Elías, ¿no hubo lluvia durante tres años y medio, o solo durante 3 años, como supuestamente da a entender 1 R 18:1?

R: 1 Reyes 18:1 no especifica si se trata del tercer año desde la sequía, del tercer año del hambre, o del tercer año que Elías permaneció con la viuda en Sarepta. Además, la frase “en el tercer año” podría significar después del tercer aniversario.

   Véase When Critics Ask p.530 para más información.

 

P: En Lc 4:28-32, ¿es señal de que uno está haciendo lo que Dios quiere el hecho de que las cosas vayan bien?

R: Jesús dijo las palabras correctas en Lucas 4:28-32, y sin embargo las cosas no salieron nada bien: querían matarlo. A veces sus palabras causarán conflicto, y esto puede ser exactamente lo que Dios quiere. Por otro lado, Lucas 6:26 dice: “¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres dijeren bien de vosotros! porque así hacían sus padres a los falsos profetas.”

   A Jesús le fueron bien las cosas hasta cierto punto. Entonces Jesús sacó a la luz sus actitudes internas acerca de la superioridad de su pueblo y su falta de interés por cualquier otro.

   Véase The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.868 para más información.

 

P: En Lc 4:34-35,41, ¿por qué reprendió Jesús al demonio que decía la verdad?

R: El demonio no estaba tratando de glorificar a Jesús, sino que quizá trataba de hacerlo quedar mal. A Jesús no le interesaba servirse del testimonio del demonio, ni negociar con él, ni siquiera conversar con él; tampoco a nosotros debería interesarnos hacerlo.

   A Jesús no le interesaba una proclamación inoportuna y prematura de quién era él. Otra situación en la que se reprendió a un demonio que decía la verdad está en Hechos 16:16-18.  Véase The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.872 para más información.

 

P: En Lc 4:38-39, ¿qué tiene de interesante que la suegra de Pedro fuera sanada de la fiebre?

R: Cuando alguien se recupera de una fiebre, por lo general queda muy débil, come muy poco y solo gradualmente recobra las fuerzas. Sin embargo, la suegra de Pedro recobró las fuerzas de inmediato y pudo servirles. Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1383, The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.215 y The Expositor’s Greek Testament vol.1 p.492 para más información.

 

P: En Lc 4:40, ¿por qué llevaba la gente los enfermos a Jesús cuando se ponía el sol?

R: Era la tarde después del sábado; estaban esperando hasta que el sábado terminara.

 

P: En Lc 4:42-43, ¿por qué no se quedó Jesús más tiempo con la gente que quería oírlo más?

R: Jesús tenía un mensaje que difundir, y necesitaba ir también a los demás pueblos. Los discípulos de Jesús, no solo los doce sino también los setenta y otros, podían volver más adelante.

   En nuestro ministerio a veces es difícil saber cuándo pasar a otra oportunidad. Jesús tenía un claro sentido de lo importante, pero no una urgencia desesperada. Más bien, Jesús tenía sentido de la oportunidad y hacía distintas cosas en distintas “temporadas”.

 

P: En Lc 5:1, ¿qué tenía de especial la barca de Pedro?

R: Absolutamente nada. Mucha gente tenía barcas, y la de Pedro no era nada fuera de lo común. Pero le resultó muy útil a Jesús para apartarse de las multitudes y predicarles. Su voz se propagaría bien sobre el agua. Una cosa nada especial, como una barca común, puede volverse muy especial cuando se entrega a Dios para que la use como él quiera.

   Véase el Believer’s Bible Commentary p.1383-1384 para más información.

 

P: En Lc 5:1-11, ¿qué diferencia hay entre pescar peces y pescar hombres?

R: Una analogía, una metáfora o una parábola está en la Biblia para enseñar un punto, pero no puede aplicarse hasta el último extremo para enseñar puntos que no pretendía enseñar. En la metáfora, ellos habían de pescar personas como pescaban peces. Sin embargo, los pescadores atrapan peces vivos para matarlos, mientras que los discípulos fueron llamados a atrapar personas muertas para darles vida. Por supuesto, al pescar peces uno quizá quiera el pez más grande. Al pescar hombres no hay preferencia por ricos, pobres, mujeres, hombres, ciegos, cojos, jóvenes, viejos, etc. Al pescar uno puede engancharse en ramas y otros obstáculos, pero sigue pescando de todos modos.

   ¿Con qué frecuencia pesca usted?

 

P: En Lc 5:3-4, Jesús le pidió a Simón que fuera a pescar en lo más caluroso del día. ¿Cómo reacciona usted cuando alguien le da un consejo y usted piensa que esa persona sabe menos que usted sobre el tema?

R: Pedro fue humilde y enseñable, y consideró que Jesús podía saber algo que él no sabía. Cuando Dios le dice algo que a usted quizá no le parezca la mejor manera de hacerlo, puede preguntarse: “¿tengo una fe de aguas someras o una fe de aguas profundas?”

   Por otro lado, si la persona cree que sabe más, pero en realidad sabe menos, usted puede apreciar su sincero esfuerzo por ayudar, aunque su consejo no resulte útil. Sin embargo, algunas personas saben menos, y deberían saber que saben menos, pero simplemente les gusta hablar. A veces hay que tener paciencia con la gente necia.

 

P: En Lc 5:8, ¿por qué escogió Jesús como apóstol a Pedro, un hombre pecador?

R: Todas las personas son pecadoras. Cuando Pedro estuvo con Jesús, Pedro se dio cuenta de cuán pecador era él mismo. Isaías tuvo sentimientos parecidos en Isaías 6:5.

 

P: En Lc 5:8, ¿qué diferencia hay entre pescar hombres y cazar hombres?

R: En la caza, el animal no toma ninguna decisión y simplemente lo matan. En la pesca, el pez decide morder. Además, la palabra griega para pescar que se usa aquí implica “atraparlos vivos”. Hemos de persuadir a la gente a venir a Cristo, no de coaccionarla. Véase el Believer’s Bible Commentary p.1384 para más información.

 

P: En Lc 5:12, ¿qué dice esto acerca de las situaciones desesperadas?

R: Cuando alguien tenía lepra, era una condición crónica. En realidad no dice que el hombre tuviera lepra; más bien dice que estaba “lleno de lepra”. En otras palabras, se hallaba en una etapa avanzada de la enfermedad y la cosa parecía bastante desesperada.

   En segundo lugar, algunos habrían considerado a Jesús ceremonialmente inmundo por el solo hecho de tocar a un leproso. Esa era una buena regla, para evitar la propagación de la enfermedad. Pero sin duda a todos les resultó sorprendente que Jesús extendiera la mano de todos modos y tocara al leproso. Por supuesto, fue aún más asombroso que la lepra lo dejara.

   Para Jesús, todos nosotros éramos leprosos espiritualmente. Y sin embargo Jesús vino a nosotros, nos tocó, leprosos como estábamos, y nos dice: “sé limpio”.

   Véase el Believer’s Bible Commentary p.1384 para más información.

 

P: En Lc 5:16, ¿cree usted que Jesús necesitaba más tiempo con el Padre que nosotros, o menos?

R: Se podría pensar que Jesús necesitaba más, para prepararse a ir a la cruz. Por otro lado, Jesús siempre estuvo en buena relación con el Padre, y en sus oraciones no tenía necesidad de confesar pecado alguno.

En cualquier caso, incluso Jesús necesitaba tiempo a solas para hablar con su Padre. ¡Cuánto más necesitamos nosotros hablar con Dios! Pasar tiempo con nuestro Padre antes de tomar una decisión importante es cosa sabia, como hizo Jesús antes de escoger a sus doce discípulos.

 

P: En Lc 5:20, ¿tenía fe el paralítico?

R: Aparte de resucitar a Lázaro de entre los muertos, este es el único milagro que hizo Jesús en el que la persona sanada no mostró fe alguna de antemano. Sus cuatro amigos tuvieron la fe de llevarlo y bajarlo por el techo. Quizá el paralítico tenía fe, pero no quedó registrada. En cualquier caso, el paralítico mostró una fe obediente cuando hizo lo que Jesús le pidió en Lucas 5:25. Véase The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.880 para más información.

 

P: En Lc 5:20-21, ¿por qué consideraban los fariseos que perdonar pecados era blasfemia?

R: A veces una lógica impecablemente correcta, y premisas correctas, combinadas con una premisa incorrecta, pueden llevar a una conclusión falsa.

   Así como la persona agraviada es la única que puede perdonar el agravio que se le hizo, ellos veían correctamente que perdonar pecados era algo que solo Dios podía hacer. Que un simple hombre pretendiera presuntuosamente perdonar pecados sería blasfemia, y sería intentar ocupar el lugar que por derecho corresponde a Dios. Quizá ni siquiera consideraron que Jesús pudiera ser algo más que un simple hombre.

   Véase The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.881 para más información.

 

P: En Lc 5:27-39, ¿por qué habría de escoger Jesús a alguien que recaudaba impuestos?

R: Si uno lo piensa un poco, esto suena descabellado. Los publicanos eran despreciados por los judíos porque no solo recaudaban impuestos que la gente no quería pagar, sino que los recaudaban para los romanos que ocupaban el país. La mayoría de los judíos los consideraba inmundos y parias a los que había que evitar. Los discípulos de Jesús fueron escogidos para difundir el evangelio entre la gente, y resultaba escandaloso que Jesús escogiera a un publicano como uno de los elegidos para alcanzar a la gente a la que cobraba impuestos. De hecho, a Jesús se le acusó de ser inmundo por el solo hecho de comer con Leví y sus amigos. Pero los caminos de Dios no son nuestros caminos. Leví no era un “jefe de publicanos” como Zaqueo, sino simplemente un publicano común. Dejó su oficio y siguió a Jesús como expublicano. Véanse The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.217-218 y el Evangelical Commentary on the Bible p.812 para más información.

 

P: En Lc 5:34-35, ¿por qué exactamente eran hostiles los fariseos hacia Jesús?

R: Cuanto más reclamaba y ejercía autoridad Jesús, más hostiles se volvían los fariseos. No se ve entre los fariseos ni el menor indicio de un “qué contentos estamos de que un leproso y un paralítico hayan sido sanados”. Jesús desafiaba su teología, sus convenciones sociales, sus ayunos, su sábado; en pocas palabras, Jesús era un desafío para ellos. Que el leproso sanado fuera a ver a los sacerdotes también sería un recordatorio para ellos. Véanse el New International Bible Commentary p.1196-1197 y The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.217 para más información.

 

P: En Lc 5:34-35, ¿cuáles son algunos otros ejemplos de cosas “no mezclables”, como la enseñanza de los fariseos que la gente intenta mezclar con la enseñanza de Cristo?

R: He aquí algunos ejemplos. Hay en Nigeria dos religiones distintas llamadas “Chrislam” que intentan unir el cristianismo y el islam. (No se han unido entre sí.) Los bahaíes enseñan que su Baha’u’llah, Mahoma, Jesús, Moisés, Buda y (a veces) Krishna procedían todos del mismo Dios. Sin embargo, hay dos grupos de bahaíes, y hubo asesinatos de líderes en uno de ellos, presumiblemente a manos del otro. Algunos intentan combinar el ocultismo, o el horóscopo, o la adivinación, con la enseñanza cristiana o católica. Algunos han intentado unir el hinduismo y el cristianismo.

   Véanse The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.218 y el Evangelical Commentary on the Bible p.812-813 para más información.

 

P: En Lc 5:36-38, ¿qué significan las metáforas de los vestidos y los odres?

R: Un paño nuevo no “quedaría bien” cosido como remiendo en un vestido viejo. Esto se debe a que, después de mojarse, el paño nuevo encogería y el viejo no. Del mismo modo, los fariseos ni siquiera serían capaces de entender que Jesús fuera el Mesías a menos que aceptaran, y hasta que aceptaran, que la venida del Mesías sería algo nuevo. A nosotros puede parecernos obvio que la venida del Mesías sería algo muy nuevo, pero no lo era para quienes no tenían cabida en su pensamiento para el Mesías. Como dijo Jesús en Juan 8:37, los fariseos no tenían cabida en su corazón para su palabra.

   La metáfora de los odres es muy parecida, salvo que va aún más lejos. Lo viejo no puede contener lo nuevo, y la persona que solo quiera permanecer con lo viejo, o bien reventará, o bien no contendrá lo nuevo.

 

P: En Lc 5:37-39, ¿era alcohólico el “vino nuevo”?

R: La palabra hebrea para vino es yayin. Se usa referida a los borrachos en Joel 1:5.

   La palabra griega para vino es oinos. Esto es lo que dice O’Brien en Today’s Handbook for Solving Bible Difficulties p.366-369: Noé no bebió demasiado jugo de uva (Génesis 9:21), Pablo no advirtió contra el exceso de jugo de uva (Efesios 5:18), y el jugo de uva no es escarnecedor (Proverbios 20:1). O’Brien señala además que la fermentación del jugo de uva a temperatura normal tarda menos de dos días.

   Por otro lado, el vino en tiempos bíblicos tenía entre 10 y 11 % de alcohol, lo cual es menos que el vino o las bebidas más fuertes de hoy. Además, diluían el vino con agua.

 

P: En Lc 5:39, ¿qué relación tiene el que el vino añejo sepa mejor con la parábola anterior de los odres?

R: Esto no quiere decir que lo “viejo” sea siempre mejor que lo “nuevo”. Más bien, muchos aquí preferían tanto la enseñanza “vieja” del Antiguo Testamento mezclada con su tradición, que rechazaron la enseñanza “nueva” de Jesús. No cabía esperar que a todos los judíos les gustara la enseñanza de Jesús. Así como a algunos les gustaría más el sabor del vino más añejo, seguir las palabras de Jesús no sería de su gusto.

   Véanse Hard Sayings of the Bible p.457-458 y The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.885-886 para más información.

 

P: En Lc 6:1, ¿qué veían de malo los fariseos en arrancar espigas?

R: Deuteronomio 23:25 decía que estaba bien comer una pequeña cantidad de grano del campo de otra persona, así que no era eso. Más bien, los fariseos lo veían como segar, y segar era trabajo, lo cual estaba prohibido en sábado. Ahora bien, cosechar cantidades de grano sí es trabajo, pero era ridículo considerar trabajo el recoger unos cuantos granos. Véase The Tony Evans Bible Commentary p.970 para más información.

 

P: En Lc 6:1,4, ¿qué mostró el que Jesús dejara que los discípulos comieran el grano?

R: Cuando los fariseos creaban tradiciones humanas y las disfrazaban de ley de Dios, Jesús no vacilaba en quebrantarlas para demostrar que no eran ley de Dios. Por otro lado, la ley humana que no se disfrazaba de ley de Dios, como pagar impuestos al César, Jesús la cumplía.

 

P: En Lc 6:2, ¿qué diferencia hay entre seguir las reglas y seguir a Dios?

R: Muchas veces, las acciones de ambas cosas se ven iguales, porque Dios quiere que obedezcamos sus leyes y que obedezcamos al gobierno. Por supuesto, como dice Pedro en Hechos 4:19, hay una diferencia entre seguir a Dios y seguir incluso leyes religiosas, cuando las leyes religiosas son contrarias a lo que Dios mandó. Ese es un caso fácil.

   Pero ¿hay alguna ocasión en que seguir a Dios implique desobedecer una ley buena y adecuada? Es raro, pero la hay si está en juego un principio superior.

   Permítanme ilustrarlo primero con un ejemplo sencillo y básico. Una vez estaba yo fuera de mi auto, y mi auto estaba detenido en una calle residencial en sentido contrario. ¿Estaba mal? Pues bien, pasó un policía, me dio las gracias y se fue. Ahora déjenme darles el contexto. Otra automovilista estaba varada en la calle porque se le había descargado la batería del auto, y yo estaba allí pasándole corriente. (Aunque el policía no lo sabía, la otra automovilista era en realidad mi esposa.)

   Cuando David quebrantó la ley por necesidad en 1 Samuel 21:1-6, no hubo reprensión ni corrección de parte de Dios. David y sus hombres estaban haciendo la voluntad de Dios, pero se hallaban en una situación desesperada, sin comida. A veces, incluso cuando estamos haciendo la voluntad de Dios, podemos hallarnos en una situación desesperada. Seguir con vida era una prioridad más alta que comer el pan ceremonial que solo debían comer los sacerdotes y sus familias. En Lucas 6:9, Jesús les recuerda que está bien hacer el bien; si el animal de alguien caía en un hoyo en sábado, está bien trabajar para salvarlo y sacarlo.

   Véase el New International Bible Commentary p.1197 para más información.

 

P: En Lc 6:9, ¿de qué clase de bien y de mal hablaba Jesús?

R: La palabra “mal” se usa de manera parecida a la palabra española “malo”: puede referirse a cosas moralmente incorrectas, o puede referirse a cosas dañinas. Jesús usaba la metáfora de las cosas dañinas para señalar algo tanto sobre las cosas provechosas como sobre las moralmente buenas. Usted no dejaría morir a su animal por descuido en sábado. Del mismo modo, está bien sanar milagrosamente a una persona cualquier día de la semana que uno quiera. Pero es interesante que Jesús les planteara la pregunta y que, justo después de eso, en el versículo 11, ellos discutieran, en sábado, el mal que podrían hacerle a Jesús.

   Véase el Believer’s Bible Commentary p.1387 para más información.

 

P: En Lc 6:11, ¿por qué estaban tan enojados los fariseos?

R: No parecían importarles en absoluto el hombre, pero tampoco se habrían opuesto a que lo sanaran. Los fariseos estaban muy enojados porque la mano del hombre llevaba seca tanto tiempo que esperar un día más, hasta después del sábado, para sanarlo no habría supuesto ninguna diferencia. Jesús podría haberlo sanado el día antes del sábado. La única razón para escoger el sábado, además de tener una multitud presente, sería echarles en cara a los fariseos que él no iba a someterse a la interpretación que ellos hacían del sábado. Así pues, por un lado estaban muy enojados, pero por otro, dadas las acciones de Jesús, estaban esperando que él hiciera algo así. De modo que, en cierto sentido, estaban esperando para enojarse.

   Véanse The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.887 y el Believer’s Bible Commentary p.1387 para más información.

 

P: En Lc 6:17-49, ¿es este “sermón del llano” el mismo que el sermón del Monte de Mt 5-7?

R: Es poco probable que sean el mismo sermón. Si bien ni Mateo ni Lucas afirmaron consignar todo lo que se dijo en cada sermón, hay suficiente contenido distinto en ambos como para que sean sermones diferentes. Sin embargo, también hay mucho contenido muy parecido en ambos. Sería de esperar que Jesús predicara un mensaje similar varias veces a multitudes distintas.

   Véanse The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.890, el New International Bible Commentary p.1197, The Tony Evans Bible Commentary p.970-971 y el Believer’s Bible Commentary p.1388 para más información.

 

P: En Lc 6:19, ¿por qué los sanó Jesús a todos?

R: Dos puntos que considerar en la respuesta.

1. El propósito principal no era proveer atención médica a los israelitas. Más bien, el propósito era que estas sanidades fueran una señal para mostrar al mundo que Jesús era el Mesías.

2. No hay ni un solo caso en que Jesús fuera a un grupo de personas y las sanara a todas, quisieran o no. En este caso, fueron sanados todos los que vinieron a Jesús; Jesús no rechazó a ninguno. Del mismo modo, en cuanto a la salvación, son salvos todos los que vienen a Jesús; él no rechaza a ninguno. Sin embargo, no todos son salvos, porque no todos escogen venir a Dios con el conocimiento que poseen.

 

P: En Lc 6:20, ¿acaso el que Jesús llame bienaventurados a los pobres anima al proletariado pobre a estar contento, siendo que deberían levantarse contra los ricos de la sociedad, como enseña el comunismo?

R: Es cierto que Jesús nos enseña a estar contentos y gozosos en Cristo. También es cierto que el comunismo ha hecho mucho por enseñar a la gente a estar descontenta, infeliz y a repartir miseria a los demás. El comunismo, tal como se ha practicado en algunos países, simplemente ha reemplazado a la clase alta de la sociedad por una nueva clase de élite: los miembros del partido comunista.

   Esto se parece a la situación de hace cientos de años en la estepa rusa, cuando una tribu de cosacos gritaba siempre “libertad” al lanzarse a la batalla, incluidas incursiones ofensivas no provocadas para capturar y esclavizar a otros.

 

P: En Lc 6:21,25, ¿por qué estaba Jesús aparentemente en contra de la risa aquí?

R: Jesús no estaba en contra de reír y de ser feliz en general, ya que tendrían gozo en lugar de luto en Isaías 61:3. Jesús incluso contó varias parábolas humorísticas. Más bien, Jesús estaba en contra de las personas frívolas, o contentas con el estado de las cosas cuando no estaban bien con Dios y no tenían preocupación alguna por los demás. Para decirlo en términos de los intentos actuales de psicología, Jesús veía gente que pensaba “yo estoy bien, tú estás bien” cuando en realidad no estaban bien, y los demás tampoco lo estaban y necesitaban ayuda. Véase el Believer’s Bible Commentary p.1389 para más información.

 

P: En Lc 6:22,26, ¿qué hay de malo en que todos hablen bien de uno?

R: No siempre es malo que una persona hable bien de uno, como Jesús habló bien de Natanael en Juan 1:48, y un buen nombre es una bendición en Eclesiastés 7:1. Sin embargo, tenga cuidado cuando todos los hombres hablen bien de usted. Esta es una fuerte señal de que está transigiendo en su testimonio cristiano.

   Esta no es una bendición para las personas de quienes se habla mal a causa de sus malas acciones. Es una bendición para las personas de quienes se habla mal por servir a Dios.

   Véanse When Critics Ask p.389 para una respuesta distinta pero complementaria, y el Believer’s Bible Commentary p.1387 para más información.

 

P: En Lc 6:27, ¿por qué diría Jesús “vosotros los que oís”?

R: Esto no se refiere a quienes oían de manera casual las palabras que Jesús decía. Se refiere a quienes escuchaban para tomar a pecho lo que Jesús mandaba.

   Véase The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.893 para más información.

 

P: En Lc 6:27, ¿por qué debemos amar a nuestros enemigos?

R: Los judíos pensarían en cuatro clases principales de enemigos: la mayoría de los romanos, los ladrones, los asesinos y los pecadores en general. Jesús dijo que había que amarlos a todos. Hay cuatro razones, desde cuatro perspectivas.

Nuestra obediencia: Dios simplemente nos lo dijo.

Nuestra felicidad: No podemos ser felices si estamos llenos de odio hacia otras personas. Aún más serio: 1 Juan 3:10,15; 4:10 pregunta cómo podemos amar de veras a Dios, a quien no hemos visto, si no amamos a nuestros hermanos, a quienes sí hemos visto.

El amor de Dios: Debemos amarnos unos a otros porque Dios ama al mundo, en Juan 3:16. Dios ama incluso a los impíos, según Romanos 5:6.

Su necesidad de nuestro amor: Los demás necesitan nuestro amor, nuestras oraciones y el mensaje del Evangelio. Nuestra respuesta contraria a lo natural es un testimonio de Dios al mundo.

 

P: En Lc 6:29, ¿cuándo debemos poner la otra mejilla y cuándo no?

R: No debemos pagar mal por mal, ni debemos vengarnos (Romanos 12:17-19).

1. No dejar que los demás nos menosprecien (1 Timoteo 4:11).

2. Debemos defender a los pobres y oprimidos (Jeremías 7:6;22:16; Isaías 1:17;58:6,10; Jeremías 5:28;22:16; Gálatas 2:10; Sal 41:1; Proverbios 14:21;24:11-12;29:7;31:9,20; Efesios 4:28; 1 Timoteo 6:18-19; Santiago 1:27).

3. No debemos permitir que otros hablen mal de lo que consideramos bueno (Romanos 14:16).

4. En concreto, debemos tener una respuesta que dar de nuestra fe (1 Pedro 3:15).

 

P: En Lc 6:30, ¿cuándo debemos dejar que la gente tome lo que nos pertenece?

R: Si alguien le quitaba a uno la capa, probablemente el manto exterior, lo más probable es que se tratara de un robo callejero. Si hubiera sido un hurto, quizá se habrían llevado más.

Hay algunos principios generales que observar.

1. Las almas de los demás valen más que todas nuestras posesiones.

2. Que las personas o el gobierno confisquen indebidamente la propiedad es malo, pero nuestro sufrimiento es un testimonio para el mundo y glorifica a Dios.

3. No siempre debemos darles a las personas todo. Por ejemplo, en 2 Tesalonicenses 3:10, no debemos dar de comer a quien se niega a trabajar. No debemos dar hospitalidad a quienes enseñan doctrinas falsas que hacen perecer el alma (2 Juan 10-11).

   Véase The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.893 para más información.

 

P: En Lc 6:35, ¿cómo y por qué debemos amar a nuestros enemigos sin esperar nada a cambio?

R: Se podría escribir un libro respondiendo a esta pregunta. Podemos ver al menos cinco razones por las que Dios nos dio este mandamiento que obedecer.

Amor por los demás: Debemos tomar muy en serio el mandato que Dios nos da de amar a los demás, como lo muestran 1 Juan 3:10,18; 4:19-21.

Testimonio al mundo: Amar a nuestros enemigos no es una respuesta natural en las personas. Obedecer a Dios en este terreno es un testimonio al mundo de que hay en nosotros un amor que no es natural, sino sobrenatural.

Algunos son futuros creyentes: Incluso algunos que ahora son enemigos del Evangelio, como lo fue Saulo de Tarso, algún día llegarán a ser cristianos e irán al cielo.

Glorificar a Dios: Reflejamos el carácter de Dios, y Dios sigue amando a sus enemigos. Obedecer a Dios y amar a nuestros enemigos es una manera de glorificar a Dios, y fuimos creados para la gloria de Dios, como lo muestra Isaías 43:7.

Para nuestro propio beneficio: Guardar odio en el corazón nos hace tanto daño a nosotros como a cualquier otro.

 

P: En Lc 6:39, ¿cuál es el sentido de que un ciego guíe a otro ciego?

R: De esta parábola podemos aprender un punto principal, pero no olvidemos observar también dos puntos menores.

El punto principal es que, en general, si una persona está ciega (sea física o espiritualmente, o por ignorancia o prejuicio), usted no puede darle la ventaja de ser guiada por alguien que ve, si usted mismo está ciego en realidad. Uno no puede guiar a alguien a un lugar donde ha estado, si uno mismo nunca ha estado allí.

Un punto menor, dado que Jesús vio la necesidad de plantear esta parábola, es que no es raro que ciertas personas quieran intentar guiar a otras cuando ellas mismas solo aparentan tener las cualificaciones necesarias para poder hacerlo.

Un segundo punto menor es que, si un ciego intenta de hecho guiar a otro ciego, puede que tengan suerte y que en realidad les salga bien, al menos por un rato, sobre todo si el que guía ya ha recorrido antes ese camino. Sin embargo, cuando se presenta un obstáculo nuevo o imprevisto, como un hoyo, el resultado puede ser desastroso tanto para el que sigue como para el que guía.

Una aplicación clave aquí es que un líder religioso que rechaza que Jesús sea el Mesías y el Señor llevará también a otras personas al hoyo de la destrucción.

   Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1391 y The Tony Evans Bible Commentary p.971 para más información.

 

P: En Lc 6:40, ¿significa esto que uno debe haber sido perfectamente enseñado antes de ser discípulo, como dice la Iglesia de Cristo de Boston?

R: No. When Cultists Ask p.148 lo dice bien: “El aprendizaje perfecto no es algo que se pueda alcanzar en un curso intensivo de tres años… Es la meta de toda una vida de aprender de Cristo.” Aprender de Cristo es a la vez un estado y una meta, y el aprendizaje perfecto no es requisito previo para ser discípulo. Un amigo que conozco estudiaba la Biblia con mucha diligencia, y leía cada una de sus páginas cuando era un cristiano joven. Con el paso de los años siguió estudiándola, pero con menos frecuencia. No estoy seguro de que la haya leído entera una segunda vez.

   A veces, los cristianos de muchos grupos pueden pensar falsamente que aprender y discipular es solo cosa pasajera para los cristianos jóvenes. Sin embargo, como una barca en un río de corriente, cuando uno no avanza, retrocede.

 

P: En Lc 6:41-42, ¿cuáles son los puntos de la viga?

R: Esto enlaza con la parábola anterior de dos maneras. Ambos ejemplos son del llamado “experto” en quien no se debe confiar, y ambos son de hipócritas que dicen una cosa pero en realidad son otra. Sin embargo, hay cuatro puntos adicionales en este ejemplo humorístico.

1. Puede que seamos muy malos para ver la gran viga de madera en nuestro propio ojo. O bien vemos la viga, pero somos muy buenos para engañarnos a nosotros mismos y creer que no está ahí o que no es importante.

2. Puede que seamos muy buenos para ver hasta las faltas microscópicas en otra persona. O bien simplemente creemos que somos buenos para ver faltas en otra persona, existan o no en realidad.

3. Puede que no tengamos ni idea de que nos estamos fijando en pequeñas deficiencias percibidas en otra persona mientras estamos ciegos (quizá deliberadamente) a las nuestras, que son mucho mayores.

4. Si hemos de ayudar a otros en algún terreno, necesitamos ser un buen ejemplo en nuestra propia vida.

   Véanse The Tony Evans Bible Commentary p.971 y el Believer’s Bible Commentary p.1391 para más información.

 

P: En Lc 6:41-42, ¿de qué maneras tenemos hoy falsos expertos?

R: En lo político, en lo religioso, en lo científico. Además, un experto genuino en un campo habla como experto en otro campo en el que tiene poca competencia.

 

P: En Lc 6:43-45, ¿cuál es el sentido del árbol y del tesoro?

R: Un árbol no escoge la clase de fruto que da. La clase de fruto está determinada por la naturaleza del árbol. Si bien sí tenemos cierta capacidad de elegir lo que los demás ven, no tenemos tanta capacidad inmediata de elegir el fruto que muestra nuestra vida como nos gusta pensar. La mayor parte del tiempo, lo que se muestra es lo que sale naturalmente de nuestro corazón.

   Si una persona usa lenguaje soez y dice: “Perdón, se me salió”, entonces ¿por qué estaba eso en su corazón desde un principio? ¿Es realmente el problema que estuviera ahí y se le saliera, o el problema es que estuviera ahí desde un principio?

   Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1391 y The Tony Evans Bible Commentary p.972 para más información.

 

P: En Lc 6:43, dado que un árbol bueno no da fruto malo ni viceversa, ¿van al cielo las personas mundanas pero rectas?

R: Todas las personas perfectamente morales y rectas van al cielo, pero esto es irrelevante, puesto que ningún ser humano, salvo Jesucristo, ha cumplido la norma de Dios para ser moralmente recto.

   Del mismo modo, un hijo que odia a sus padres y se niega a honrarlos no es un hijo obediente, sin importar de qué otras cosas se abstenga.

 

P: En Lc 6:46-49, ¿qué significa la parábola de las dos casas?

R: Se puede ver la parábola desde dos perspectivas.

Los constructores: Un constructor hizo una casa, que debía durar mucho tiempo, sobre un cimiento que no duraría. Así pues, ambas cosas juntas no durarían más que el cimiento. La vida es a menudo así. Cuando uno edifica algo que debería ser permanente sobre algo que se mueve como la arena, no le sorprenda que estructuras de apariencia permanente puedan desplomarse tan rápido.

Las casas: Al principio, ambas casas podrían haber parecido igual de sólidas. Una casa construida para durar se construye de otra manera que una casa que no está hecha para perdurar. Dios nos ha hecho para durar para siempre, y deberíamos estar edificando nuestra vida en consecuencia.

Punto principal: Combinando ambas perspectivas, el punto central de Jesús es que edificar sobre la obediencia a Jesús es permanente, y cualquier otra cosa es como edificar sobre la arena. Si bien es cierto que el primer constructor fue más sabio y construyó mejor que el segundo, no es ese el punto que Jesús señaló. Jesús dijo que el primer constructor oye mis palabras y las hace. Por eso el primer constructor edificó una casa mejor.

   Véase el Believer’s Bible Commentary p.1392 para más información.

 

P: En Lc 7:1-9, ¿qué tenía de significativo aquí el centurión y su siervo?

R: El Evangelio no era solo para los judíos, sino para todas las personas, incluido este centurión temeroso de Dios que no era judío. Un centurión era un suboficial a cargo de unos cien hombres. El ejército romano no estuvo en Galilea hasta el año 44 d.C., así que el centurión probablemente estaba bajo Herodes Antipas. Lucas da un poco más de detalle que Mateo, lo cual refleja el mayor énfasis de Lucas en que el evangelio es también para los gentiles. Lucas 7:10 da a entender que los judíos deberían respetar a los gentiles temerosos de Dios, como lo hicieron estos judíos. De hecho, él tenía aún más fe que las demás personas de Israel. El centurión probablemente dudaba de que Jesús atendiera su petición, así que pidió a los ancianos del pueblo que se lo pidieran también. Los ancianos pudieron haberse hallado en una situación muy incómoda. Aunque ellos mismos no creyeran en Jesús, por respeto al centurión que donaba todo ese dinero tenían que ir de todos modos a Jesús a pedirle en nombre del centurión.

   Si Jesús y los ancianos judíos respetaron a este gentil, los demás judíos deberían seguir su ejemplo. Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1392, The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.897, The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.510, The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.221-222 y el Evangelical Commentary on the Bible p.815 para más información.

 

P: En Lc 7:6-9, ¿qué era especialmente encomiable en la fe del centurión?

R: En realidad hubo al menos dos cosas. Primero, el centurión percibió que la palabra de Jesús tenía toda la autoridad que él necesitaba, estuviera o no Jesús físicamente delante del siervo. Una cosa que el centurión entendía mejor que la mayoría de la gente era la idea de autoridad. Segundo, siendo comandante militar de un ejército de ocupación, en Lucas 7:5-7 muestra una gran humildad. Reconoció que el pueblo sometido tenía escrúpulos y lo consideraba demasiado inmundo incluso para entrar en su casa, y al centurión le pareció bien someterse voluntariamente a esas restricciones. Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1393 y The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.897 para más información.

 

P: En Lc 7:11, ¿qué tiene de significativo que Jesús hiciera este milagro en el pequeño pueblo de Naín?

R: Naín estaba a solo unos kilómetros de Nazaret, pasando una colina. Naín estaba muy cerca de Sunem, donde Eliseo resucitó al hijo de la mujer sunamita. Toda la gente del pueblo sabría esto, y sabría que el mismo Dios que resucitó al hijo de la sunamita es el mismo Dios que resucitó al hijo de esta viuda. Véase The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.899 para más información.

 

P: En Lc 7:11-17, ¿cómo hacían duelo los judíos en la antigüedad?

R: En la cultura judía de entonces, guardaban luto durante 30 días. A veces contrataban plañideras profesionales, que se aseguraban de que se llorara debidamente al difunto. El duelo era algo importante y muy público. Cuando Jesús resucitó al hijo de la viuda, por supuesto que las plañideras se quedarían sin trabajo. Es interesante que Lucas 7:11,17 diga que Jesús hizo este milagro en Naín, y que su fama se difundió tanto por toda la región circundante como incluso hasta Judea.

 

P: En Lc 7:21-23, ¿por qué parecía Juan estar aguijoneando a Jesús para que hiciera más?

R: Puede que Juan ya hubiera oído del poder de Jesús, pero le sorprendía que Jesús siguiera sin usarlo de manera autoritativa, como la gente esperaría que hiciera el Mesías. Quizá Juan estaba animando a Jesús a hacer valer su autoridad, y Jesús sabía que no debía hacerlo. Véase el Believer’s Bible Commentary p.1392 para más información.

 

P: En Lc 7:30, ¿cómo podían los fariseos, o cualquier otra persona en ese sentido, cumplir el propósito de Dios, siendo que somos pecadores e imperfectos?

R: Esto no implica que hubieran de ser perfectos y sin pecado. Más bien, ¿estaban en general agradando a Dios? Por ejemplo, David sirvió al propósito de Dios en su propia generación, en Hechos 13:36.

 

P: En Lc 7:30, dado que la gracia de Dios es irresistible, ¿cómo pudieron los fariseos rechazar el propósito de Dios para consigo mismos?

R: Lucas 17:31-33 puede ayudar a explicar esto. La mujer de Lot fue salvada de la destrucción de Sodoma por la intervención de los ángeles. Sin embargo, ella eligió quedarse y mirar atrás cuando se le había dicho que siguiera adelante, y así pereció de todos modos. Del mismo modo, esta es una advertencia solemne de que Dios puede librar a las personas del peligro y puede obrar en sus vidas. Y sin embargo, aun así pueden perecer por su propia elección.

   Una frase de algunos calvinistas es “no hay causas perdidas”. Esta frase comunica eficazmente muchos elementos clave de su punto de vista. Puesto que la Biblia enseña que Dios es todopoderoso, omnisciente, soberano sobre todo, y que cada uno de los planes de Dios se cumple, es fácil concluir lógicamente que no hay “causas perdidas” con Dios.

   Así como “una vez salvo, siempre salvo” es una verdad, pero no una verdad equilibrada, “no hay causas perdidas” también es una verdad, pero no una verdad equilibrada. He aquí varios ejemplos de la Biblia que podrían plantear problemas a alguien con una visión desequilibrada de que no hay causas perdidas.

1. Los ángeles ayudaron a salvar de la muerte a la mujer de Lot. Y sin embargo, ella murió justo después de todos modos.

2. Del mismo modo, todos los israelitas en el Éxodo fueron librados de la ira del faraón, así como de la ira de Dios por medio de la Pascua. Y sin embargo, es ejemplo para nosotros que murieron de todas maneras, bajo la ira de Dios en el desierto, como dice Pablo en 1 Corintios 10:1-10.

3. Los fariseos rechazaron el propósito de Dios para consigo mismos, en Lucas 7:30.

4. En la parábola del sembrador, hubo una causa perdida en cuanto a lo que fue sembrado en el corazón de una persona, en Mateo 13:19.

5. En la parábola del banquete de Jesús, en Lucas 14:23, Dios invita sinceramente a huéspedes que se niegan a venir.

6. En cuanto a los creyentes, Pablo nos advierte que no recibamos la gracia de Dios “en vano”, en 2 Corintios 6:1. Pablo no dio una advertencia para que la desechemos a la ligera diciendo: “eso nunca me puede pasar a mí”. Pablo hablaba en serio con su advertencia, y su intención era que la tomáramos en serio.

7. El espíritu de Dios estuvo tan genuinamente en la vida del rey Saúl que Saúl llegó a ser como otro hombre, en 1 Samuel 10:5-7,9-11. Esta es una experiencia de nuevo nacimiento tan dramática como cualquiera que pueda hallarse en el Antiguo Testamento. Y sin embargo, el Espíritu del Señor se apartó de Saúl en 1 Samuel 16:14.

8. En tiempos de Noé, en el Éxodo y en muchas otras ocasiones se dice que Dios “se arrepintió” de hacer algo. Esto no significa que Dios lamentara haber hecho algo, sino más bien que Dios se dolió. Se podría decir que ninguna de estas fue realmente una “causa perdida”, porque Dios les dio la vuelta a las situaciones y también ellas obraron como parte del plan de Dios (Efesios 1:11; Romanos 8:28; Proverbios 16:4). Y sin embargo, decir que Dios “les dio la vuelta a las situaciones” es incongruente con la idea de un Dios plácido que siempre tiene a cada criatura obedeciendo plenamente su voluntad deseada (aunque secreta).

9. Se cometieron pecados terribles en nombre de la religión, cosas que “no entraron en la mente de Dios”, en Jeremías 7:31; 19:5; 32:35. Esto no significa que Dios no fuera omnisciente. Más bien, Dios no quería que ellos pensaran ni por un segundo que esto fuera un deseo suyo o parte de su voluntad.

10. A veces ocurren cosas que Dios expresamente no deseaba, como la muerte del impío en Ezequiel 18:23,32, y cosas verdaderamente detestables en Ezequiel 8:6.

11. Dios extiende sus manos para que la gente venga, y algunos no vienen (Romanos 10:21; Isaías 65:2; Mateo 23:37). Dios invita a la gente a su banquete, y algunos de los invitados se niegan (Mateo 22:3-8).

12. Algunas cosas rompen el corazón de Dios (Jeremías 4:19-22; 9:1; Lucas 19:41-44; Mateo 23:37-39). Independientemente de que usted esté de acuerdo en que sean “causas perdidas”, ciertamente son “causas desgarradoras”. He leído de al menos un extremista que enseñaba que Dios se complacía en crear a ciertas personas solo para poder enviarlas al infierno y atormentarlas para siempre. Sin embargo, tanto los no calvinistas como muchos calvinistas coinciden en que no es eso lo que enseña la Biblia. En concreto, 2 Pedro 3:9 y Ezequiel 18:23,32 dicen que eso es falso.

La verdad equilibrada: “No hay causas perdidas” es parte de una verdad bíblica. Todos deberían poder coincidir en que Dios no tiene sorpresas, y que nadie de quien Dios, el omnisciente, supiera que iría al cielo dejará de llegar allá. Sin embargo, “no hay causas perdidas” se vuelve un error cuando se interpreta como “no hay causas desgarradoras”, cuando hace que Dios se complazca en el mal y el pecado, o cuando nos enseña que la oración no tiene más importancia que la de un consuelo apaciguador para cambiar el corazón de quien ora.

Conclusión: El mal tiene causas. Dado que todos coinciden en que Dios no es ni el autor ni la causa directa del mal, hay causas que no proceden directamente de Dios. Esas causas son, en última instancia, causas perdidas. Dios no tiene causas perdidas en el sentido de que todo obra conjuntamente como parte de su plan. Y sin embargo, Dios sí tiene causas perdidas de la manera desgarradora en que un Dios todosuficiente y todopoderoso extiende sus manos a personas que no vienen, y escoge dejarlas permanecer en la perdición que ellas eligieron.

 

P: En Lc 7:31-35, ¿por qué compara Jesús a esta generación con niños quisquillosos?

R: Muchos rechazaron a Juan por su estilo de vida austero, y esas mismas personas rechazaron a Jesús porque él no llevaba un estilo de vida austero. La cuestión no era el estilo de vida de Juan ni el de Jesús, sino que simplemente buscaban excusas para no tener que prestarles atención. Véanse el Tony Evans Bible Commentary p.973, The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.223, y el Believer’s Bible Commentary p.1394 para más información.

 

P: En Lc 7:36, ¿por qué accedería Jesús a comer con un fariseo?

R: ¿Por qué no? Sería extraño que Jesús aceptara y comiera con publicanos y pecadores, pero no con otros, como los fariseos. Jesús no rechazó a los fariseos que venían a él, sino que fueron ellos quienes lo rechazaron. Rechazaron a Jesús porque él no quiso confirmar la posición de autoridad que ellos tenían sobre él. Véase The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.515 para más información.

 

P: En Lc 7:36, ¿hasta qué punto debemos ir a fiestas y otros eventos organizados por personas pecadoras?

R: No debemos ir a eventos donde seremos tentados a hacer cosas pecaminosas, o donde pareceremos aprobar las cosas pecaminosas que ellos hacen. Así, por ejemplo, si alguien organiza una fiesta en la que dicen que consumirán drogas ilegales, usted no debería ir, aunque no vaya a consumirlas. Si un grupo de personas quiere ir a un club de estriptis, o incluso si su jefe le dice que tiene que ir a un club de estriptis, quizá por unos clientes, ese es el momento de decidir, y de que el mundo lo vea, si usted ama su empleo más que a Dios o no. Véase el Believer’s Bible Commentary p.1395-1396 para más información.

 

P: En Lc 7:38, ¿comían recostados sobre el vientre?

R: Así es, lo cual explica por qué la mujer estaba detrás de Jesús para lavarle los pies. Puede que aprendieran esto cuando estuvieron gobernados por los persas, los griegos y los romanos, que también comían de este modo. A veces los invitados disponían de una vasija de agua para lavarse ellos mismos los pies, o de un siervo que se los lavara, pero al parecer Simón no tenía esto. Véanse The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.516 y The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.223 para más información.

 

P: En Lc 7:39, ¿por qué concluyó Simón el fariseo que Jesús no era profeta?

R: Si Jesús no podía ver lo obvio, es decir, que no debía permitir que lo tocara una mujer que evidentemente era pecadora, entonces Simón pensó que podía descartar que Jesús fuera profeta. Simón, un nombre judío común, parecía más disgustado con Jesús que con la mujer. Véanse el Tony Evans Bible Commentary p.973 y el New International Bible Commentary p.1199 para más información.

 

P: ¿Da a entender Lc 7:47 que una persona se procura a sí misma el perdón?

R: No; este versículo muestra una relación, no necesariamente una causa. La mujer a quien mucho se le había perdonado amó mucho, lo cual fue el resultado de que se le hubiera perdonado mucho. Nada da a entender que el hecho de que ella amara mucho causara que se le perdonara su deuda monetaria. Su amor fue una consecuencia de su perdón, no la causa de su perdón. Véanse Bible Difficulties & Seeming Contradictions p.22 y The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.897 para más información.

 

P: En Lc 7:47, ¿se le perdonó poco a Simón porque había menos que perdonar, o había mucho que seguía sin perdonarse?

R: Simón probablemente pensaba lo primero, pero Jesús sabía otra cosa. Dos puntos que considerar en la respuesta.

Desde la perspectiva de Simón, Simón probablemente pensaba que era un buen tipo y que solo tenía un poco que necesitara perdón.

Desde la perspectiva de Dios, hay muchísimo que perdonar en cada uno de nosotros.

   Jesús estaba diciendo que Simón no se mostró agradecido, no porque no hubiera mucho que perdonar, sino porque Simón no veía mucho que perdonar.

   Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1395 y The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.224 para más información.

 

P: En Lc 7:47, ¿fueron perdonados los pecados de la mujer porque amó mucho, o somos salvos por medio de la fe, como dicen Lc 7:50 y Ef 2:8?

R: Ambas cosas obran juntas. Dos puntos que considerar en la respuesta.

1. Según F.F. Bruce en Hard Sayings of the Bible p.461-463, la palabra griega de Lucas 7:47, hoti, puede significar “a causa de” o “como resultado de”.

2. De cualquier modo, si bien es Dios y no nosotros quien nos salva, tanto nuestro amor como nuestra fe intervienen en que recibamos esta salvación. Jesús dijo “tu fe te ha salvado” en Lucas 7:50.

   Véase el Evangelical Commentary on the Bible p.816 para más información.

 

P: En Lc 7:47-50, ¿cómo salvó a la mujer su fe?

R: Jesús no estaba diciendo que una fe contraria a la voluntad de Dios pueda de algún modo imponerse a Dios. Más bien, su fe intervino en que ella fuera salvada. De hecho, la fe es una razón (aunque no la razón última) por la que una persona es salva, como lo muestra Hebreos 4:2.

   La Iglesia católica enseña que la fe y las obras tienen un papel semejante en la salvación, en el sentido de que ambas nos hacen de algún modo más merecedores de la salvación. Muchos luteranos y calvinistas (como Loraine Boettner) también enseñan que la fe y las obras no solo no nos dan mérito, sino que tienen el mismo papel en la salvación, en el sentido de que ninguna de las dos interviene en que seamos salvos, sino que ambas son resultado de haber sido salvos.

   El hecho es que la fe no es una obra, y la fe tiene un papel distinto del de las obras; de lo contrario, Pablo nunca habría escrito Efesios 2:8-9. Si fuéramos salvos por medio de las obras, entonces el mérito de alguna de nuestras obras intervendría en la salvación. Si bien una fe mayor es resultado de la salvación, eso no contradice la enseñanza de Pablo sobre el papel de la fe como aquello por medio de lo cual somos salvos. Puesto que Pablo dice que somos salvos por medio de la fe y no de las obras, no solo está señalando que la fe no es una obra, sino que no hay “mérito” alguno en reconocer por fe quién es Cristo y arrojarnos sobre la misericordia de Dios.

   Lucas 7:50 y Hebreos 4:2 están entre los versículos que muestran que la fe tiene un papel, aunque no nos dé mérito. Dios ha permitido graciosamente que nuestra fe tenga un papel en venir a Cristo. Además, Pablo hizo una distinción tajante entre las obras, que no salvan, y la fe, por medio de la cual somos salvos.

   Para calvinistas y luteranos, así como para todos los cristianos en general, se recomienda un libro escrito por un calvinista: R.C. Sproul. Su libro Faith Alone hace un excelente trabajo al delimitar bíblicamente las obras frente a ser salvo por gracia por medio de la fe. Parecería incongruente que un calvinista aceptara el libro de R.C. Sproul si pensara que la fe es simplemente otra obra.

 

P: En Lc 7:50, ¿cómo puede una persona “ir en paz” cuando sabe que ha cometido grandes pecados?

R: Esta es una paz que ningún psiquiatra puede dar. Es la paz de saber que uno ha sido verdadera y genuinamente perdonado por Dios. No es negar lo que uno hizo, ni negar su gravedad, sino comprender que Dios es más grande que eso. Puede que una persona todavía tenga que vivir con las consecuencias terrenales de lo que hizo, pero Dios puede convertir incluso la disciplina y las consecuencias en bendición posterior. Véase el Believer’s Bible Commentary p.1395 para más información.

 

P: En Lc 8:2, ¿acaso las mujeres con espíritus malos solo sufrían un trastorno psicológico?

R: Si usted cree la Biblia, no podría creer que los demonios fueran solo un problema psicológico, por las siguientes razones:

Los demonios son externos: pueden entrar en una persona, salir de ella y salir para entrar, por ejemplo, en unos cerdos.

Los demonios tienen personalidad: Pueden pensar y actuar con independencia de la voluntad humana.

 

P: En Lc 8:3-4 y Jn 2:1-11, ¿se casó Jesús con una o más de las mujeres que acompañaban a los discípulos, como creen los mormones polígamos y algunas otras sectas?

R: No. Primero, estas son las mujeres de las que sabemos que acompañaban a Jesús y a los discípulos. Según Lucas 8:3-4, las mujeres que viajaban con Jesús eran María Magdalena, Juana la mujer de Chuza, Susana y otras. Otros pasajes mencionan a Salomé (Marcos 15:40), a María la madre de Jacobo (Marcos 15:40; Lucas 24:10), y a Marta, hermana de María. Como nota al margen, Juana la mujer de Chuza, en Lucas 8:3, es la primera persona mencionada que está vinculada a una casa real. Nótese que ella ya estaba casada.

   Juan 2:2 dice que Jesús fue invitado como huésped a la boda. A un novio nunca se le invita a su propia boda.

   No hay fundamento alguno para decir que Jesús se casara alguna vez, ni que tuviera hijos, ni que hubiera hijos nacidos sin naturaleza pecaminosa. Si bien ningún versículo dice en realidad que Jesús nunca se casó, tampoco hay versículo alguno que diga que Jesús no voló a Marte. Un argumento desde el silencio no prueba lo uno más que lo otro.

Estos son todos los demás pasajes anteriores a la resurrección que hablan de las mujeres:

Juana y Salomé no se mencionan en ningún otro lugar.

Marta (junto con María) solo se mencionan en tres pasajes anteriores a la Resurrección: una cena (Lucas 10:38-41), la sanidad de su hermano Lázaro (Juan 11:1-45) y una segunda cena con Lázaro (Juan 12:1-8).

   Puesto que no hay ninguna otra mención, casi no se podría tener un argumento más fuerte de que Jesús se casó con María que de que se casó con su hermana Marta. Sin embargo, Jesús obedeció la ley mosaica, y el matrimonio de un hombre con dos hermanas, estando ambas vivas, estaba prohibido en Levítico 18:18. Los mormones que enseñan esto probablemente no se dan cuenta de que están enseñando que Jesús supuestamente quebrantó aquí las leyes matrimoniales del Antiguo Testamento.

   Véase When Cultists Ask p.163 para más información.

 

P: En Lc 8:9-10, ¿podría este mysterion ser parecido al de las religiones mistéricas griegas?

R: Algunos eruditos liberales pensaron esto. Pero la palabra hebrea equivalente para misterio estaba presente también en la literatura hebrea extrabíblica, de modo que no hay nada que relacionar con religiones griegas más lejanas. Véase The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.906 para más información.

 

P: En Lc 8:16-17, ¿cuál es el sentido de no esconder una vela encendida debajo de una vasija?

R: El propósito de una vela encendida es alumbrar; ponerla debajo de un almud o de una cama sería ridículo. Del mismo modo, el propósito de un cristiano es glorificar a Dios, y esconder su testimonio y su glorificación de Dios es igual de extraño. Los almudes se usaban para contener grano y mercancías que se compraban y vendían. La cama era un lugar de comodidad o, para algunos, de pereza. Algunos cristianos de hoy esconden su testimonio por causa de los negocios o de la comodidad y la complacencia. Véase el Believer’s Bible Commentary p.1398 para más información.

 

P: En Lc 8:18, ¿por qué debe la gente prestar atención a lo que oye?

R: Dios no tiene responsabilidad alguna de dar a nadie oportunidades ilimitadas de oír el Evangelio. No dé por sentada una oportunidad de hallar la verdad, ni para usted ni para otra persona.

   Además, Dios juzga a las personas según lo que tuvieron oportunidad de conocer, como lo muestran Romanos 4:15 y 5:12. 2 Pedro 2:20-22 dice que a algunas personas les habría sido mejor no haber conocido el camino de la verdad, que conocerlo y volverle la espalda.

 

P: En Lc 8:19-21, ¿estaba Jesús honrando aquí a su madre?

R: Jesús honró a sus padres, pero sí fue en contra de lo que sabía que eran los deseos de su madre en este caso. Debemos obedecer a nuestros padres, pero cuando sus deseos van en contra de lo que sabemos que Dios quiere, tenemos que obedecer primero a Dios. Es difícil para un niño pequeño saber lo que Dios quiere, sobre todo si sus padres dicen otra cosa. Sin embargo, aquí Jesús era un adulto.

 

P: En Lc 8:19-21, ¿por qué no estaba aquí José, el padre de Jesús?

R: La Escritura no lo dice. Sin embargo, la tradición de la iglesia dice que José murió antes de que Jesús llegara a ser hombre.

 

P: En Lc 8:22, ¿por qué no debían tener miedo los discípulos?

R: Por un lado, eran pescadores profesionales que sin duda habían cruzado este lago muchas veces. Por otro lado, la tormenta era tan violenta que temían ahogarse. Pero Jesús dijo: “Pasemos a la otra parte del lago”. Cuando Jesús dijo que irían a la otra orilla, ni todos los demonios del infierno podrían impedir que llegaran a la otra orilla. Como nota al margen, este fue un intento muy violento de impedir que Jesús llegara a la otra orilla. Sin embargo, lo único que tenemos registrado que Jesús hizo en la otra orilla fue sanar a un endemoniado a la vista de los habitantes del pueblo. No sabemos de ningún habitante del pueblo que siguiera a Jesús, pero aun así Jesús les dio la oportunidad. Véanse The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.226, The Tony Evans Bible Commentary p.976-977 y The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.911-912 para más información.

 

P: En Lc 8:23 y Mt 5:23-26, ¿cómo podía Jesús estar dormido en una barca durante una tormenta violenta?

R: O bien Jesús estaba dormido de forma natural, porque estaba muy cansado, o bien fue puesto sobrenaturalmente en un sueño profundo para probar a los discípulos. Lo más probable es que Jesús durmiera profundamente porque estaba agotado de tanto predicar.

   Hay tres tipos de sueño natural: el sueño profundo, el sueño MOR (movimientos oculares rápidos), cuando la gente sueña, y el sueño ligero. Las personas pasan por múltiples ciclos de estas tres clases de sueño cada noche. Puede que Jesús estuviera en sueño profundo. En todo caso, Jesús, como hombre, estaba dormido cuando llegó la tormenta. Pero Jesús, como Dios, durmió la tormenta cuando habló. Hoy, si tenemos una tormenta demoníaca desatada en el corazón, pidámosle a Jesús que hable y la reprenda y la calme también.

   En circunstancias muy distintas, Jonás también estaba dormido en una barca durante una tormenta violenta.

   Véase el Believer’s Bible Commentary p.1398 para más información.

 

P: En Lc 8:25 y Mt 8:26, ¿por qué preguntó Jesús dónde estaba su fe?

R: Esto fue como una prueba para los discípulos, y no la pasaron. En Lucas 8:22 Jesús les dijo a los discípulos que iban a pasar a la otra orilla. A Jesús le sorprendió su temor. Ellos dudaban de que

a) Dios el Padre guardaría a Jesús a salvo del temporal, o bien

b) Jesús mismo quisiera mantenerlos a salvo, o bien

c) Jesús pudiera mantenerlos a salvo.

A veces nuestras dudas de hoy provienen de las mismas razones.

 

P: En Lc 8:37, ¿por qué algunas personas de hoy quieren que Cristo y su influencia se aparten, incluso después de haber visto sus efectos?

R: Jesús resulta demasiado “inconveniente” para muchas personas. Perturba su sensación de comodidad, su sensación de bienestar y de autosuficiencia. Reconocen que Jesús los llama a cambiar de rumbo, en una dirección a la que no creen querer ir.

   Véase el Believer’s Bible Commentary p.1399 para más información.

 

P: En Lc 8:38, ¿por qué rechazó Jesús la petición del hombre de ir con él?

R: Probablemente fue porque Jesús quería que el hombre permaneciera entre quienes lo conocían, como testimonio para ellos.

 

P: En Lc 8:43-45, ¿hizo lo correcto la mujer al tocar el manto de Jesús?

R: En realidad, se suponía que las personas consideradas inmundas no debían tocar a otras que no lo estaban. Ella había gastado todo su dinero en médicos, en vano. Marcos 5:26 dice que los médicos solo empeoraron su condición, pero Lucas, siendo él mismo médico, quizá quiso omitir ese detalle. Pero dada la situación, y lo desesperado de su enfermedad, Jesús no tuvo para ella palabras de reprensión, sino solo sanidad y elogio. Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1399-1400, The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.227 y el Evangelical Commentary on the Bible p.817 para más información.

 

P: En Lc 9:1-11, ¿por qué difiere esto de Mt 10:1-15 y Mc 6:8-9?

R: Mateo nos da el detalle de que Jesús les dijo que fueran solo a los judíos, mientras que Lucas no lo especifica. No debían llevar alforja, ni comida, ni dinero, ni túnica de repuesto. En esta parte Jesús les da su poder (dynamos/dynamin) y autoridad (exousian), de modo que no necesitan otras cosas.

Pero ¿debían llevar un bordón (singular) o no llevar bordones (plural)? Si bien Jesús pudo simplemente haber dicho que llevaran un solo bordón, si tenían uno, pero ninguno de repuesto, otra posibilidad es un error de copista.

Quizá las copias que tenemos de Marcos sustituyeron “no” por “solamente”. Aunque todas las copias que tenemos dicen “no”, en griego la diferencia entre “solamente” y “no” está en añadir la palabra griega de dos letras ei. Hard Sayings of the Bible p.422-424 menciona un error de escriba de otra clase, en el que Mateo por lo general conocía muy bien a Marcos, pero aquí siguió a Lucas. Así pues, en otras palabras, “solamente/salvo un bordón” en Marcos probablemente debería ser “ni bordón”, como en Mateo y Lucas.

   Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1400 y The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.918 para más información.

 

P: En Lc 9:1-11, ¿cree usted que los doce tenían este poder y autoridad, incluido Judas Iscariote?

R: Es posible que Judas no hiciera nada, sino que simplemente afirmara que hacía milagros y echaba fuera demonios. Sin embargo, es probable, sobre todo si salían de dos en dos, que se le viera y no pudiera fingir. En otras palabras, incluso Judas tenía realmente ese poder también. Recuérdese que los demonios en este momento no sabrían que Judas se echaría a perder.

 

P: En Lc 9:3-5, ¿por qué debían quedarse en una sola casa en cada pueblo?

R: Una razón menor es que reduciría el tiempo adicional que tendrían que dedicar a pedir alojamiento a la gente y a mudarse de una casa a otra. Una razón importante sería no provocar resentimientos por quién tiene el privilegio de hospedar al discípulo. El beneficio principal es la sencillez, tanto respecto de posibles sentimientos heridos como respecto de la logística.

   Según The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.918, el griego Luciano escribió Passing of Peregrinus, una sátira sobre un predicador cínico llamado Peregrino que fingía ser cristiano y vivía de la hospitalidad de los cristianos. El escrito cristiano primitivo la Didache cap.11-12 advierte contra los profetas errantes que simplemente viven a costa de otros. Véase el Believer’s Bible Commentary p.1400 para más información.

 

P: En Lc 9:5, ¿hay hoy alguna ocasión en la que uno deba, metafóricamente, sacudirse el polvo de los pies?

R: Sí, aunque ojalá sea algo raro. Ante todo, nótese que incluso con los gentiles del lado oriental del mar de Galilea, que le pidieron a Jesús que se fuera de aquel lugar, Jesús no se sacudió el polvo de los pies. Pero a quienes decían seguir a Dios y sin embargo rechazaban a los apóstoles y siervos de Dios, Jesús dijo que se sacudieran el polvo de los pies. Si una organización o iglesia dice ser cristiana y sin embargo rechaza o expulsa a quienes siguen a Dios, quizá sea momento de sacudirse el polvo de los pies. Véase The Tony Evans Bible Commentary p.979 para más información.

 

P: En Lc 9:7, ¿qué es un tetrarca?

R: La palabra griega tetra significa “cuatro”, y al gobernante de Galilea se le llamaba tetrarca porque gobernaba sobre una de las cuatro regiones de Palestina. Véase el Believer’s Bible Commentary p.1401 para más información.

 

P: En Lc 9:7,9, ¿es este el mismo Herodes que reinaba cuando nació Jesús?

R: No. El Herodes que mató a los niños varones de Belén se llamaba Herodes el Grande. Este Herodes, llamado Herodes Antipas, era el hijo menor de Herodes el Grande y de una de sus diez esposas, Maltace. Lo más probable es que no supiera que este era el mismo Jesús a quien su padre intentó asesinar cuando era bebé. Véase The Tony Evans Bible Commentary p.979 para más información.

 

P: En Lc 9:7-9, cuando Herodes el Tetrarca sintió curiosidad por Jesús, ¿por qué no lo dejó Jesús todo, fue a ver al gobernante y se lo dijo?

R: La respuesta a la identidad de Jesús era fácil de descubrir: bastaba con ir a Jesús y escucharlo. Parece que lo difícil no es dar a conocer la información sobre quién es Jesús, sino más bien lograr que la gente se haga la pregunta y quiera buscar la respuesta. Jesús no corrió a Herodes, el que encarceló y mató a Juan. Si Herodes hubiera tenido verdadero interés en saber, Herodes podría haber venido a escuchar él mismo.

 

P: En Lc 9:14, ¿por qué tenía la gente que sentarse en grupos de cincuenta?

R: Estas eran personas que habían venido de todas partes a oír a Jesús; si hubieran sido solo gente del lugar, habrían regresado a sus casas. La Escritura no dice por qué debían sentarse en grupos de 50, pero facilitaría contarlos y repartir las canastas. Esto recuerda el milagro de 2 Reyes 4:42-44, donde Eliseo alimentó a 100 hombres con una sola olla. Los 5,000 representaban al mundo perdido, hambriento del pan de Dios. Los discípulos son cristianos, pero con recursos limitados. Sus recursos se multiplicaron hasta el punto de que sobraron incluso doce canastas de las que se usaban en el comercio (kophinoi). Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1401 y The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.228-229 para más información.

 

P: En Lc 9:20, ¿qué diferencia hay entre “Cristo” y “Mesías”?

R: “Cristo” en griego equivale a “Mesías” en hebreo. Este es el Ungido que fue prometido en el Antiguo Testamento. Véase 1001 Bible Questions Answered p.28-29 para una respuesta más extensa.

 

P: En Lc 9:20-21, ¿se negó Jesús a ser conocido como el Hijo de Dios, puesto que Jesús les dijo a los discípulos que no le dijeran a nadie que él era el Cristo de Dios en Lc 9:20-21, y en Lc 4:11 Jesús reprendió a los demonios por decir que él era el Cristo, el Hijo de Dios?

R: Esto es un poco difícil de responder porque ambas referencias bíblicas son incorrectas, así que tengo que suponer a qué pasajes se refería quien pregunta. Lucas 9:20-21 no dice “Hijo de Dios”, sino “el Cristo de Dios”. El Corán mismo admite que Jesús era el Mesías (Cristo), así que incluso los musulmanes tendrían que estar de acuerdo en que Jesús era el Cristo de Dios. Lucas 4:11 tampoco menciona al Hijo de Dios.

   Quien pregunta quizá estaba pensando en Mateo 8:29, donde los demonios preguntaron: “¿Qué tienes con nosotros, Hijo de Dios?”, y después pidieron ser enviados a los cerdos. Jesús no dijo que no le contaran esto a nadie, sino que les permitió entrar en los cerdos. Pero los demonios simplemente están reconociendo que sabían quién era Jesús en realidad, quizá con la esperanza de que las cosas les fueran más llevaderas.

   En Mateo 16:16-20 Jesús preguntó a los discípulos quién era él, y Pedro dijo: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.” Pero incluso aquí, en aquel momento Jesús “mandó a sus discípulos que a nadie dijesen que él era el Cristo [Mesías]”. No se menciona que se advirtiera a los discípulos que no dijeran que él era el Hijo de Dios.

 

P: En Lc 9:21 y Mt 16:20, en aquel momento, ¿por qué no debían los discípulos decirle a nadie que Jesús era el Cristo (Mesías)?

R: ¿De qué serviría usar ese nombre, cuando ellos no sabían lo que el Mesías haría, o bien habían sido alimentados con falsas concepciones del Mesías como conquistador militar? Es mejor aclarar primero las ideas equivocadas sobre un título antes de reclamar ese título. Muy pronto dirían abiertamente a todos que Jesús era el Mesías, pero primero la gente necesitaba ver quién era Jesús y la evidencia de lo que él afirmaba.

 

P: En Lc 9:24-26, ¿cuáles son dos impedimentos comunes para el compromiso cristiano, tanto entonces como ahora?

R: La codicia del dinero y el temor a la vergüenza. Uno puede ganar más dinero volcando el corazón y el alma en ganar dinero, sin dejar tiempo para lo que Dios quiere que uno haga. Uno puede echarse atrás de hacer lo que Dios quiere, por temor al rechazo o a perder el respeto de los demás. Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1403 y The Tony Evans Bible Commentary p.979 para más información.

 

P: En Lc 9:27 y Mt 16:28, ¿cómo es que algunos no gustaron la muerte antes de ver el reino de Dios?

R: Gustar la muerte significa experimentar la muerte. Algunos de los presentes no morirían antes de ver venir el reino de Dios con la resurrección de Jesús y con Pentecostés, 50 días después.

 

P: En Lc 9:31, ¿qué diferencia hay entre predecir que Jesús podría ser matado y que Jesús diga que debe ser matado?

R: Jesús no está diciendo que podría ser peligroso y que había una posibilidad de que lo mataran. No había riesgo de que lo mataran; más bien, era absolutamente seguro que él cumpliría su destino y sería matado. Como nota al margen, la palabra griega para partida/deceso es la misma palabra que Éxodo. Jesús iba a su “Éxodo”, por así decirlo. Véanse el New International Bible Commentary p.1202 y el Believer’s Bible Commentary p.1404 para más información.

 

P: En Lc 9:36 y Mt 17:9, ¿por qué no les contaron los discípulos a nadie sobre la transfiguración en aquel momento?

R: Hay al menos tres razones.

1. Podría provocar envidia entre los demás discípulos.

2. Para los judíos que no creían en Jesús, no se creería este milagro presenciado solo por tres discípulos.

3. Para los creyentes, este suceso pronto quedaría eclipsado por la resurrección.

 

P: En Lc 9:37-39 y Mt 17:15-17, ¿por qué los demonios a menudo dañan a las personas que poseen?

R: Véase el comentario sobre Mateo 17:14-16 para la respuesta.

 

P: En Lc 9:45, ¿por qué se les ocultó a los discípulos el entendimiento de las palabras de Jesús acerca de su traición?

R: Probablemente esta era una expresión coloquial que significaba que no entendían. Sin embargo, la pregunta de fondo sigue en pie: ¿por qué no entendieron esto? Si bien la razón pudo haber sido que Dios, o Satanás, se lo impidiera sobrenaturalmente, la explicación real es probablemente mucho más sencilla. En general, la gente a menudo no entiende aquello que no está dispuesta a aceptar. ¿Cómo podría alguien que tuvo tan sobrenatural esplendor en la transfiguración sufrir una muerte tan vergonzosa? La muerte de Jesús sería una derrota para la causa, o eso pensaban ellos. Obviamente, Jesús no dejaría que su causa fuera derrotada. Los discípulos nunca habían oído esto antes, no deseaban oírlo, y por eso probablemente fueron los propios discípulos quienes se impidieron a sí mismos entenderlo la primera vez.

   Jesús, sabiendo esto, lo dijo aquí y de nuevo más adelante, para dar tiempo a que calara. Ellos ponían objeciones al sufrimiento de Jesús. Más tarde aprenderían que no solo Jesús sufriría, sino que quienes siguen a Dios también sufrirán por el evangelio.

   Véanse The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.231, The Expositor’s Greek Testament vol.1 p.531, The Tony Evans Bible Commentary p.980 y el Believer’s Bible Commentary p.1405 para más información.

 

P: En Lc 9:46, ¿por qué discutían los discípulos sobre quién sería el mayor?

R: Nótese el momento en que ocurre esto. En Lucas 9:10 habían regresado informando de su éxito; al parecer se les subió a la cabeza. En su orgullo pusieron a Jesús primero, pero se pusieron a sí mismos en segundo lugar. Filipenses 2:3ss dice que hemos de estimar a los demás como superiores a nosotros mismos.

Además, como dijo G. Campbell Morgan: “nuestra pasión por las estadísticas es egocéntrica, y es de la carne, no del Espíritu”. El 61.5 % de la gente estaría de acuerdo. (es una broma) (del Believer’s Bible Commentary p.1401.) Véase el Believer’s Bible Commentary p.1404 para más información.

 

P: En Lc 9:49, ¿cómo podía otra persona echar fuera demonios?

R: No había que ser uno de los doce discípulos para echar fuera demonios; también podían hacerlo otros seguidores. Dios puede dar ese poder a quien quiera.

 

P: En Lc 9:49, ¿por qué querían los discípulos detener a aquel hombre, y por qué quería Jesús que continuara?

R: No entendían cómo podía él creer y hacer esto, si no lo conocían. Los Doce, así como los cristianos de cualquier iglesia en particular hoy, no deberían considerarse los representantes exclusivos de Dios.

   Véanse el New International Bible Commentary p.1203, el Believer’s Bible Commentary p.1406 y The Tony Evans Bible Commentary p.980 para más información.

 

P: En Lc 9:49, ¿cuáles son algunos ejemplos actuales en los que alguien podría sentirse tentado a querer detener un ministerio por ser distinto?

R: Los cristianos a veces, por desgracia, pueden ser sectarios; es decir, valoran más la organización y los procedimientos que la obra. La cuestión no era la ortodoxia, sino la afiliación. Si son pastores, quizá no se sientan cómodos con algo que está bajo el control de Dios pero no bajo el suyo. Si no procede de su organización, puede considerarse una amenaza; pero necesitan darse cuenta de que solo es una amenaza para su control y su organización, que en realidad no importan. Puede que se les acuse de robar ovejas; pero las ovejas no pertenecen al líder ni a la organización, pertenecen al Príncipe de los pastores, Jesucristo. Uno puede llevarse una decepción cuando cree que las personas le pertenecen a él o a su organización, cuando en realidad pertenecen a Dios. Véase The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.931 para más información.

 

P: En Lc 9:51, Jesús había ido antes a Jerusalén, así que ¿qué había de distinto esta vez?

R: Jesús sabía que tenía que llegar allí para la Pascua, a su “cita con el destino”. A diferencia de las otras veces, Jesús sabía que no volvería antes de su muerte. Era una soledad llevar ese secreto. Incluso trató de compartir esa información con sus discípulos, pero ellos sencillamente no lo captaron. Véase The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.232 para más información.

 

P: En Lc 9:53, ¿por qué no recibieron los samaritanos a Jesús como lo habían hecho antes?

R: Tres puntos que considerar en la respuesta.

1. Si bien lo más probable es que fueran samaritanos distintos, eso sigue dejando en pie la pregunta de por qué estos samaritanos no recibieron a Jesús.

2. Puede que estos samaritanos ya hubieran oído que Jesús afirmaba ser el Mesías [judío], y eso lo rechazaban.

3. Puesto que Jesús viajaba a Jerusalén por motivos religiosos, y los samaritanos creían que su adoración era mejor que la de Jerusalén, el viaje de Jesús no encajaba en su paradigma de lo que consideraban bueno. Ellos no habrían considerado a Jerusalén el lugar apropiado de adoración, sino más bien el monte Gerizim, en Samaria. Que Jesús fuera a Jerusalén no validaría su punto de vista, sino el contrario, así que conscientemente le volvieron la espalda.

La tercera razón es la más probable.

   Véanse el New International Bible Commentary p.1203, The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.933-934 y el Believer’s Bible Commentary p.1406 para más información.

 

P: En Lc 9:54-55, ¿por qué querían los discípulos que mataran a los samaritanos?

R: Si bien la Escritura no lo dice, podemos deducirlo del comportamiento de otros. A veces una persona puede estar tan centrada en el poder que se olvida de la compasión por la gente.

   Se podría pensar que, después de todo este tiempo aprendiendo lo que Jesús enseñaba, Jacobo y Juan conocerían mejor el corazón de Jesús, pero no era así. Los creyentes pueden saber muchas cosas, y ser eficaces en el ministerio, y aun así tener puntos ciegos espantosos. Por eso no solo necesitamos la verdad de la Biblia, sino que nos necesitamos unos a otros para exhortarnos allí donde no estamos siguiendo la verdad de la Biblia.

   Una vez estuve con unos cristianos del Medio Oriente, y salimos a hablar de Cristo con otras personas del Medio Oriente. Conocimos a un hombre, de Jordania, criado como cristiano desde niño. Le pedimos que se nos uniera para dar testimonio a los musulmanes, y se mostró reacio a hacerlo. Después de lo que había visto y oído que los musulmanes hacían a los cristianos en su tierra, no quería que los musulmanes vinieran a Jesús y fueran al cielo. Le dijimos que si tenía odio, y no amor, hacia otras personas, debía examinar con mucho cuidado si de veras era salvo. (1 Juan 3:14-16; 4:8). Por fortuna, cambió de parecer y decidió venir a hablarles de Jesús a los musulmanes.

   Quizá los discípulos estaban pensando en Elías haciendo descender fuego sobre 102 hombres, en 2 Reyes 1:9-12. Sin embargo, la situación era muy distinta. No solo vino Jesús a mostrar el amor de Dios e inaugurar una nueva dispensación, sino que los samaritanos simplemente lo rechazaron, y no intentaban apresarlo, como sí lo intentaban con Elías los 102 hombres.

 

P: En Lc 9:54-55, ¿por qué no quería Jesús ver muertos a los samaritanos?

R: Esto no habría servido de nada para llevar personas a Jesús y al cielo. Jesús no quería ver a la gente juzgada de inmediato por no seguirlo y por rechazarlo, y deberíamos estar muy agradecidos por ello. En Lucas 9:56 Jesús dijo que no vino a destruir las vidas de las personas, sino a salvarlas. Esta no era solo la misión de Jesús, sino también su corazón. También nosotros deberíamos tener ese mismo corazón. Véase The Tony Evans Bible Commentary p.981 para más información.

 

P: En Lc 9:57-62, ¿por qué rechazó Jesús a estos tres hombres que querían seguirlo directamente?

R: Si bien la Escritura no lo dice explícitamente, las circunstancias parecen muy distintas aquí de las del endemoniado geraseno. Con el endemoniado sanado no hubo ni asomo de reprensión, y Jesús le dio otro ministerio, y podía ser un ministerio eficaz: quedarse entre la gente que lo conocía cuando estaba poseído por un espíritu malo. Con los tres hombres, Jesús criticó su falta de compromiso total, y no mencionó ministerio alguno para ellos.

   Los tres hombres estaban de acuerdo con la meta, pero no con el compromiso. No se trataba tanto de a qué estaban dispuestos a renunciar o no, sino de poner a Jesús primero. En los tres casos su respuesta fue “Sí, pero”. Miraban atrás en vez de mirar adelante, como señaló Jesús en Lucas 9:62. Tenían el deseo de ayudar, pero ningún sentido de urgencia. Ser discípulo implica una renuncia, un costo.

   Si uno se fija solo en los sujetos de la oración, obtiene “Señor… yo primero”. ¿Damos mayor prioridad a las tareas que solo podemos hacer quienes estamos vivos espiritualmente, o a las tareas que cualquiera puede hacer? A los creyentes los puede frenar en el ministerio un primer amor por la comodidad material, por su carrera o por la familia y los amigos.

   Véanse The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.232-233, el New International Bible Commentary p.1204, el Believer’s Bible Commentary p.1407 y The Tony Evans Bible Commentary p.981 para más información.

 

P: En Lc 9:57-59, ¿por qué habló Jesús de zorras y de aves a alguien que quería seguirlo?

R: Jesús estaba diciendo que ni él ni sus discípulos tenían un lugar seguro donde cobijarse, ni muchas de las comodidades que la gente da por sentadas. El hombre tampoco las tendría. No cabe duda de que el hombre quería sinceramente seguir a Jesús. Lo que estaba en duda era su compromiso de seguir a Jesús en primer lugar.

   El Believer’s Bible Commentary p.1406-1407 dice: “Cuando leemos que el Hijo del hombre no tiene donde recline la cabeza, tendemos a compadecerlo. Un comentarista observa: ‘Él no necesita tu compasión. Compadécete más bien de ti mismo si tienes un hogar que te retiene cuando Cristo te quiere fuera, en los lugares altos del mundo’.”

 

P: En Lc 9:59-60, ¿estaba Cristo enseñando a la gente a no honrar a sus padres, en contraste con lo que dice Éx 20:12?

R: No. Debemos honrar a nuestros padres, pero algunas cosas tienen prioridad sobre la familia una vez que nuestros padres han fallecido. Es más importante honrar a nuestros padres mientras están con nosotros en la tierra, que deshonrarlos en la tierra y luego honrar los cascarones vacíos de sus cuerpos cuando ya se han ido.

   Hard Sayings of the Bible p.463-464 dice que un predicador escocés del siglo XIX, John McNeill, halló este versículo muy aplicable a sí mismo. Una vez, cuando estaba programado para predicar en una serie de reuniones evangelísticas en Inglaterra, recibió aviso de que su padre había muerto y de que el funeral sería el mismo día que una de las reuniones. Dijo: “porque este mismo Jesús se puso a mi lado y pareció decirme: ‘Ahora mira, te tengo. Ve y predícales el evangelio a esas personas. ¿Qué preferirías: enterrar a los muertos o resucitar a los muertos?’”. Y McNeill fue a predicar.

   Si su hijo tuviera que elegir entre predicar el evangelio a mucha gente o ir a su funeral, ¿qué preferiría usted?

   Véase Haley’s Alleged Discrepancies of the Bible p.287 para más información.

 

P: En Lc 9:59-60, ¿por qué no dejó Jesús que el hombre enterrara primero a su padre?

R: Cuando el hijo quiso enterrar primero a su padre, no queda claro que el padre ya hubiera muerto. Más bien, puede que estuviera esperando a que su anciano padre falleciera antes de unirse a Jesús. Tendría que estar presente en el funeral de su padre para asegurarse de recibir su herencia. Véase The Tony Evans Bible Commentary p.980 para más información.

 

P: En Lc 9:61-62, ¿por qué no podía el hombre despedirse de su familia?

R: El hombre ni siquiera le habría preguntado a Jesús si solo se refiriera a una despedida de cinco minutos. Más bien, el hombre pedía pasar primero algunos días con su familia, probablemente como quería la familia de Rebeca en Génesis 24:54-59. Elías dejó que Eliseo se despidiera primero de su familia en 1 Reyes 19:19-21.

   Esto tiene un paralelo aproximado con una entrevista de trabajo de hoy. Si su primera pregunta, y muchas de las siguientes, tienen que ver con las vacaciones y los días por enfermedad, el entrevistador podría preguntarse cuánto entusiasmo tiene usted por hacer el trabajo.

   Cuando Elías llamó a Eliseo, Eliseo se despidió brevemente de sus padres en 1 Reyes 19:19-21, y eso estuvo bien. Así pues, no era tanto una acción como una actitud. Para nosotros, no se trata solo de tener a Jesús en el corazón; se trata de tener a Jesús como el número 1 en el corazón.

   En las costumbres funerarias judías, por lo general se enterraba a una persona el mismo día que moría. Así pues, pudo haber sido que el padre siguiera vivo pero a punto de morir, y que el hombre quisiera pasar con él los días que le quedaban. Esta es la opinión de Bible Difficulties & Seeming Contradictions p.114-115.

   Véanse Hard Sayings of the Bible p.464-465 y el Evangelical Commentary on the Bible p.819 para más información.

 

P: En Lc 10:1 leemos: “Y después de estas cosas, designó el Señor aun otros setenta, los cuales envió de dos en dos delante de sí, a toda ciudad y lugar a donde él había de venir”. La pregunta es:

1- ¿por qué razón envió Jesús a esos 70 después de haber enviado a los 12 (Lc 9:1)? ¿Era distinta su tarea o su destino? ¿Tiene el número 70 un significado simbólico o alegórico? ¿Incluían esos 70 a los 12 originales?

2- ¿Por qué los demás evangelios no mencionan este episodio en absoluto? ¿O acaso era una historia alegórica y no ocurrió en la realidad?

R: Los setenta no estaban con Jesús todo el tiempo como los doce, pero aprendieron de Jesús y fueron enviados a predicar. No, los doce no formaban parte de los setenta. Supongo que Jesús pudo haber escogido un número distinto, como 69 o 71. Pero Jesús escogió a propósito 70, un número redondo que es múltiplo de 7. El siete es símbolo de perfección, y esto sería además una semejanza con los setenta ancianos que sirvieron bajo Moisés en Números 11:16-17.

   No se debería considerar que todo pasaje es solo alegórico hasta que se demuestre lo contrario. Más bien, todo pasaje es literal a menos que el contexto muestre lo contrario. Por supuesto, algunas cosas ocurrieron literalmente, pero tienen además un significado simbólico.

 

P: En Lc 10:2, ¿por qué dijo Jesús que los obreros eran pocos y que había que orar por más?

R: Por supuesto, en aquel momento solo había setenta obreros, pero no era ese el punto aquí.

   Incluso más adelante, los obreros serían pocos. Son más las personas que se hacen cristianas que las que trabajan activamente para Dios. Esta no es la voluntad deseada por Dios, porque Jesús dice aquí que oremos por más obreros.

 

P: En Lc 10:3, ¿en qué sentido eran los setenta discípulos como corderos entre lobos?

R: Los corderos no buscan destruirse ni matarse unos a otros. Los lobos no solo buscan matar y destruir, sino que además les encanta comer corderos. Además, hay personas que incluso obtienen un placer perverso en apartar de la justicia a los justos.

   Uno podría preguntar por qué, aun sabiendo Jesús que los enviaba como corderos entre lobos, Jesús escogió enviarlos de todos modos. Cuando la iglesia creció más adelante, muchas veces los mensajeros fueron muertos, pero el mensaje era más importante que el mensajero, y los mensajeros lo entendían.

 

P: En Lc 10:4-12, ¿por qué denunció Jesús a Corazín, Betsaida y Capernaum?

R: Si bien ciertamente había muchas ciudades más perversas, estas ciudades estaban “tan cerca y a la vez tan lejos”. Estaban tan cerca que podían oír fácilmente las palabras de Jesús, y sin embargo eran sordas al evangelio. Algunas personas son así: se les ha dado tanta enseñanza y tan buenos ejemplos de seguir a Cristo, y aun así han elegido no seguirlo.

   Como nota al margen, Corazín no se menciona en ningún otro lugar de la Biblia ni en Josefo. Pero sus ruinas, a unos 2.4 km al norte de Capernaum, pueden verse hoy. Ahora bien, no tenemos certeza de si Jesús fue personalmente a Corazín o no, pero en cualquier caso, aceptar o rechazar a los mensajeros de Jesús muestra la actitud hacia Jesús. Véanse el New International Bible Commentary p.1204 y The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.938-939 para más información.

 

P: En Lc 10:8, ¿podían en aquel momento comer cosas prohibidas en el Antiguo Testamento?

R: No, este versículo no apoya eso. Iban a pueblos y casas judías, y no se les ofrecería cerdo, camello ni ninguna otra cosa contraria a la ley mosaica. Véase The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.938 para más información.

 

P: En Lc 10:12, ¿cómo será más tolerable para Sodoma y Gomorra que para algunos pueblos de Palestina?

R: Lucas 10:12 y 2 Pedro 2:21 muestran que hay grados distintos de castigo. Si bien Sodoma y Gomorra rechazaron directamente a los ángeles, no oyeron una presentación tan clara del Evangelio como la gente de los pueblos de Galilea que oyó a Jesús. Véase The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.233 para más información.

 

P: En Lc 10:13, dado que Sodoma y Gomorra se habrían arrepentido si Jesús hubiera ido a ellas, y que Dios no desea que ninguno perezca en Ez 18:23,32 y 2 P 3:9, ¿por qué no les envió Dios a alguien?

R: Dios sí envió tanto hombres como ángeles. Lot estaba allí, y 2 Pedro 2:7 dice que Lot estaba angustiado por la vida inmunda de los hombres sin ley. Dios envió también a los ángeles, de quienes los hombres de Sodoma intentaron abusar.

 

P: En Lc 10:13,14, dado que Tiro y Sidón se habrían arrepentido si hubieran visto los milagros, ¿por qué no hizo Jesús ningún milagro en esa región?

R: No es que todos se arrepintieran, sino que algunos incluso en Tiro y Sidón se arrepentirían al ver a Jesús, mientras que muchos en los pueblos de Galilea no se arrepentirían. De hecho, Jesús visitó la región de Tiro y Sidón en Marcos 3:8 y de nuevo en Marcos 7:24-31. Hubo gente que viajó desde Tiro y Sidón para oír a Jesús, en Lucas 6:17.

 

P: En Lc 10:15, ¿puede un pueblo entero ser enviado al infierno?

R: Las calles, los edificios y los demás objetos no son enviados al infierno. Cuando todos en un pueblo entero rechazan a Jesús, entonces la gente del pueblo en masa estará en el infierno.

 

P: En Lc 10:18, ¿cómo cayó Satanás del cielo en aquel momento?

R: Conforme se desplegaba este aspecto del ministerio de Jesús, él vio proféticamente caer del cielo a Satanás, el acusador, porque pronto la gente recibiría la palabra del perdón de sus pecados, y Satanás no tendría fundamento alguno para acusarlos.

   Véase Hard Sayings of the Bible p.465-466 para más información.

 

P: En Lc 10:19, ¿cómo podían los discípulos de Jesús hollar serpientes y escorpiones?

R: Jesús no estaba diciendo aquí que fueran imprudentes ni que tentaran a Dios. Más bien, Dios los protegería de serpientes y escorpiones, como Pablo fue protegido en Hechos 28:3-5.

 

P: En Lc 10:21, ¿qué tiene de significativo que estas verdades se revelen a los niños y no a los entendidos y sabios?

R: Como muestra 1 Corintios 1:19-30, Dios no hizo que los entendidos y sabios tuvieran más probabilidades de ir al cielo por su saber y su sabiduría. Si el saber hiciera a uno más piadoso y justo, entonces ¿qué hay de los nazis en la Segunda Guerra Mundial? Los alemanes estaban entre los pueblos más instruidos de la tierra, y su tecnología de aviones, bombarderos en picada, misiles, tanques y carbón era la mejor del mundo. Y sin embargo cometieron un gran mal al matar a más de seis millones de judíos.

   El Evangelio es asombroso en que es tan profundo que los sabios pueden estudiarlo toda la vida y nunca dejar de aprender más. Y sin embargo, los sencillos también pueden entenderlo con facilidad.

 

P: En Lc 10:22, ¿cómo entregó el Padre todas las cosas a Jesús?

R: De al menos cuatro maneras:

Creación: Todas las cosas fueron creadas por el Padre por medio de Jesús (Juan 1:3; Colosenses 1:16).

Sustento: Todas las cosas subsisten por medio de Jesús (Colosenses 1:17).

Juicio: El Padre ha confiado a Jesús el juicio del hombre, para que todos honren al Hijo como honran al Padre (Juan 5:22-23).

Salvación: No hay otro nombre bajo el cielo por el cual podamos ser salvos (Hechos 4:12).

 

P: En Lc 10:24, ¿cómo anhelaban ver lo que los discípulos vieron las personas piadosas que murieron antes de Cristo?

R: Las profecías mesiánicas del Antiguo Testamento muestran que la gente esperaba con anhelo ver al Mesías.

 

P: En Lc 10:25, ¿en qué sentido la pregunta del intérprete de la ley estaba “tentando” a Jesús?

R: Esto se traduce mejor como “poner a prueba a Jesús”. Como muchos abogados de hoy, este intérprete de la ley hacía una pregunta cuya respuesta creía conocer ya. Su propósito al preguntar no era realmente aprender la verdadera respuesta, sino ver qué diría Jesús, y comprobar si Jesús tenía razón, al menos a sus ojos.

 

P: En Lc 10:25-37, ¿cómo hemos de ser prójimo?

R: La parábola del buen samaritano no está para decirnos quién más debería ser prójimo nuestro y ayudarnos, sino más bien de quién debemos ser prójimos nosotros y a quién ayudar; y la respuesta es: a todos. Estas son las características de ser un buen prójimo.

1) El prójimo no recurre a excusas. ¿Qué excusas usa usted?

2) El prójimo acepta de buena gana la incomodidad. Ayudar al hombre asaltado le costó al buen samaritano tiempo, y atravesar de día ese tramo peligroso del camino. Ayudar a otros nos cuesta tiempo, energía, sueño y dinero. ¿Cuándo fue la última vez que se incomodó por otra persona?

3) El prójimo cultiva su propio carácter. Nuestra compasión debe ser formada por la Palabra de Dios, no por nuestra cultura. La cultura de aquel entonces era no ayudar a los samaritanos. ¿Ama usted a Dios y ora? ¿De quién fue usted prójimo la última vez? ¿Tiene un aprendiz de compasión, alguien a quien esté formando para expresar compasión?

4) ¿Hace falta que se lo pidan? En realidad, el hombre herido no estaba en condiciones de pedir ayuda.

   Esto está tomado de un sermón del 7 de noviembre de 2010 de Jeff Miller en la Trinity Bible Church.

 

P: En Lc 10:27, ¿dijo esto primero el intérprete de la ley, o Jesús?

R: Puesto que no tenemos registro de todo lo que Jesús dijo, y puesto que de todos modos no todo en los evangelios está en orden cronológico, no podemos decir con certeza quién fue el primero en decir esto. Aun si el intérprete de la ley lo dijo primero, basándose en su correcta comprensión de la Biblia, las palabras de Jesús siguen teniendo detrás la autoridad de Jesús.

 

P: En Lc 10:29, ¿quién es nuestro prójimo?

R: En Lucas 10:36 Jesús decidió deliberadamente no responder esa pregunta. En vez de eso, contó una parábola bastante larga, para que, cuando él nos devolviera la pregunta, todos los que quisieran pudieran deducirlo por sí mismos.

 

P: En Lc 10:30, ¿qué sabemos del camino de Jerusalén a Jericó?

R: No era largo, unos 27 km, pero era muy empinado: Jerusalén estaba a unos 760 metros sobre el nivel del mar, y Jericó está a 235 metros bajo el nivel del mar. Los bandidos solían acechar en este camino empinado y sinuoso, rodeado de cerros y peñascos. Uno de sus apodos era “el camino de la sangre”. De día habría cierto peligro, pero desde luego uno no querría demorarse y recorrerlo de noche. Véanse The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.943 y el Evangelical Commentary on the Bible p.820 para más información.

 

P: En Lc 10:33-36, ¿por qué tenía el samaritano esta actitud?

R: Aunque el samaritano probablemente sabía que este hombre no era samaritano, Lucas 10:33 dice que el samaritano “fue movido a misericordia” hacia la víctima. Un viajero común probablemente no habría llevado vendas suficientes para vendar todas sus heridas, así que probablemente hizo vendas rasgando tiras de su propia ropa. Como desinfectante usó el aceite y el vino que llevaba consigo.

   El Believer’s Bible Commentary p.1410 y el Evangelical Commentary on the Bible p.820 dicen que es posible que el levita y el sacerdote pensaran que esto podía ser una trampa, y que no querían que los asaltaran a ellos. Pero el samaritano, o bien no pensó esto, o bien quedó anulado por un hombre que claramente necesitaba ayuda.

   Nosotros hemos de ser el samaritano. Pero en otro nivel, los judíos pasaron de largo junto a la víctima, y Jesús fue el samaritano que se detuvo a ayudar.

   Véanse The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.943 y The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.234 para más información.

 

P: En Lc 10:35, ¿cree usted que aquel samaritano temía que le cobraran de más? ¿Debería haberlo temido?

R: El samaritano no tenía ningún “temor” de que le cobraran de más, aunque era bastante probable que así fuera. Quería ayudar a la víctima, y si ayudar a otras personas lo hacía más vulnerable a que lo estafaran, pues que así fuera. Véase The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.544 para más información.

 

P: ¿Dice Lc 10:36 en griego “fue el prójimo” (NIV) o “se hizo prójimo” (NET Bible)?

R: Primero lo que dicen distintas traducciones, y luego una respuesta.

“fue el prójimo” (KJV, BSB, NKJV, NIV, NRSV)

“te parece prójimo” (Berry’s Interlinear)

“te parece haberse hecho prójimo” (Jay P. Green’s Interlinear)

“se hizo prójimo” (NET Bible)

“demostró ser prójimo” (ESV, NASB 2020, Wuest’s Expanded translation)

The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.944, si bien no ofrece una traducción directa, dice: “el samaritano se hizo a sí mismo prójimo”

La respuesta es que son ambas cosas, y esto pone de relieve una dificultad de traducción.

Es “fue” porque el fariseo preguntó “¿quién es mi prójimo?”

Es también “se hizo” porque los samaritanos no vivían en los mismos pueblos que los judíos, los samaritanos no se consideraban prójimos ni amigos de los judíos, y los judíos no se consideraban prójimos ni amigos de los samaritanos.

   Una nota curiosa en The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.944 dice que la animosidad entre judíos y samaritanos era tal que el fariseo ni siquiera pudo llevarse a decir la palabra “samaritano” en su respuesta a Jesús.

 

P: En Lc 10:36-37, ¿cómo le dio Jesús la vuelta a la pregunta que hizo el intérprete de la ley?

R: El intérprete de la ley preguntó quién era su prójimo, es decir, a quién debía ayudar y junto a quién podía pasar de largo. ¿Podía pasar de largo junto a un no judío, alguien a quien consideraba indigno, etc.? Jesús podría haber concluido diciendo que la víctima del crimen era el prójimo que necesitaba ayuda, pero no fue eso lo que Jesús dijo. Más bien, Jesús le dio la vuelta a la pregunta y preguntó “quién fue el prójimo”, no en el sentido de quién necesitaba ayuda, sino de quién prestó la ayuda. Así pues, no pregunte “¿quién es prójimo para mí?”, sino “¿de quién puedo ser yo prójimo?”. Véase The Tony Evans Bible Commentary p.983 para más información.

 

P: En Lc 10:38-42, ¿hay ocasiones en que los creyentes pueden estar centrados en una cosa cuando deberían estar centrados en otra?

R: Este no fue el mejor momento de Marta. Nótese que Marta no salió de la cocina a pedirle a María que la ayudara. No, salió hecha una furia de la cocina culpando a Jesús de que María no la ayudara. A pesar de su mala actitud, y nada menos que hacia su Señor, Jesús le respondió y la reprendió con gracia y suavidad. Marta pensaba que era bueno estar tan concentrada en la cena. Pero Jesús dijo que, más que estar demasiado concentrada, estaba demasiado distraída de cosas mayores.

   Servir a Dios y pasar tiempo con Dios son ambas cosas buenas, pero de las dos, pasar tiempo con Dios es mejor. El punto NO era que María y Marta no debieran estar preparando la cena. Más bien, Marta no necesitaba ser tan elaborada. Podría haber preparado algo sencillo y haber pasado el resto del tiempo escuchando a Jesús. ¿Hay ocasiones en que usted es más elaborado en algo de lo que Dios quiere que sea?

   Es interesante observar que Marta no tenía la menor idea de lo que se estaba perdiendo, y era ella la que tenía la prioridad equivocada. Esté atento a no hallarse en una situación en la que se esté perdiendo la cercanía con el Señor sin tener la menor idea de ello.

   Esta parábola es una advertencia para nosotros. Cuando su servicio a Dios lo distrae de su relación con Dios y de su amor por los demás, entonces necesita replantearse si su servicio es realmente para Dios o no. Como Marta, tenemos que cuidarnos de no distraernos haciendo tantas cosas, incluso cosas del ministerio, que no nos concentremos en aquello en lo que Dios quiere que nos concentremos.

   Véanse The Tony Evans Bible Commentary p.984, The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.545 y el Evangelical Commentary on the Bible p.820 para más información.

 

P: En Lc 11:1, ¿por qué pidió el discípulo “enséñanos a orar”?

R: En los evangelios se muestra que Jesús oraba mucho. Oró cuando fue bautizado, en Lucas 3:21. Oró cuando escogió a los doce, en Lucas 6:12. A menudo oraba a solas, en Lucas 5:16; 9:18. Oró cuando había otros presentes, en Lucas 9:28-29. Oró por Simón Pedro en Lucas 22:32, y en el huerto de Getsemaní en Lucas 22:40-44. Incluso oró en la cruz, en Lucas 23:46. Finalmente, uno de sus discípulos pidió: “Enséñanos a orar.”

  Esta petición incluye que se nos enseñe el método de cómo orar, pero significa más que eso. Abarca también “enséñanos a ser personas de oración”. Esto se dijo justo después de que Jesús reprendiera a Marta por su ajetreo al margen de Dios y elogiara a María por su devoción a Jesús. Como aquel discípulo, deberíamos darnos cuenta cuando falta la oración en nuestra vida. Véanse The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.234, el Believer’s Bible Commentary p.1411 y el New International Bible Commentary p.1206 para más información.

 

P: En Lc 11:1-4, ¿por qué difiere esta oración de la forma moderna?

R: Es más corta en Lucas, más larga en Mateo, e igual a la de hoy en algunos manuscritos posteriores de Mateo. Suponiendo que la forma moderna vino después, tanto Mateo como Lucas escribieron lo que recordaban del padrenuestro, o bien Jesús pudo haberlo enseñado más de una vez. Una lección que podemos aprender de esto es que el padrenuestro no es un “conjuro mágico” que todos debamos memorizar y rezar exactamente igual. Más bien, la variación en las palabras nos demuestra que lo importante es la intención y el sentido constantes, y eso es lo que Dios preservó, no una fórmula. Véanse The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.948 y el Evangelical Commentary on the Bible p.821 para más información.

 

P: En Lc 11:2, ¿por qué habríamos de pedir, siendo insignificantes humanos, que el Nombre de Dios sea santo?

R: La oración es que el Nombre de Dios sea tenido por santo en la tierra. El nombre de Dios es declarado santo y temible en el Salmo 111:9. Las oraciones judías del Kadish y de las Dieciocho Bendiciones piden también que el Nombre de Dios sea santo. A Dios le agrada que oremos y pidamos que su Nombre sea glorificado en la tierra. Véase The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.948 para más información.

 

P: En Lc 11:4, dado que Jesús pagó por nuestros pecados, ¿por qué necesitamos todavía orar pidiendo perdón por ellos?

R: Jesús quitó el castigo judicial del pecado, pero, con el Espíritu obrando en nuestra vida, somos responsables de quitar la práctica del pecado en nuestra vida. Es difícil tener una relación dinámica con Dios si no estamos tratando con seriedad el pecado en nuestra vida.

   Como nota al margen, en Lucas dice “pecados” y en Mateo dice “deudas”. Por un lado, esto se dijo antes de que nuestros pecados fueran quitados en la crucifixión. Pero incluso después de eso, deberíamos estar por siempre sumamente agradecidos de que Jesús pagara el precio por nuestros pecados.

   Véase The Tony Evans Bible Commentary p.985 para más información.

 

P: En Lc 11:4, ¿por qué pedimos a Dios que no nos meta en tentación?

R: Dios no nos tienta, como enseña Santiago 1:13-15. Pero Dios sí permite que seamos probados, y oramos para que Dios no permita que seamos probados más allá de lo que podemos soportar. Los anglicanos lo rezan como “sálvanos en nuestra hora de necesidad”. O “sácanos de situaciones que no podemos manejar”.

   Véanse The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.948, The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.235 y The Tony Evans Bible Commentary p.985 para más información.

 

P: En Lc 11:5, ¿por qué llegaría un viajero a medianoche?

R: La gente normalmente viajaba de día por la costa y en la mayor parte de Palestina. Pero en el desierto occidental, la gente podía preferir viajar de noche, sobre todo cuando hay luna llena, para evitar el calor. O un viajero pudo haber calculado mal la hora y haber llegado muy tarde.

   En todo caso, el pan era muy barato. Una familia podía hornear una buena cantidad de pan fresco y compartirlo con sus vecinos del pueblo. Luego, cuando ese pan empezaba a ponerse duro, otra familia podía hornear mucho pan y compartirlo. Así, en un pueblo uno sabía quién tenía el pan fresco. Por eso, cuando llega un viajero a medianoche, el anfitrión podía tocar a la puerta de quien acababa de hornear mucho pan. Como nota al margen, el pan se horneaba en hogazas circulares que superficialmente se parecían a piedras de color café claro.

   Las familias sin recursos solían tener casas pequeñas de una sola habitación, y hasta podían compartir los petates. Podía ser difícil levantarse sin despertar a los demás. De ahí la renuencia a levantarse y quitar la tranca de la puerta. El término griego es aquí ambiguo. Puede significar que quien tocaba era osado al hacerlo, o puede significar que era un “desvergonzado” al insistir en tocar a esa hora.

  El punto de esta parábola es que incluso un vecino hará lo que preferiría no hacer, a causa de las peticiones insistentes. Cuánto más responderá Dios a nuestras oraciones cuando le pedimos con insistencia.

   Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1412, The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.948, The Expositor’s Greek Testament vol.1 p.547, el New International Bible Commentary p.1206 y el Evangelical Commentary on the Bible p.821 para más información.

 

P: En Lc 11:5-8, ¿por qué necesitamos ser persistentes con Dios?

R: Jesús solo dijo que necesitamos ser capaces de ser persistentes; aquí no dijo por qué. Sin embargo, podemos ver algunas razones para la persistencia.

Daniel necesitó ser persistente porque Daniel 10:12-13 muestra que, sin saberlo él, hubo oposición demoníaca al ángel que respondió a su oración.

Esperar es a menudo importante por causa de los tiempos de Dios.

A veces hace falta oración persistente porque aquello que atacamos es una fortaleza de Satanás.

 

P: En Lc 11:5-8, ¿qué diferencia hay entre la persistencia en la oración y las vanas repeticiones, como en Mt 6:7?

R: En ambos casos, alguien podría decir exactamente las mismas palabras muchas veces, o repetir una petición de distintas maneras.

   Si tiene sentido cada vez y es expresión de lo que se desea de verdad, es persistencia.

   Si las palabras se dicen sin nada detrás, no significan para Dios más de lo que significan para quien las repite en vano.

   En una liturgia cristiana, todos dicen lo mismo cada vez que se usa la liturgia. Que esto sea persistencia o vana repetición no depende de las palabras, sino del corazón de quienes rezan la liturgia. Como nota histórica, tenemos copias de liturgias de aproximadamente la época de Clemente de Alejandría (193-217/220 d.C.).

 

P: En Lc 11:8, ¿debería decir persistencia o audacia/importunidad?

R: Persistencia significa pedir una y otra vez. Audacia significa no avergonzarse de pedir esas cosas. La palabra griega puede significar ambas cosas.

Se traduce como “persistencia” en la NKJV, la NRSV, la World English Bible, la English Free Bible y la Wuest’s Expanded Translation.

Se traduce del otro modo, “importunidad”, en la KJV, la ASV de 1901, la RV de 1895 y la Young’s Literal Translation; o “impudencia” en la ESV; o “audacia” en la NIV.

 

P: En Lc 11:10 (NIV), ¿debería traducirse como “puerta” o como “ello”?

R: El griego no dice explícitamente “puerta”, sino más bien “ello”. Por otro lado, el griego también dice “tocar” y “abrir”, así que el sentido implícito es una puerta o portón.

 

P: En Lc 11:11-13, ¿cuál era el punto de Jesús acerca de los padres terrenales frente a nuestro Padre celestial?

R: Aunque los padres terrenales no son totalmente buenos como Dios el Padre, incluso los padres terrenales por lo general dan a sus propios hijos las cosas buenas que les piden. Desde luego no se esfuerzan por darles cosas malas cuando les piden cosas buenas. Así que seamos audaces al pedirle cosas buenas a nuestro Padre celestial.

 

P: En Lc 11:12, ¿qué tan comunes eran los huevos en aquel entonces?

R: Los israelitas no tuvieron gallinas ni huevos hasta que lo aprendieron de los babilonios durante la cautividad. Pero para esta época ya serían bastante comunes. Véase The Expositor’s Greek Testament vol.1 p.548 para más información.

 

P: En Lc 11:13, ¿cómo da el Padre el Espíritu Santo a todos los que se lo piden, siendo que Simón el Mago pidió pero no recibió el Espíritu Santo en Hch 8:18-23?

R: Si bien Simón no se lo estaba pidiendo al Padre, sino a los apóstoles, no es ese el punto principal aquí.

   Más bien, Simón el Mago nunca pidió ser lleno él mismo del Espíritu Santo. Lo que Simón ofreció fue un soborno para recibir el poder de dar esto a otros y usarlo. A veces hoy, la gente quiere usar a Dios en vez de ser usada por Dios.

 

P: En Lc 11:13, dado que el Padre da el Espíritu Santo a quienes se lo piden, ¿significa eso que los cristianos no tienen el Espíritu Santo hasta que le piden a Dios el Espíritu Santo?

R: Como señala 1001 Bible Questions Answered p.47-48, esto se dijo antes de Pentecostés, cuando el Espíritu Santo fue derramado sobre todos los cristianos. Desde Pentecostés, la venida del Espíritu Santo a un nuevo creyente es parte de recibir a Cristo en la propia vida. Sin embargo, está el caso inusual de Hechos 8:14-17, donde el evangelio se predicó a los samaritanos de manera imperfecta: fueron bautizados en el nombre de Jesús, pero no oyeron nada acerca del Espíritu Santo. Pedro y Juan vinieron a ellos, les impusieron las manos, y entonces recibieron el Espíritu Santo. Sin embargo, la situación normativa es recibir el Espíritu Santo cuando uno cree. Una vez que un cristiano recibe el Espíritu Santo, puede ser lleno del Espíritu Santo (Efesios 5:18-21) o no, según cómo esté permaneciendo en Cristo.

 

P: En Lc 11:21-22, ¿quién es el hombre fuerte y quién el más fuerte?

R: En esta metáfora el hombre fuerte es Satanás, y el más fuerte es Jesucristo. Cristo está recobrando vidas y cuerpos que estaban en las garras de Satanás. Cristo no está aquí a la defensiva, defendiendo a los suyos. Más bien, Cristo está a la ofensiva, arrebatándole agresivamente a Satanás a aquellas personas que de otro modo le pertenecerían. Véase The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.236 para más información.

 

P: En Lc 11:23, ¿cómo desparrama uno si no está con Jesús, siendo que algunos echaban fuera demonios en el nombre de Jesús en Lc 9:49-50?

R: Ambas cosas son ciertas. Nótese que quienes echaban fuera demonios en Lucas 9:49-50 lo seguían haciendo en el Nombre de Jesús. Así pues, estaban con Jesús. Por otro lado, no formaban parte de la organización humana de los apóstoles y los setenta. Véase el Believer’s Bible Commentary p.1413-1414 para más información.

 

P: En Lc 11:24-26, ¿por qué puede un espíritu malo volver con 7 espíritus adicionales y no con 6 u 8?

R: Dos partes que considerar en la respuesta.

1. Jesús no estaba diciendo que siempre fueran siete y nunca otro número. Solo estaba dando un ejemplo.

2. El siete se consideraba un número genérico de plenitud, y Jesús pudo haber estado diciendo que volvería “un conjunto completo” de demonios.

   No hay “neutralidad espiritual” en nuestra vida. Si alguien está vacío porque los demonios se han ido, eso es estupendo. Pero necesita ser lleno del Espíritu Santo como creyente, o de lo contrario los demonios podrían volver, y aún peor.

   Véanse el Evangelical Commentary on the Bible p.822 y The Tony Evans Bible Commentary p.986 para más información.

 

P: En Lc 11:27-28, ¿cómo consideran algunos, equivocadamente, que la familia y la maternidad son más importantes que Dios?

R: Tanto las cosas buenas como las malas pueden convertirse en ídolos. Por ejemplo, la familia es buena, y ser cercano a la propia familia es bueno. Pero si su familia le dice que haga cosas contrarias a lo que Dios dice, entonces necesita ser más cercano a su Dios que a su familia. Sé de dos parejas que se divorciaron principalmente porque la familia de uno de los cónyuges no aprobaba al otro cónyuge. Dios aborrece el divorcio, y cuando uno se divorcia de su cónyuge únicamente porque está escuchando a su familia, está pecando delante de Dios.

 

P: En Lc 11:27-28, ¿cómo pecan algunos al venerar a María casi al mismo nivel que a Jesús?

R: Jesús no negó que María fuera bienaventurada, pero era más importante oír la palabra de Dios y obedecerla que llamar bienaventurada a María. Está bien llamarla bienaventurada, pero nada en la Biblia dice que hayamos de adorarla ni rendirle culto. En el Catecismo de la Iglesia católica romana, a María se la llama Mediatriz (comediadora) y Redentora (corredentora) con Cristo. Como dice The Tony Evans Bible Commentary p.986, la admiración por Jesús, y por su madre, no sustituye la obediencia a Jesús.

   Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1414 y el Evangelical Commentary on the Bible p.822 para más información.

 

P: En Lc 11:29-30, ¿cuál era la señal de Jonás?

R: Primero lo que no es la respuesta, y luego la respuesta.

No es la respuesta: Sin duda Jonás les habría parecido extraño a los ninivitas. Después de estar en el gran pez tres días y tres noches, es probable que tuviera la piel completamente blanqueada, y quizá se le hubiera caído parte del cabello. Sin embargo, Jesús no hace aquí ninguna referencia a la piel ni al aspecto físico.

La respuesta: Los fariseos pidieron una señal milagrosa a su antojo, y Jesús aquí, como Jonás, no haría absolutamente nada salvo predicarles. Así como Jonás nunca hizo un milagro, tampoco Jesús haría un milagro a exigencia de ellos. Y sin embargo, los ninivitas se arrepintieron cuando oyeron la predicación de Jonás; pero ¿se arrepentirían los fariseos al oír la predicación del Hijo de Dios? Si no, ¡qué duros de corazón parecerían los fariseos, incluso comparados con los violentos, pero arrepentidos, ninivitas!

   Véase The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.236 para más información.

 

P: En Lc 11:29-30, ¿qué dice esto acerca de que Jesús creía que Jonás fue una persona histórica?

R: Algunos cristianos liberales afirman que el libro de Jonás era un libro simbólico. Sin embargo, ningún judío histórico ni ningún cristiano primitivo dio indicio alguno de considerarlo otra cosa que histórico. Jesús usa aquí el hecho histórico de Jonás y los ninivitas para señalar algo sobre la gravedad de la falta de arrepentimiento de ellos. Así como la reina de Sabá fue una persona histórica, Jonás fue igual de histórico. El argumento de Jesús se basaría en un razonamiento engañoso si Jesús mismo pensara que la historia era inventada. Si Jonás saliendo después de tres días y tres noches en el vientre del gran pez fue un tipo de la propia muerte y resurrección de Jesús, si usted cree que la historia de Jonás fue solo figurada, ¿cree también que la muerte y la resurrección de Jesús son solo figuradas?

   Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1414-1415, The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.236 y el New International Bible Commentary p.1207 para más información.

 

P: En Lc 11:31, ¿cómo se levantará la reina del Sur contra aquella generación?

R: La reina del Sur era la reina de Sabá, que visitó al rey Salomón en 1 Reyes 10:1-10. Los judíos ciertamente no tenían la excusa de estar lejos de Galilea, por causa del ejemplo de la reina de Sabá, que vino de mucho más lejos para oír a Salomón, y la enseñanza de Jesús era mayor que la de Salomón.

 

P: En Lc 11:32, ¿cómo condenarán los hombres de Nínive a aquella generación?

R: Los judíos no podían decir ni que fueran demasiado perversos ni que la enseñanza de Jesús fuera demasiado extranjera. El ejemplo de la gente de Nínive les mostrará que los perversos extranjeros de Nínive se arrepintieron ante la predicación de Jonás, y la enseñanza de Jesús es mayor que la de Jonás.

 

P: En Lc 11:34, ¿qué quiso decir Jesús con que si el ojo está en tinieblas, todo el cuerpo está lleno de tinieblas?

R: Jesús usó una situación física como analogía de una verdad espiritual. Si sus ojos están en tinieblas (incapaces de ver), entonces nada de usted ve luz alguna. Del mismo modo, si su única entrada espiritual son las tinieblas, no es de extrañar que lo que hay dentro de usted sean tinieblas. A veces las personas pueden tener una luz que se apaga pronto, o bien se vuelve demasiado tenue para servir de algo y hacer algún bien. Jesús es la Luz, quien encendió la lámpara, así que no deje que su luz se debilite ni se apague. Véanse The Expositor’s Greek Testament vol.1 p.551 y el Believer’s Bible Commentary p.1415 para más información.

 

P: En Lc 11:38-41, ¿por qué no dio Jesús un buen ejemplo de higiene y se lavó las manos antes de comer?

R: Dios no mandó a la gente lavarse las manos antes de comer en el Antiguo Testamento. No hay nada malo en lavarse las manos, pero si uno lo hace tan religiosamente que lo considera señal de estar en buena posición delante de Dios, entonces se vuelve malo para uno. Jesús estaba señalando aquí algo más importante que la higiene personal. Cuando los hombres se ponen a inventar reglas y a decir que hay que seguir sus reglas para seguir a Dios, Jesús puso reparos a eso. Esto se relaciona estrechamente con Lucas 11:45-46, donde Jesús dijo que estaban descuidando lo que Dios había dicho y sustituyendo los mandamientos de Dios por reglas humanas.

   No diga que Dios dijo algo si Dios en realidad no lo dijo, como dicen Proverbios 30:5-6 y 1 Corintios 4:6.

   Véanse The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.237, The Tony Evans Bible Commentary p.986, el Believer’s Bible Commentary p.1415-1416 y el Evangelical Commentary on the Bible p.822 para más información.

 

P: En Lc 11:42-54, ¿por qué reprendió Jesús tan duramente a los fariseos?

R: Jesús expresó su más profunda decepción con estas personas. Por un lado, tenían un gran conocimiento de la Escritura, y se lo comunicaban a otros. Por otro lado, no tenían amor a Dios, y Jesús estaba decepcionado de que hubieran rechazado el propósito de Dios para consigo mismos (Lucas 7:30). Amaban a todos los profetas muertos; era con los vivos con quienes tenían problemas.

   Véase The Tony Evans Bible Commentary p.987 para más información.

 

P: En Lc 11:49, ¿por qué habría de enviar Dios un profeta a un pueblo, sabiendo Dios que el pueblo mataría al profeta?

R: Dios es sumamente paciente en dar a la gente oportunidades de volverse a él. Incluso cuando la gente mata a un profeta piadoso, a veces esas mismas personas se arrepienten más tarde y se vuelven a Dios, como por ejemplo hicieron los indios aucas en Ecuador después de matar a Jim Elliot y a otros misioneros cristianos.

 

P: En Lc 11:51 y Mt 23:35, ¿quién era Zacarías?

R: Lo más probable es que fuera Zacarías el sacerdote, a quien Joás mató en 2 Crónicas 24:20-21. Podría ser Zacarías el profeta, o bien ambos eran la misma persona. Abel fue la primera persona martirizada en la Biblia. Zacarías el sacerdote fue la última persona martirizada en el último libro del Antiguo Testamento judío, 2 Crónicas. Una coincidencia es que se puede resumir esto diciendo que “mataron a los profetas de la A a la Z”. Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1416 y The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.237 para más información.

 

P: En Lc 11:52, ¿de qué maneras pueden hoy los maestros religiosos y conocedores de la religión llegar a estorbar en realidad que la gente venga a Dios?

R: Tenían la verdad, la “llave” de la vida eterna, pero no solo no la usaban ellos mismos, sino que desanimaban a otros de aprenderla y usarla también.

   Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1416-1417 y The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.956-957 para más información.

 

P: En Lc 11:53-54, ¿por qué se le hicieron a Jesús tantas preguntas?

R: Los escribas y fariseos le hicieron tantas preguntas no porque quisieran aprender de él, sino más bien para hacerlo caer y que dijera por descuido algo incongruente o algo de lo que Jesús después se arrepintiera. Véanse The Expositor’s Greek Testament vol.1 p.555 y el New International Bible Commentary p.1207 para más información.

 

P: En Lc 12:1, ¿por qué comparó Jesús la enseñanza de los fariseos con la levadura?

R: La levadura es aquí una metáfora de la enseñanza hipócrita. La levadura no se ve, y sin embargo su crecimiento y sus efectos alteran profundamente la masa. Es lenta y secreta, pero lo permea todo y se apodera de todo. La enseñanza de los fariseos era parecida. Jesús no consideraba la enseñanza de los fariseos meramente indeseable, sino más bien espiritualmente mortal. Del mismo modo, hay hoy enseñanzas que, si la gente cree en ellas, son espiritualmente mortales. Por fortuna, en este sentido metafórico, Dios puede hacer volver a la gente de entre los muertos. Jesús dijo lo mismo, pero en un contexto distinto, en Marcos 8:15. Véanse The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.555, The Tony Evans Bible Commentary p.987 y el New International Bible Commentary p.1208 para más información.

 

P: En Lc 12:2, ¿cuál es el punto de Jesús acerca de la hipocresía?

R: La palabra hypokrisis en griego se refería originalmente a alguien, por lo general un actor, que llevaba una máscara. En algún momento, todos quedan sin máscara y la gente ve su verdadero rostro. Si bien la hipocresía es mala, el punto de Jesús en este versículo es que es necia. Imagine por un momento que una persona pudiera salirse con la suya cometiendo cualquier delito que quisiera; sin embargo, sus padres, sus hijos, sus amigos y la policía se enterarían todos. En ese caso, ¿cuántos delitos querría cometer en esas circunstancias? En general, el cálculo que hace la gente de sus probabilidades de que la atrapen suele ser más bajo de lo que realmente es. Parte de ello está en cómo lo medimos. Si usted hace algo 99 veces y se sale con la suya, y a la centésima lo atrapan y va a la cárcel, ¿consideraría eso a) muy bueno, porque fue una tasa de éxito del 99 %, o b) que lo atraparon, fue a la cárcel y posiblemente arruinó su vida? Véanse The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.237, el Believer’s Bible Commentary p.1417 y el Evangelical Commentary on the Bible p.822-823 para más información.

 

P: En Lc 12:6 y Lc 12:59, ¿qué es aquí una “blanca” o moneda de cobre?

R: En Lucas 12:6 y Mateo 10:29, esta era una moneda romana llamada assarion, que equivalía a una decimosexta parte de un denario, que era el jornal de un día. Esta palabra solo se usa en la Biblia en Lc 12:6 y Mt 10:29.

   En Lucas 12:59; Marcos 12:42 y Lucas 21:2 la palabra es leptos, que es una moneda judía de cobre que valía alrededor de un octavo de centavo.

   Véase The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.237,240 para más información.

 

P: En Lc 12:11-12, ¿cómo nos apoyamos en la promesa que hay aquí, y qué es lo que no se promete?

R: Se promete que, cuando seamos llevados ante los jueces a causa de la persecución de nuestra fe, el Espíritu Santo nos mostrará qué decir para ser un buen testimonio de Cristo.

   NO dice que se nos darán las palabras más seguras de decir, ni las que harán que nos dejen libres. Pero nuestra preocupación debe ser el testimonio de Cristo, no nuestra seguridad.

   Tampoco dice que no debamos prepararnos antes de dirigir un estudio bíblico o predicar un sermón.

   Véase el Believer’s Bible Commentary p.1418 para más información.

 

P: En Lc 12:14, ¿cómo es que Jesús nunca repartió la herencia entre el hombre y su hermano?

R: Cuatro puntos que considerar en la respuesta.

1. Solo el hombre preguntó, no el hermano. No funciona demasiado bien arbitrar una disputa entre dos partes si una de ellas nunca pidió, ni quiso, ni aceptó el arbitraje.

2. No era el propósito principal de Jesús venir a la tierra a resolver asuntos civiles menores. Arbitrar una disputa sería algo bueno, salvo que sería una distracción de la razón por la que Jesús estaba allí.

3. Ya existían tribunales adonde el hombre podía acudir.

4. El dinero no es bendición alguna cuando a una persona le preocupa más el dinero que Dios, como mencionó Jesús en Lucas 12:21.

   Lucas no especifica si el hombre estaba siendo agraviado por su hermano, o si simplemente era codicioso y quería obtener más. Es probable que Lucas no lo supiera, pero puesto que los versículos siguientes tratan de la codicia, al menos alguien estaba siendo codicioso. En el conjunto de las cosas, no importaba quién estuviera siendo codicioso, porque de cualquier modo el hombre estaba dejando pasar la oportunidad. Es asombrosamente triste reflexionar en que este hombre, viviendo en aquel tiempo, tuvo la fortuna de ver a Jesús, Dios en carne. Y sin embargo, en vez de pedirle a Jesús que le enseñara, o que le diera vida eterna, solo quería que Jesús resolviera un asunto menor. Preguntarle a Dios por cosas pequeñas está bien. Sin embargo, hoy, ¿venimos con frecuencia delante de Dios en oración por las cosas pequeñas y pasamos por alto las grandes?

   Véase el Believer’s Bible Commentary p.1418 para más información.

 

P: En Lc 12:15-21, ¿qué fue exactamente lo que el hombre rico hizo mal?

R: El hombre rico tenía un problema grave, pero no era lo que hizo mal. Más bien, era lo que no hizo bien. Considerar el futuro, dar gracias a Dios y preguntarse cómo podía ayudar a otros, ya que Dios lo había bendecido tan abundantemente, al parecer estaban muy lejos de su conciencia. El hombre rico no necesitaba construir graneros nuevos para guardar más de lo que necesitaba. Simplemente necesitaba repartir el alimento a los pobres.

   Como alguien dijo alguna vez: “el hombre propone, pero Dios dispone”. Así como la hipocresía es necia en Lucas 12:2, preocuparse por el dinero es necio aquí en Lucas 12:28-29.

   Esto tiene semejanzas con el Salmo 49:5-10,16-17 y, en los libros apócrifos, con Eclesiástico 11:18-19. Véanse The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.557, The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.238, The Tony Evans Bible Commentary p.988, el Evangelical Commentary on the Bible p.822-823, el New International Bible Commentary p.1209-1210 y el Believer’s Bible Commentary p.1419 para más información.

 

P: En Lc 12:23-31, ¿por qué se preocupa la gente?

R: Lucas nos da aquí varias razones.

a) Nos preocupamos demasiado por cómo hemos de proveer el alimento y el vestido básicos para nosotros y nuestra familia, en Lucas 12:23,29. Deberíamos tener fe en que Dios provee para nosotros.

b) Nos preocupamos por nuestro valor y nuestra importancia, en Lucas 12:24. Deberíamos preocuparnos de que el nombre de Dios sea glorificado en la tierra. En realidad puede que no se nos considere muy valiosos a los ojos del mundo, pero lo que importa es la mirada de Dios.

c) Nos preocupamos por nuestro cuerpo físico y por la salud, en Lucas 12:25. Debemos cuidarnos, pero ¿y las necesidades espirituales y físicas del pueblo de Dios?

d) Nos preocupamos por nuestra apariencia, por la belleza física y por la moda, en Lucas 12:27. Deberíamos preocuparnos más de que Jesús se vea hermoso al resplandecer en nuestra vida.

e) Nos preocupamos por aquello que el mundo nos muestra que deberíamos preocuparnos, en Lucas 12:30. Deberíamos darnos cuenta de que, como extranjeros y peregrinos en este mundo, sencillamente ya no nos importan muchas de las cosas que nos importaban cuando estábamos en el mundo.

   En general, cuando sienta la tentación de preocuparse, piense en estas cosas. No debemos preocuparnos porque a) se nos ha mandado no hacerlo, en Lucas 12:22; b) nuestra fe puede guardarnos de la preocupación, en Lucas 12:28ss; c) hemos de dejar de buscar lo que el mundo busca, en Lucas 12:30, y buscar con anhelo el reino de Dios, en Lucas 12:31; d) porque al Padre le ha placido darnos el reino, en Lucas 12:32.

   Véase el Believer’s Bible Commentary p.1419-1420 para más información.

 

P: En Lc 12:32, ¿se refiere la “manada pequeña” a una clase ungida de 144,000 personas, como enseñan los testigos de Jehová?

R: No. Los testigos de Jehová enseñan esto, entre otros lugares, en The Greatest Man Who Ever Lived, 1991, sección 78. No se menciona, ni aquí ni en Apocalipsis, que el cielo esté restringido a 144,000 personas. De hecho, Jesús no está enseñando acerca de ninguna manada pequeña futura; más bien se está dirigiendo a la manada pequeña que en ese momento está de pie justo delante de él. La manada pequeña aquí son los discípulos de Jesús, incluido Judas. Somos como ovejas indefensas sueltas en un mundo hostil. Por nosotros mismos somos impotentes frente a Satanás, los demonios y otros “lobos”, pero tenemos el poder de Cristo. Romanos 8:35-39 enseña que, a pesar de ser ovejas indefensas, Dios ha prometido que nada nos separará de su amor.

   Véanse When Cultists Ask p.148-149, el New International Bible Commentary p.1209 y el Believer’s Bible Commentary p.1420 para más información.

 

P: En Lc 12:33, ¿cómo hemos de hacer esto?

R: Dice que vendan las posesiones; la palabra “todas” ni se afirma ni está implícita en el griego. Pero lo que sí está implícito es dar sacrificialmente, es decir, dar hasta que duela, para proveer a los pobres y para el ministerio.

   Se podría debatir si el propósito principal era ayudar a los pobres o evitar que los creyentes quedaran cargados de posesiones. Una respuesta sencilla es que ambas razones son válidas.

   Véase The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.964 para más información.

 

P: En Lc 12:37, ¿qué hay de sumamente inusual en esta parábola?

R: La mayoría de las parábolas de Jesús enseñan verdades en un marco y de una manera con los que los oyentes pueden identificarse bien. Esta parábola también empieza así. Pero la idea de un señor que recompense a los siervos vigilantes y obedientes sirviéndoles él mismo es algo totalmente inaudito. ¿Qué clase de señor, en su sano juicio, haría eso? Justo cuando sus siervos obedientes están listos para saltar a la acción y servirle a él, él da vuelta a la situación y, conmovedoramente, les sirve a ellos.

   Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1420-1421 y el New International Bible Commentary p.1209-1210 para más información.

 

P: En Lc 12:41-44, ¿cómo respondió Jesús a la pregunta de Pedro sobre para quién era esta enseñanza?

R: Jesús la respondió con otra parábola. La enseñanza de Jesús aquí es para todo siervo que está (o que debería estar) esperando el regreso del Señor. Véase The Tony Evans Bible Commentary p.988-989 para más información.

 

P: En Lc 12:42-48, ¿qué significa la parábola de los siervos que esperan el regreso del señor?

R: Hay tres aplicaciones distintas de esta parábola.

En tiempos de Jesús, puede que no todos estuvieran esperando al Mesías, pero deberían haberlo estado.

Desde la ascensión de Cristo al cielo, se nos dice que estemos vigilantes esperando su regreso. Jesús está anticipando una demora antes de su Segunda Venida.

En todos los tiempos, la gente debería estar buscando a Dios y su salvación.

Esta parábola puede aplicarse a todos, pero se aplica especialmente a los creyentes, es decir, a los siervos del señor, cuando tienen autoridad o influencia sobre otros creyentes. Deberíamos considerar cuidadosamente cómo empleamos nuestro tiempo y nuestros recursos mientras esperamos el regreso del Señor. También deberíamos reflexionar con cuidado sobre cómo estamos tratando a los demás. Mientras el señor estaba ausente, los siervos todavía tenían trabajo que hacer. Lo mismo vale para nosotros.

   Véanse The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.966-967 y el Evangelical Commentary on the Bible p.823 para más información.

 

P: En Lc 12:45, ¿qué tan malo es el siervo de esta parábola?

R: El siervo ni siquiera intenta hacer lo que su señor le ha mandado. Es descaradamente desafiante, porque piensa que falta mucho para que su señor regrese. Se apropia de los bienes de su señor y de los demás siervos para sus propios fines y placeres. Véase The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.562 para más información.

 

P: En Lc 12:45, ¿cómo serán juzgados los siervos infieles de Dios, el Señor?

R: Algunos, creyentes genuinos, serán juzgados con pérdida de recompensa, como muestra 1 Corintios 3:12-17.

Otros, que no sirvieron a Dios, aunque probablemente se consideraban a sí mismos siervos de Dios, serán destruidos, como muestran 1 Corintios 3:16-17, Mateo 7:21-23, Hebreos 6:4-8 y 2 Pedro 2:1-3. No eran salvos y van al infierno. Véanse The Tony Evans Bible Commentary p.989 y el Believer’s Bible Commentary p.1421 para más información.

 

P: En Lc 12:47-48, ¿qué nos enseña esto sobre el conocimiento y la responsabilidad?

R: El siervo que tenía el conocimiento será castigado severamente. El siervo que no tenía el conocimiento será castigado levemente. Hay grados distintos de castigo. Esto se puede resumir con Lucas 12:48: “a cualquiera que fue dado mucho, mucho será vuelto a demandar de él”. Véase el Believer’s Bible Commentary p.1421 para más información.

 

P: En Lc 12:49-52, ¿qué bautismo es este?

R: Esto se refiere a la realidad de la cual nuestro bautismo es símbolo. Se refiere a la muerte y resurrección de Cristo. El fuego aquí podría referirse a purificación, a juicio, o a ambas cosas. Véanse Hard Sayings of the Bible p.471-472, The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.968 y el Believer’s Bible Commentary p.1421 para más información.

 

P: En Lc 12:49,51 ¿por qué Jesús, el Príncipe de Paz, vino no a traer paz, sino división? (El musulmán Ahmed Deedat planteó esto.)

R: Con Jesús tenemos paz de tres maneras, pero no de una cuarta.

1) Jesús vino a traernos paz y reconciliación con Dios.

2) También hemos de tener paz con nuestros hermanos y hermanas en Cristo.

3) En cuanto sea posible, hemos de tener paz con todos los hombres.

X 4) Sin embargo, la gente se nos opondrá porque llevamos la verdad del evangelio. Tanto Jesús como Pablo nos advirtieron de antemano que la gente nos odiaría, se apartaría de nosotros y nos perseguiría a causa del evangelio.

   Véase The Tony Evans Bible Commentary p.989 para más información.

 

P: En Lc 12:50, ¿en qué sentido estaba Jesús constreñido hasta que este bautismo se cumpliera?

R: Este bautismo no es el bautismo de Jesús por Juan, pues eso ya había ocurrido. Más bien, se refería a la muerte de Jesús en la cruz, y a las consecuencias de ella, incluidas su resurrección y el derramamiento del Espíritu Santo en Pentecostés. Solo entonces moraría el Espíritu Santo en todos los creyentes y haría la obra para la cual Jesús lo envió.

   Véanse Hard Sayings of the Bible p.472-475, el Believer’s Bible Commentary p.1421, The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.239 y The Tony Evans Bible Commentary p.989 para más información.

 

P: En Lc 12:51, ¿cómo es que Jesús, el Príncipe de Paz, vino a no traer paz a la tierra, sino división?

R: Seguir a Jesús traía división, no necesariamente guerra y violencia. Incluso cuando los incrédulos usan la violencia para perseguir a los cristianos, es el incrédulo, y no el cristiano, quien está usando la violencia. Incluso dentro de nuestra propia familia puede haber incrédulos que nos persigan. Es casi como si un padre dijera: “mi hijo será mentiroso, ladrón y alcohólico, ¡pero al menos no es cristiano!”. Jesús se hace eco de un pensamiento muy parecido en Miqueas 7:5-7. En Juan 15:18-21, Jesús nos dijo que no nos sorprendiéramos de esta persecución. Véanse The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.239 y el Believer’s Bible Commentary p.1422 para más información.

 

P: En Lc 12:52-53, ¿cómo podrían los cristianos honrar a sus padres y no exasperar a sus hijos, siendo que el evangelio traerá división en el hogar?

R: Los cristianos han de honrar a sus padres y obedecerlos, a menos que sus padres les manden hacer algo contrario a lo que Dios ha dicho. De manera análoga, la gente ha de obedecer las ordenanzas del pueblo o la ciudad donde vive, salvo en aquello que contradiga las leyes del estado o la provincia. La gente ha de obedecer las leyes de su estado o provincia salvo cuando ello supusiera desobedecer las leyes nacionales.

   Los cristianos han de apreciar a su familia y ser pacificadores, sabiendo al mismo tiempo que el evangelio causa división. Debemos cuidarnos de no separarnos de los demás, y tanto más cuanto que el evangelio hará a veces que otros se separen de nosotros.

 

P: En Lc 12:57-59, ¿cuál es el punto de Jesús acerca de no salir hasta que se pague el último centavo?

R: Cuando uno ni pide ni recibe misericordia, la justicia puede ser dura.

 

P: En Lc 12:59, Lc 21:2 y Mc 12:42, en tono más ligero, ¿por qué les interesarían estos versículos a los físicos de partículas?

R: En Lucas 12:59, el griego dice literalmente que no saldrían hasta haber pagado el último leptón. Lucas 21:2 menciona dos lepta. En la física moderna, los leptones son una clase de partículas subatómicas que incluye los electrones y los neutrinos, de modo que se podría decir que no saldrían hasta haber pagado el último leptón.

 

P: En Lc 13:1, ¿por qué le contaron algunos a Jesús lo de los galileos cuya sangre mezcló Pilato con sus sacrificios?

R: Esto sería aborrecible para los judíos. O bien querían de Jesús su reacción, o su explicación de por qué Dios permitió que esto ocurriera, o la confirmación de que esto no debía tolerarse. Puesto que esto habría ocurrido en Jerusalén, ello indica que Jesús no estaba en Jerusalén en ese momento. Querían saber cómo respondería Jesús al problema del mal y del sufrimiento en este caso concreto. ¿Eran estas personas más perversas que otras, o se trataba de otra cosa? Quizá eran zelotes que querían apoyo verbal para rebelarse contra Roma.

   Mientras que el primer ejemplo fue un desastre causado por un hombre malvado, el segundo ejemplo fue un desastre no causado (al menos no intencionalmente) por nadie.

   T.W. Manson, en Sayings p.273, señala además que quizá se lo contaron a Jesús para que Jesús profiriera alguna crítica contra Pilato, que ellos pudieran llevarle a Pilato. Nótese aquí que Jesús no criticó a Pilato ni se refirió a él en absoluto.

   Fuera lo que fuese lo que querían, la reacción de Jesús, su respuesta y lo que confirmó fueron probablemente bastante inesperados. Jesús pasó por alto en silencio el reproche por lo que todos sabían ya que era malo, y en vez de eso se centró en por qué les ocurrió esto a ellos. Hay tres observaciones que podemos hacer sobre la respuesta de Jesús.

1. Les ocurre a las personas en general porque somos pecadores, pero no tuvo nada que ver con nada concreto que ellos hubieran hecho.

2. Sin embargo, es falso suponer que su castigo, a corto plazo, fuera equitativo en relación con el de otros galileos. No se puede concluir que fueran peores pecadores que otros.

3. Si bien Jesús nunca justificó esta acción ni dijo que fuera buena, había una buena lección que podía aprenderse de la maldad de Pilato. Tarde o temprano, todos perecerán igualmente, a menos que se arrepientan.

   Pilato hizo cosas parecidas, según Josefo en Antiquities of the Jews libro 18 cap.3.2 p.379 y Wars of the Jews libro 2 cap.9.4 p.479. Véanse The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.564, el New International Bible Commentary p.1210 y el Evangelical Commentary on the Bible p.824 para más información.

 

P: En Lc 13:6-9, ¿cuál es el punto de la parábola de la higuera?

R: ¿Qué hace el fruto por una higuera? En este caso, nada y todo a la vez. Producir higos consume nutrientes que la higuera podría haber usado para crecer más fuerte y más alta. Los higos solo sirven para que broten más árboles; no hacen nada por el árbol mismo. Sin embargo, si el árbol no da higos, el dueño mandará cortarlo, así que en ese sentido los higos son importantísimos para el árbol.

   Hay dos significados complementarios.

Aplicación general: Aunque no era temporada de higos, uno podría pensar que una higuera junto al camino, posiblemente resguardada de lo peor del invierno, ya tendría algunos higos. Cuandoquiera que Jesús venga, tenemos que estar preparados. Si usted no lleva buen fruto en su vida, vendrá el juicio.

Es el momento: Por lo general, las higueras no empezaban a dar higos hasta su cuarto año. No se especifica si el dueño esperó tres años desde que se plantó la higuera o tres años desde que debía empezar a dar higos. En cualquier caso, el siervo pidió al señor que esperara hasta el cuarto año. Cuando Dios quiere que hagamos algo, deberíamos estar listos. Si no, puede que la oportunidad pase de largo.

Aplicación específica: la higuera representaba a la nación judía. A Jesús se le dio una señal de si la nación judía en su conjunto lo aceptaría o no, y la respuesta fue que no lo haría.

   Véanse The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.240, The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.970 y The Tony Evans Bible Commentary p.989 para más información.

 

P: En Lc 13:12, ¿es toda discapacidad física de origen demoníaco?

R: En absoluto. En Juan 9:1-5, un hombre nació ciego, y no tenemos indicio alguno de que los demonios tuvieran nada que ver con ello.

 

P: En Lc 13:13, ¿deberíamos estar igual de dispuestos a colaborar en el ministerio con personas que tienen enfermedades o discapacidades físicas, o problemas espirituales?

R: Si no lo estuviéramos, entonces excluiríamos a Pablo, que tenía un aguijón en la carne; a Timoteo, que tenía frecuentes dolencias estomacales; a Mateo, que tenía un oficio turbio como publicano; o a Pedro, que una vez negó a Jesús. Sería muy, muy triste decir que esas personas son suficientemente buenas para Dios pero no suficientemente buenas para nosotros, pues no solo estaríamos tratando de ser su juez, sino tratando de ser un juez más duro que Dios. De todos modos, un ministerio fructífero no depende de nuestro poder, físico ni de ninguna otra clase, sino del Espíritu de Dios.

   No hay absolutamente nada que diga que una persona con una discapacidad o una enfermedad física no pueda ser igual de eficaz y útil que alguien sin ella. De hecho, a veces Dios puede usar su situación para gloria suya. De hecho, se podría argumentar que uno debería buscar especialmente como compañeros de ministerio a quienes tienen dificultades, o a quienes son tenidos en poco.

   En cuanto a los problemas espirituales, la respuesta es “depende”. Si una persona se ha arrepentido y ha salido de un pecado que la asediaba, reconozca honestamente lo que era antes y lo que es ahora, y acéptela plenamente. Quizá no querría usted volver a ponerla en una situación que sea tentadora para ella. Del mismo modo, si una persona tiene una debilidad en algún terreno, quizá no querría ponerla en un ámbito donde pudiera caer con facilidad. Algunos cristianos, como Martín Lutero, sufren episodios de depresión. Pero antes de descartarlos como malos soldados de Cristo, mire todo lo que Lutero hizo, incluso a pesar de una oposición tremenda.

 

P: En Lc 13:14, ¿por qué creía el príncipe de la sinagoga que estaba mal sanar en sábado?

R: Los fariseos tenían 39 categorías de trabajo. Puesto que interpretaban como trabajo cualquier acto creativo o esfuerzo de producción, sanar a alguien se consideraría ambas cosas. Al parecer, tanto la ley de Dios como sus vallados añadidos por invención propia tenían para ellos mayor prioridad que Dios mismo. Si Dios daba sanidad en sábado, ¿quiénes eran ellos para decir que Dios no podía sanar? Tenga cuidado consigo mismo cuando intente decirle a Dios que tiene que obedecer las reglas de usted, o incluso que tiene que obedecer las reglas que él nos dio.

 

P: En Lc 13:15-17, ¿por qué respondió Jesús de esta manera a los príncipes de la sinagoga?

R: Jesús podría haber apelado a la ley del Antiguo Testamento (de la cual este hombre tenía otra interpretación), o a que él era el Mesías (lo cual este hombre probablemente no aceptaba). En vez de eso, Jesús avergonzó al hombre por su propia incongruencia y su falta de compasión.

   Según The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.971, había muchos ejemplos de rabinos que enseñaban acerca de ayudar a los animales en emergencias durante el sábado. (Sin embargo, en Qumrán decían que no se ayudara en absoluto a un animal en sábado, ni siquiera si caía en un pozo o estaba pariendo.) Muchas veces, al hablar con otros, es importante empezar por el “terreno común” de lo que ambos aceptan. Después de eso, si uno señala las incongruencias de la otra parte, solo entonces esta vería (posiblemente) la necesidad de considerar otro punto de vista.

   Como nota al margen, esta manera de argumentar se llama argumentar de lo menor a lo mayor. Era una forma común en que los rabinos exponían sus puntos.

   Jesús puso al descubierto que, aunque tenían la apariencia de querer conocer cosas religiosas, en realidad no les interesaba que Dios obrara en su vida.

   Véanse The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.240, The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.970 y el Evangelical Commentary on the Bible p.824,825 para más información.

 

P: En Lc 13:15-17, aparte de la Biblia, ¿cómo sabemos que las sinagogas existían en tiempos bíblicos y no fueron un desarrollo posterior?

R: Una manera en que sabemos que eran tempranas es que hacia finales del siglo XIX se halló la Inscripción de Teodoto, que conmemora a un judío helenístico llamado Teodoto, hijo de Vettenos. Teodoto era sacerdote y jefe de la sinagoga, hijo y nieto de jefes de la sinagoga. Esto muy probablemente se escribió antes del año 70 d.C. Véase el Dictionary of New Testament Background p.534 para más información.

 

P: En Lc 13:18-21, ¿por qué es el reino de Dios como un grano de mostaza o como la levadura?

R: Ambos crecen por sí mismos. Un grano de mostaza es diminuto, pero una planta de mostaza ya crecida mide unos 3 metros de alto. Quizá Jesús usó ambos símiles porque el grano de mostaza crece por fuera y la levadura crece por dentro. La levadura no se puede ver, pero produce un resultado que sí se puede ver por fuera, en forma de pan esponjoso.

   Este pasaje es además importante en cuanto a que la levadura simboliza algo bueno, porque equilibra otros pasajes donde la levadura es metáfora de la mala enseñanza de los fariseos. Este uso de la levadura muestra que no se puede tomar un símil con un significado determinado y asignar a esa palabra el mismo significado en toda la Biblia, sin atender al contexto.

   Por otro lado, el Believer’s Bible Commentary p.1424 y The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.240-241 consideran que la levadura siempre simboliza el mal y la corrupción. El Evangelical Commentary on the Bible p.824 dice que eso es incorrecto aquí.

   Véanse The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.972 y el Believer’s Bible Commentary p.1424 para más información.

 

P: En Lc 13:19, ¿representan las aves a los gentiles o a creyentes corruptos y falsos?

R: Los cristianos no se ponen de acuerdo. Se refiere a otras criaturas, que no forman parte del gran arbusto, que participan de la sombra o de los beneficios del arbusto. Algunos piensan que esto se refiere a los gentiles que son bendecidos. Otros piensan que son falsos creyentes que no tienen por qué estar en la iglesia, pero están de todos modos.

   Es corrupción, según el Believer’s Bible Commentary p.1424. Sin embargo, el Evangelical Commentary on the Bible p.824 discrepa.

 

P: En Lc 13:23-27, ¿por qué son pocos los que se salvan?

R: Puede que los discípulos esperaran que la gran enseñanza de Jesús más los milagros se ganaran a casi todo el mundo. Puede que se llevaran una decepción cuando esto no ocurrió, y por eso Jesús explicó que el camino de la salvación es angosto. No serían salvos quienes vieron y oyeron a Jesús, sino que lo decisivo era su decisión y su respuesta a lo que oyeron. No dice que, conforme uno viaja, pase por la puerta angosta, ni que espere a que la puerta angosta llegue. Más bien, dice literalmente que hay que “esforzarse” por entrar por la puerta angosta.

   Si bien Jesús no abordó la pregunta adicional de por qué solo unos pocos se salvan, podemos hacer varias observaciones e inferencias.

1. Quienes mueren después de alcanzar la edad de responsabilidad han escogido su destino, explícita o implícitamente.

2. Dios “se demora” en juzgar porque quiere dar a la gente la oportunidad de arrepentirse (2 Pedro 3:9).

3. Dios no está obligado a dar oportunidades de arrepentirse para siempre, ni siquiera a seguir dándolas mientras la persona sigue viva. Quienes cometen blasfemia contra el Espíritu Santo no siempre mueren al instante.

4. En última instancia, Dios no siente remordimiento por enviar a las personas al destino del camino que ellas han escogido.

   Véanse The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.241, el Believer’s Bible Commentary p.1424 y el Evangelical Commentary on the Bible p.825 para más información.

 

P: En Lc 13:25, ¿quién exactamente está tocando en esta parábola?

R: Si bien la parábola no lo dice directamente, Jesús está insinuando con fuerza que la nación judía tocará y no se le dejará entrar, si lo rechaza a él.

   Véase el Believer’s Bible Commentary p.1424 para más información.

 

P: En Lc 13:31, ¿por qué le dijeron estos fariseos a Jesús que Herodes Antipas (hijo de Herodes el Grande) planeaba matarlo?

R: Podría ser por un par de razones.

1. Quizá estos fariseos en particular simpatizaban con Jesús y deseaban su seguridad.

2. Alternativamente, quizá solo querían que Jesús se fuera. Quizá a estos fariseos no les interesaba tanto ver muerto a Jesús; simplemente querían a Jesús fuera del camino. Véase también la siguiente pregunta. The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.241-242 se inclina por esta opinión.

3. Por último, si podían decirle a la gente que Jesús huyó para salvar la vida al oír la amenaza, eso socavaría la posición de Jesús a los ojos del pueblo como Mesías poderoso.

   Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1424, The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.569, el Evangelical Commentary on the Bible p.825 y el New International Bible Commentary p.1211 para más sobre cómo pudieron habérselo dicho a Jesús desde diversos motivos.

 

P: ¿Prueba Lc 13:31 que Herodes Antipas planeaba matar a Jesús?

R: No, este versículo ni lo prueba ni lo refuta. La Biblia consigna las palabras de los fariseos, pero no dice si decían la verdad o no. Muchas veces, hoy la gente puede oír de amenazas y tener que reaccionar a ellas sin saber si son ciertas o no.

 

P: En Lc 13:31-33, ¿qué significaba la respuesta de Jesús a esta amenaza?

R: Hay tres observaciones que podemos hacer a partir de este versículo.

1. Jesús identificó a Herodes Antipas como una zorra astuta, lo cual no era un término halagador. Una zorra se consideraba entonces algo insignificante. La zorra también se consideraba tramposa, tanto entonces como hoy.

2. Jesús no le tenía miedo, y no le importaba que repitieran su respuesta a Herodes.

3. Jesús sabía que iba a morir en la cruz, pero también sabía que todo ocurriría dentro de los tiempos del Padre.

   Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1424, el Evangelical Commentary on the Bible p.824 y The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.974 para más información.

 

P: En Lc 13:35, ¿qué tiene de significativo decir “bendito el que viene en nombre del Señor”?


R: Jesús podría simplemente haber dicho: “tenéis que decir: ‘bendito es Jesús el Mesías’”, o algo semejante. Sin embargo, puesto que ellos no aceptaban que Jesús fuera el Mesías, Jesús estaba planteándolo graciosamente en términos que ellos pudieran aceptar. No llegarían al cielo a menos que reconocieran al verdadero Mesías, y hasta que lo hicieran, quien para ellos quedaba sin nombrar.

   Es interesante contrastar cómo Jesús y Pablo “hicieron hasta lo imposible” en sus esfuerzos por comunicar la verdad, con el hecho de que nunca cedieron respecto del contenido del Evangelio.

 

P: En Lc 14:1, ¿por qué dejaría un fariseo con autoridad que Jesús enseñara en su casa?

R: No todos los fariseos y príncipes estaban en contra de Jesús; basta con preguntarles a José de Arimatea y a Nicodemo. De hecho, después de la resurrección, Hechos 15:5 muestra que había suficientes fariseos creyentes como para tener su propio grupo dentro de la iglesia. Juan 12:42 dice también que muchos fariseos creyeron la enseñanza de Jesús, pero en secreto, porque no querían ser expulsados de la sinagoga.

   Por otro lado, el Believer’s Bible Commentary p.1425 considera que no fue por amistad sincera, sino en un intento de tender una trampa a Jesús. Después de todo, Lucas 14:1ss dice que a Jesús lo estaban observando de cerca. ¿Por qué habría de invitar el fariseo tanto a Jesús como a un hombre que necesitaba sanidad, a menos que el hombre llegara sin invitación?

   Sin embargo, esta es la cuarta vez que los fariseos sacan a relucir la cuestión del sábado (Lucas 6:1-5; Lucas 6:11; Lucas 13:10-17), de modo que la enseñanza de Jesús sobre el sábado era para ellos un gran tropiezo. Véanse The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.976, The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.242 y el New International Bible Commentary p.1211 para más información.

 

P: En Lc 14:2, ¿qué es la hidropesía?

R: Esta afección médica es una acumulación de líquido en el cuerpo. Hay diversas causas, como que el ventrículo izquierdo del corazón no funcione bien, problemas del hígado o de los ganglios linfáticos, lupus, o sustancias tóxicas como el aceite de argemone. La argemone es una mala hierba que a menudo crece en los campos de mostaza y puede cosecharse junto con las semillas de mostaza. Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1425 y el Evangelical Commentary on the Bible p.825 para más información.

 

P: En Lc 14:3-6, ¿por qué los interrogó Jesús?

R: Estaban tratando de tenderle una trampa teniendo allí a alguien con hidropesía. Podía deberse a problemas del hígado, problemas de los riñones o cáncer. Jesús tomó la iniciativa y les pidió que se comprometieran a decir si era lícito hacer el bien en sábado o no. Si decían que sí, entonces quedarían permitidas las cosas buenas no prohibidas en la Torá. Si decían que no, eso mostraría dónde estaba realmente su corazón: fijado en sus reglas en vez de en hacer el bien para Dios. Véase The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.242 para más información.

 

P: En Lc 14:7-11, ¿cuál era el punto de la enseñanza de Jesús sobre tomar el asiento más bajo?

R: Ante todo, los asientos no importan, y la honra humana tampoco importa. Más bien, debemos ser humildes y preocuparnos por agradar a Dios. Que Dios nos honre es muchísimo más significativo de lo que podría serlo cualquier honra humana.

   Este es un buen pasaje para compartir con los niños cuando discuten sobre quién debe sentarse en el asiento delantero del auto.

 

P: En Lc 14:7-11, ¿por qué les dio Jesús a los fariseos la enseñanza sobre tomar el asiento más bajo justo después de intentar corregirlos acerca de sanar en sábado?

R: Podemos especular sobre un par de razones.

1. Lo que unía la enseñanza de los fariseos era el deseo de ser honrados y de ganar honra. ¿De veras inventaron todas estas reglas sobre el sábado por su amor a Dios? No, querían la honra religiosa. Jesús está dando a entender que uno no debe buscar la honra religiosa; más bien, que sea Dios quien honre.

2. Si los fariseos no podían demostrar que él estaba equivocado al sanar con el poder de Dios en sábado, entonces debían ser humildes y dejar de oponerse a Jesús.

 

P: En Lc 14:12-15, ¿cuál era el punto de Jesús acerca de invitar a los pobres, mancos, cojos y ciegos?

R: Su sociedad no consideraba a estas personas idóneas para venir a una fiesta. No eran idóneas para trabajar, y por lo general no estaban en posición de devolver un favor. Tres lecciones que podemos deducir:

1. Un punto es que Dios a menudo escoge y usa a quienes nosotros consideraríamos menos que idóneos.

2. Estas personas a menudo reconocen que no son idóneas, y tanto más probable sería que se apoyaran en Dios y le dieran a él la gloria.

3. Sin embargo, la verdad del asunto es que ninguno de nosotros es idóneo. Si la norma de justicia de Dios se comparara con la salud física, todos nosotros estamos mancos y ciegos, y sin riqueza ni esperanza alguna, aparte de Dios.

   Véase Bible Difficulties & Seeming Contradictions p.117-118 para más información.

 

P: En Lc 14:16-24, ¿cuál era el punto de la parábola del banquete que Jesús contó, estando en un banquete?

R: Cuando uno de los invitados a la cena pronunció una bendición de mesa sobre todos los que allí comerían en el reino, estaba dando por sentado que todos los presentes comerían en el reino. Jesús señaló que no todos los presentes estarían comiendo en el reino. ¿Fueron amables las palabras de Jesús? Si uno lo piensa, que Jesús diera tácitamente por bueno que todos los presentes estaban bien y comerían en el reino, cuando no era así, habría sido lo menos amable. Así que sí, a veces las palabras que suenan severas son lo más amable que uno podría decir.

   Puesto que los oyentes de Jesús podían identificarse bien con los banquetes de los hombres, Jesús les contó una parábola sobre Dios y su banquete. Sería maravilloso comer en el banquete de Dios; sin embargo, la triste verdad es que la mayoría rechaza la invitación. Así como el señor de un banquete puede invitar a la gente, y ellos pueden rechazarla o aceptarla, Dios invita sinceramente a todos a participar de su gracia, y ellos pueden aceptar o rechazar. Dice que todos declinaron la segunda invitación. En aquella cultura, se repartía la invitación bastante temprano, y luego se hacía una segunda invitación, un recordatorio, más tarde. Tenían diversas excusas, algunas bastante flojas, pero el hecho es que el señor invitó a gente que no quería venir. Si el matrimonio de un hombre lo obligaba a declinar la invitación, ¿por qué no salió eso a relucir durante la primera invitación? Parece increíble que alguien rechazara una invitación a un banquete terrenal fabuloso, pero ocurre.

   Del mismo modo, a los ángeles probablemente les parece increíble que alguien rechace el ofrecimiento sumamente generoso que Dios hace a cada persona, pero también ocurre.

   Véanse The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.242, The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.978, The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.574-575, el New International Bible Commentary p.1212 y el Believer’s Bible Commentary p.1426 para más información.

 

P: En Lc 14:16-24, ¿por qué es esto parecido, y sin embargo no idéntico, a la parábola de Mt 22:1-10?

R: Recuérdese que Jesús enseñó durante casi tres años, que es mucho más de lo que le tomaría a una persona leer los evangelios. Es probable que Jesús predicara una serie de sermones en un pueblo, y luego pasara al siguiente pueblo y predicara una serie parecida de sermones. Estas son parecidas, pero no exactamente iguales; quizá Jesús tenía un auditorio un poco distinto y la modificó un poco. Véase The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.979 para más información.

 

P: En Lc 14:23, dado que el señor obliga a la gente a entrar, ¿prueba esto que las personas no tienen libre albedrío para venir a Cristo?

R: No lo prueba más de lo que prueba que quienes no fueron invitados no tenían responsabilidad alguna de seguir a Dios.

   Obviamente, nadie en esta parábola pensaría que el señor estaba enviando un ejército, poniendo a la gente en cadenas y llevándola como esclava a su banquete. Más bien, en esta parábola “obligar” implica una fuerte persuasión.

   Si alguien intentara usar este pasaje para probar que las personas no tienen libre albedrío, su intento le saldría al revés. Los invitados originales fueron invitados y, sin embargo, no vinieron. Así pues, la invitación original fue una “causa perdida”. Además, si alguien en el mundo tuviera algún deseo de venir, pero no hubiera sido invitado, ¿estaría mal tener ese deseo? Hay no cristianos a quienes les gustaría ir al cielo, al menos en sus propios términos, aunque no en los de Dios.

   Nótese que la regla de Granville Sharp tiene excepciones: Lucas 14:23 y Efesios 2:20. Véase el Believer’s Bible Commentary p.2064 para más información. Seguir la regla de Granville Sharp en Tito 2:13 apoya el postribulacionismo.

 

P: En Lc 14:24, ¿cómo es que ninguno de los invitados rechazados tuvo una segunda oportunidad?

R: Dios a menudo sí da a las personas múltiples oportunidades, pero hay un límite. Si bien el número de oportunidades no es un punto de esta parábola, Dios no tiene obligación alguna de darle a nadie múltiples oportunidades.

 

P: ¿Qué enseña Lc 14:25-35 acerca de calcular el costo y del señorío?

R: A una persona se le debe decir que calcule el costo antes de comprometerse a seguir a Cristo. Por un lado, Zaqueo no tuvo tiempo de poner en orden su casa, ni su vida, antes de que Jesús viniera a él y declarara que Zaqueo tenía salvación. Por otro lado, Lucas 14:25-35 corrige esa idea errónea de que Jesús preferiría una torre a medio terminar antes que ninguna. Las personas no tienen poder para poner en orden su vida por sí solas, así que venimos a Jesús antes de que nuestra vida esté en orden; pero tenemos que venir a Jesús con el compromiso de permitirle que ponga en orden nuestra vida. Véase el Evangelical Commentary on the Bible p.826 para más información.

 

P: En Lc 14:26, ¿cómo se supone que los discípulos de Jesús han de “aborrecer” a su padre, su madre, su mujer, sus hijos y sus hermanos?

R: El contexto tanto de este pasaje como de su cultura, basada en la ley mosaica, llevaría a interpretar esto como “amar menos”. Jesús no les está diciendo que desobedezcan la Palabra de Dios, que dice que amen a sus padres en Éxodo 20:12 y, más adelante, que amen a sus esposas en Efesios 5:25. Por ejemplo, en Deuteronomio 21:15, cuando habla de un hombre que ama a una de sus mujeres más que a la otra, la palabra usada aquí es “aborrecida”. Se usa una expresión semejante en Génesis 29:31, donde Jacob amaba a Raquel más que a Lea. Mateo 10:37 muestra que el punto de Jesús es que no hemos de amar a nuestros padres más de lo que amamos a Dios.

   Véanse Hard Sayings of the Bible p.475-476, el Complete Book of Bible Answers p.56-57, el Believer’s Bible Commentary p.1427 y Bible Difficulties & Seeming Contradictions p.116,210 para más información.

 

P: En Lc 14:26, ¿cómo se relacionaría la enseñanza de Jesús sobre los padres con la ley?

R: Tres puntos que considerar en la respuesta.

1. Todos los oyentes de Jesús conocían bien la ley mosaica respecto de los padres, y Jesús lo sabía.

2. El punto de Jesús era de equilibrio. Amar a Dios es el primer mandamiento, y amar a los demás es el segundo, no al revés.

3. Si su amor o su lealtad a los padres, a los hijos o a cualquier otra persona es mayor que su amor y su lealtad a Dios, sus prioridades necesitan cambiar. Es posible que incluso las cosas buenas se conviertan en ídolos.

 

P: En Lc 14:28, ¿cómo debería la gente calcular el costo de seguir a Jesús, y calcular el costo de no seguir a Jesús?

R: Seguir a Jesús a medias, o intentar seguirlo por un tiempo y luego volverse atrás, no sirve absolutamente de nada. Un no cristiano que vino una vez a un estudio bíblico me preguntó: “Si no hago a Jesús el Señor de mi vida, ¿me servirá de algo el cristianismo?”. Le respondí que, salvo en algunos aspectos menores e insignificantes, básicamente no. Es todo o nada. Uno tiene que entregarle su vida a Jesús. Necesitamos predicar que hay que calcular el costo cuando predicamos el evangelio. Jesús está predicando contra los seguidores a medias.

   Juan Calvino dijo: “Lo di todo por Cristo, ¿y qué he hallado? Lo he hallado todo en Cristo.” Henry Drummond dijo: “La cuota de entrada al reino de los cielos no es nada; la suscripción anual lo es todo.”

   Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1428 y el New International Bible Commentary p.1213 para más información.

 

P: En Lc 14:31-32, ¿a qué se refiere esta guerra?

R: Esto estaría en la mente de los oyentes, puesto que existía la posibilidad de que Herodes fuera a la guerra contra Aretas, su suegro. Pero la parábola de Jesús va más allá de eso, y dice que, en general, no hay beneficio alguno en empezar lo que uno no puede terminar. De hecho, empezar lo que uno no termina podría ser peor que no empezar nada. Podría ser mejor renunciar a una victoria deseada y posible, si de hecho uno no iba a ganar de todos modos.

   Véanse The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.567 y The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.244 para más información.

 

P: En Lc 14:34-35, ¿qué quiso decir Jesús con que la sal que ha perdido su sabor solo sirve para el muladar?

R: La sal en general sirve para aportar elementos esenciales para la vida, para dar sabor y para conservar los alimentos. La sal que ha perdido su sabor, por dilución con tierra o por otras causas, no sirve de mucho. La sal que queda, si se echa en un muladar, hará que se descomponga más lentamente, lo cual significará un mal olor menos concentrado. Véanse The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.577 y The Tony Evans Bible Commentary p.992 para más información.

 

P: En Lc 14:34-35, ¿de qué maneras pueden algunos cristianos de hoy “perder su sabor”?

R: Hablando en lo natural, la sal de buena calidad era cara. En tiempos posteriores, en la ciudad africana de Tombuctú, se decía que una libra de sal valía una libra de oro. El sabor puede perder su valor de un par de maneras. Podía contener pequeñas cantidades de impurezas de mal sabor. O bien podía diluirse con un relleno inerte y sin sabor, de modo que, aunque siguiera viéndose igual, incluso la parte buena quedaba sin valor por estar diluida.

   Hablando en lo espiritual, alguien puede estar trabajando duro en el ministerio, y basta una cantidad ínfima de deshonestidad, codicia o lujuria para destruir su testimonio. Por otro lado, una persona puede estar deseosa de servir a Dios cuando tiene tiempo, pero por causa de un empleo exigente, de las grandes demandas de tiempo de su estilo de vida, del entretenimiento u otras cosas, sencillamente actúa como si tuviera muchas cosas más importantes que hacer que servir a Dios.

   Véase el Believer’s Bible Commentary p.1427-1428 para más información.

 

P: En Lc 15:1-32, ¿qué tienen en común las tres parábolas?

R: Las tres parábolas tienen que ver con estar perdido y con el gozo de ser hallado. La parábola de las 99 ovejas más la 1 perdida muestra que Dios busca a los perdidos, y que el gozo de hallar a la única es mayor que el de las 99 que ya no necesitan ser halladas. La parábola de las 9 monedas más la 1 perdida muestra que Dios busca con gran minuciosidad y se regocija al hallar lo perdido. La parábola del hijo pródigo muestra que Dios perdona y recibe de vuelta a los perdidos y descarriados. Por supuesto, conforme buscamos el corazón de Dios, queremos que nuestro amor y nuestra actitud hacia los demás reflejen también el amor y la actitud de Dios.

   A lo largo de Lucas 15, Dios quiere que tengamos corazón por los perdidos como lo tiene él. En Lucas 16, Dios quiere que tengamos mente por los perdidos.

 

P: En Lc 15:1-32, ¿cuál es el punto principal: el estar perdido, el arrepentimiento o el gozo?

R: ¿Es el punto principal de las parábolas el arrepentimiento o el gozo? No se menciona que la oveja ni la moneda perdidas se arrepientan, así que el punto primordial en estas parábolas es el gozo, no el arrepentimiento. Los fariseos, con todo su estudio, no entendían el corazón de Dios. Así que, cuando los fariseos en su autojustificación criticaron a Jesús por juntarse con pecadores, Jesús respondió esencialmente contándoles tres parábolas sobre el gozo.

   Véanse el New International Bible Commentary p.1213 y The Tony Evans Bible Commentary p.994 para más información.

 

P: En Lc 15:1, ¿cómo nos hacemos “accesibles” para los pecadores notorios, de modo que sepan que los amamos, aunque no aprobemos lo que hacen?

R: Muéstreles que los respeta, los ama, se preocupa por ellos y está dispuesto a dedicar tiempo a ayudarlos. Si bien es bueno pasar tiempo con ellos, no pase tiempo con ellos haciendo cosas moralmente comprometedoras.

Sin embargo, hay varias cosas que necesitamos reconocer acerca de nosotros mismos.

1) A veces podemos tender a juntarnos con las 99 “ovejas justas” en vez de tener corazón para buscar a la oveja perdida.

2) Su carácter podría ser criticado por juntarse con pecadores.

3) A veces es mejor que usted no esté cerca de ellos. Una vez, un ateo le propuso sexo en privado a una muchacha cristiana. La muchacha lo rechazó, pero siguió mostrándose amistosa con él. Depende de la situación si debería haberlo evitado o no. Si él pensaba que su amabilidad seguía siendo una invitación, entonces ella debió haberlo evitado.

4) A veces los no creyentes pueden arrastrarnos hacia abajo o seducirnos a cosas impías. Si bien la Biblia dice que resistamos al mal, nunca dice que resistamos la tentación; más bien, que huyamos de la tentación.

   Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1428, el New International Bible Commentary p.1213,1214 y The Tony Evans Bible Commentary p.992 para más información.

 

P: En Lc 15:2, ¿cuándo deben los creyentes de hoy comer o no comer con pecadores?

R: El Antiguo Testamento no dice que no pudieran comer con incrédulos, pero los judíos en tiempos de Jesús seguían su propia tradición de no comer con incrédulos, como muestran Hechos 10:28 y Gálatas 2:12-14. Pero Gálatas 2:12-14 muestra que hemos de comer con todas las personas, y las únicas excepciones son las siguientes.

1. 2 Tesalonicenses 3:10 muestra que si una persona se niega a trabajar, no debería comer.

2. 2 Tesalonicenses 3:14 dice que no debemos tener nada que ver con quienes, presumiblemente, dicen ser creyentes pero eligen desobedecer lo que Pablo escribió.

3. 2 Juan 7-11 dice que a quien es engañador no se le debe recibir en nuestras casas.

4. 1 Corintios 5:9-13 dice que, si bien podemos relacionarnos con los inmorales, los codiciosos, los ladrones o los idólatras, no debemos comer con uno de estos si dice ser cristiano.

 

P: En Lc 15:8-10, ¿cómo perdería y hallaría una mujer una moneda así?

R: Esta parábola da a entender que diez monedas de plata era todo lo que ella tenía. Una moneda de plata aquí era probablemente un dracma, equivalente a un denario, que era el jornal de un día de un obrero. Las monedas podían haberse dado como dote, y una mujer podía llevar la plata como tocado. Hoy es algo parecido en la India, donde las mujeres pueden llevar el oro que se les dio como dote.

   Si la mujer pensaba que la había perdido en la casa, se esmeraría mucho en barrer el piso, y la moneda podría tintinear al chocar con algo.

   The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.578 señala que la mujer no está haciendo una invitación formal para que los vecinos celebren; más bien, tiene la confiada expectativa de que lo harán.

   Véanse The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.982, el New International Bible Commentary p.1213,1214, The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.244 y The Tony Evans Bible Commentary p.992-993 para más información.

 

P: En Lc 15:12-13, ¿por qué algunos hijos, incluso de creyentes, se vuelven pródigos?

R: Puede ser una combinación de al menos ocho cosas.

1) Sentirse restringidos, teniendo que vivir bajo normas que quizá no escogerían en este momento de su vida.

2) La seducción de una vida desenfrenada.

3) Sentir que “el pasto siempre es más verde del otro lado de la cerca”.

4) La presión de los pares, o la persecución: ya sea social o peor.

5) Enfermedad mental

6) Decepción que frustró sus esperanzas o expectativas.

7) El temor a perderse algo, sintiendo que necesita actuar para satisfacer plenamente todo lo que querría en su vida ahora mismo; no podía esperar hasta que su padre falleciera.

8) No considerar el posible alto costo de sus acciones pecaminosas.

   Véase The Tony Evans Bible Commentary p.993 para más información.

 

P: En Lc 15:17-18, ¿a quiénes representan los dos hijos y el padre?

R: El padre representa el corazón de Dios. El padre recibió al hijo pródigo, pero también rogó encarecidamente al hijo mayor.

El hijo mayor representa a los fariseos, según The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.245. Para quienes criticaban que Jesús comiera con pecadores, esta parábola resultaría punzante. Pero esto puede generalizarse a cualquier persona religiosa que valore más sus obras y su religión que el amor a los demás.

Hay un par de opiniones sobre el hijo menor. The Believer’s Bible Commentary : New Testament p.244 dice que el hijo menor trata en realidad de los creyentes que se han apartado, porque era hijo antes de pedir la herencia. Por otro lado, la salvación no está en juego aquí, sino solo el amor del padre. Más comúnmente se piensa que el hijo menor era cualquier persona perdida. Aunque pudiera haber sido religioso, estaba perdido.

 

P: En Lc 15:17-18, ¿se arrepintió el hijo pródigo, o solo tenía hambre?

R: Lucas 15:14 dice que vino un hambre. Durante el hambre, la gente del país extranjero no lo quería ni lo valoraba; solo le daban comida de cerdos por lástima, pero quizá comida tan baja para animarlo a irse. Sería humillante para un judío tener que trabajar apacentando cerdos. Allí no había ni comida ni amor, ni esperanza de cambio alguno. El modismo hebreo “volviendo en sí” da a entender arrepentimiento. Podrían ser ambas cosas. Ciertamente fue hambre, pero el hambre también puede impulsar el arrepentimiento.

   Véanse The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.984, The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.580-581, el Evangelical Commentary on the Bible p.827 y The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.245 para más información.

 

P: En Lc 15:20-24, ¿por qué recibió el padre de vuelta al hijo pródigo, y debió haberlo hecho?

R: El padre vio al hijo antes de que el hijo se acercara; de esto podemos ver que el padre había estado esperándolo a menudo. El padre recibió de vuelta al hijo pródigo simplemente por compasión, porque lo amaba. Cualquier buen mérito que el hijo hubiera hecho estaba perdido. El hijo agravió al padre y le mostró su falta de respeto, pero el padre perdonó libremente a su hijo que regresaba. El banquete podría ser una manera de mostrar a los siervos, a los vecinos y a otros quién era el hijo y cuál era su restauración.

   Un cristiano occidental leyó una vez la parábola a diversas personas del Medio Oriente, que no eran cristianas ni conocían la parábola, y les preguntó qué pasaría si un hijo pidiera la herencia. Obtuvo respuestas como “esto nunca pasaría” y “yo golpearía a mi hijo si dijera eso”. Otra respuesta fue la de un hombre que dijo haber sabido de un caso así, y que en menos de un año el padre murió con el corazón destrozado.

   El padre no tenía obligación alguna de recibir de vuelta al hijo, así que nada dice que “debiera” haberlo hecho. Sin embargo, el padre estaba en su derecho de ser generoso, y graciosamente recibió de vuelta a su hijo.

   Véase The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.582 para más información.

 

P: En Lc 15:25,29-30, ¿tenía razón el hermano mayor?

R: La respuesta de una persona depende de si se considera que el dinero y el tesoro son más importantes que las personas. El hermano mayor pensaba que su padre debía amarlo por su trabajo. El hermano mayor recuperó un hermano, lo cual al parecer no valoraba tanto como un becerro gordo más. La preocupación del hermano por la justicia, hasta el detalle de un becerro gordo, delataba una falta de amor. Nótese que el hermano mayor no dijo “mi hermano”, sino “este hijo tuyo”.

   Se ha dicho que algunas personas usan las cosas y aman a las personas, mientras que otras aman las cosas y usan a las personas. Cuando un cristiano genuino siquiera empieza a amar las cosas más que a las personas, su perspectiva está muy lejos de lo que Dios quiere que sea. Las cosas pueden incluir las posesiones materiales, el conocimiento, los rituales e incluso la religión. Lo único que se nos manda amar más que a las personas es a Dios.

   Véanse Hard Sayings of the Bible p.476-477, The Tony Evans Bible Commentary p.995 y The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.245 para más información.

 

P: En Lc 15:28, ¿cuál es el punto de Jesús acerca de la reacción del hermano mayor?

R: Un dueño de ovejas con 99 ovejas era acomodado, y una mujer con solo diez monedas era bastante pobre. Pero, aparte de eso, las tres parábolas son bastante parecidas, hasta que llegamos a Lucas 15:28. Las 99 ovejas y las 9 monedas nunca perdidas no se quejan ni se enojan. No fue por justicia que el padre recibió de vuelta al hijo pródigo, sino por misericordia y amor. El término que usa el padre es literalmente “hijo mío” teknon, que es más tierno que “mi hijo”. Incluso hoy, a algunas personas les preocupa más la justicia y el castigo que la misericordia y el amor. Hay lugar para ambas cosas, pero la misericordia triunfa sobre el juicio, según Santiago 2:13.

   ¿Terminó el hermano mayor por ceder y celebrar, o no? Jesús no lo dijo, y deliberadamente. Jesús estaba preguntándoles en esencia a los fariseos dónde estaba su corazón. ¿Van ustedes a ceder y a compartir el corazón de Dios, o no?

   Véanse The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.984-985, el Evangelical Commentary on the Bible p.827 y The Tony Evans Bible Commentary p.993 para más información.

 

P: En Lc 16:1, ¿es el hombre rico o señor Jesús, Dios el Padre, u otra persona?

R: Nada vincula al señor con Jesús ni con el Padre. Este es simplemente un hombre rico, y Jesús usa una situación natural para sacar algunas lecciones de vida. Véase el Evangelical Commentary on the Bible p.827 para más información.

 

P: En Lc 16:6-9, ¿en qué sentido exactamente fue deshonesto aquí el mayordomo?

R: Al mayordomo (o administrador financiero de la casa) lo sorprendieron “desperdiciando” los bienes de su señor antes de la parábola, así que el mayordomo era deshonesto o negligente antes de que la parábola comenzara. Quizá prometió hacer lo mejor por administrar el dinero de su señor, y no tenía en el corazón los mejores intereses de su señor. Así pues, la deshonestidad del mayordomo fue anterior a la reducción de las cuentas, aunque el señor no tuviera conocimiento previo de que se reducirían las cuentas.

   El término exacto se usó en los rollos de Qumrán, donde significaba “mundano” o describía el carácter del siglo, según The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.987.

 

P: En Lc 16:6-8, ¿por qué fue elogiado el mayordomo deshonesto?

R: Hace falta conocer algo del trasfondo cultural para ver la respuesta. Si bien a los israelitas se les mandaba no cobrarse intereses unos a otros en los préstamos (Levítico 25:35; Éxodo 22:25), la realidad en aquel tiempo era que comúnmente lo hacían. Además, cobrar intereses a los extranjeros estaba permitido (Deuteronomio 23:20).

   El mayordomo devolvió 50 de 100 barriles de aceite de oliva, y 20 de 100 recipientes de trigo. El Wycliffe Bible Dictionary p.1761 dice que la tasa de interés vigente sobre el grano era del 25 % al 33 1/3 %. Ochenta recipientes de trigo más un 25 % de interés darían 100 recipientes. He oído una enseñanza según la cual el interés sobre el aceite de oliva era del 100 %, pero no he podido corroborarlo, aunque la New Geneva Study Bible p.1636 también lo ofrece como teoría. The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.988 dice que 100 recipientes de trigo eran una gran cantidad: el rendimiento de unas 40 hectáreas, según Jeremias, Parables of Jesus p.181. Del mismo modo, el Evangelical Commentary on the Bible p.828 dice que el siervo estaba revirtiendo el interés que se había cobrado, cuando la ley del Antiguo Testamento decía que no debía cobrarse interés en primer lugar.

   Así pues, al conceder estos “descuentos”, quizá el mayordomo no estaba estafando al señor, sino más bien quitando un interés que de todos modos no debía haber cobrado a un compatriota israelita. Es un punto importante que el mayordomo NO estaba tratando de recuperar su empleo; ya sabía que eso no podía hacerlo. El mayordomo estaba tratando de congraciarse con los deudores para que ellos consideraran darle un empleo.

   O bien el señor sabía de los descuentos, o no. El Believer’s Bible Commentary p.1430-1431 indica que el señor lo sabía, y que (quizá de mala gana) elogió al mayordomo por su previsión. The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.246 y The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.987 también indican que el hombre rico lo sabía y aun así elogió al mayordomo por su sagacidad.

   A veces, cuando un negocio o un inversionista está a punto de quebrar, el banco reduce arbitrariamente un poco el monto del préstamo. Es mejor recibir algo menos de dinero, y no tener que ejecutar la hipoteca, que no recibir nada de dinero y quedarse solo con la garantía.

 

P: En Lc 16:9, ¿cómo se supone que los creyentes han de ganar amigos usando el dinero?

R: El mayordomo deshonesto pareció generoso en aquel momento, no por altruismo desinteresado, sino por frío pragmatismo. Cuando los creyentes comprenden el valor temporal de las riquezas terrenales, deberían estar tanto más dispuestos a renunciar a las riquezas por causa del Evangelio. Como escribió en su diario el famoso misionero y mártir cristiano Jim Elliot: “no es necio quien da lo que no puede retener para ganar lo que no puede perder”.

   Hard Sayings of the Bible p.477-478 añade: “‘Ya ven’, dijo Jesús, ‘la gente mundana, sin pensamientos más allá de esta vida presente, a veces se comporta con más sensatez y previsión que la gente del otro mundo, los hijos de luz. Ellos usarán la riqueza material para preparar su futuro terrenal; ¿por qué no pueden los hijos de luz usarla para preparar su futuro eterno?…’”

 

P: En Lc 16:9, si usted descubre que ya ha sido injusto o infiel a los ojos de Dios, en ese punto, ¿qué debería hacer para agradar a Dios?

R: Reconocer su pecado y pedirle perdón a Dios es un gran comienzo, pero hay más. Quizá debería también disculparse con las personas a quienes ha agraviado. Además, cuando sea posible, haga restitución para devolverles lo que se les quitó, ya sea directamente por usted o indirectamente como resultado de sus acciones.

 

P: En Lc 16:9, imagine lo agradable que sería tener clientes, proveedores y socios de negocios que siempre lo trataran con justicia, incluso cuando usted no fuera consciente de un trato injusto, y que siempre le dijeran la verdad. ¿Qué puede hacer usted para ser una persona así?

R: Está bien negociar un trato, y está bien no contarle a todo el mundo todo lo que uno sabe. Pero no debe mentir, aun cuando se trate de lo que la gente llama una “mentira piadosa”. Está bien negociar con firmeza para conseguir un buen trato, pero hay un punto en el que, si la persona con quien negocia está desesperada, uno puede pasar de conseguir un buen trato a explotar la desesperación de una persona. Haz a los demás lo que quieras que te hagan a ti. ¿Es usted la clase de persona para quien querría trabajar, a quien querría supervisar o con quien querría hacer negocios?

   No hay promesa alguna de que usted vaya a ser más rico por hacer estas cosas. Pero sí agradará más a Dios al hacerlo.

   Véase The Tony Evans Bible Commentary p.994 para más información.

 

P: En Lc 16:9, ¿cómo podemos recordar mejor que somos mayordomos, y no dueños, de aquello con lo que Dios nos ha bendecido?

R: Considere primero qué dones o talentos tiene usted, por encima de los demás, que se haya merecido. No tiene ninguno de ellos. Luego considere qué posesiones o dinero tiene usted aparte de la gracia de Dios. Puede que haya obtenido algún fruto y logrado algunas cosas trabajando duro, pero ¿quién le permitió tener la capacidad y la situación en que su trabajo duro rendiría fruto?

   En segundo lugar, considere cuánto tiempo tendrá las bendiciones terrenales que ahora tiene. Alguien dijo que no hay camiones de mudanza detrás de las carrozas fúnebres. Todo se habrá ido, dado a otros, que quizá las usen sabiamente o quizá no, como dice Eclesiastés 2:18-19.

   Por último, crea lo que dice Proverbios 8:10-11, que la sabiduría es mejor que el oro o la plata. Dedique todo su tiempo y su energía sobrantes a buscar la sabiduría de Dios y su reino, no oro ni plata. Las riquezas que usted tiene no son la meta; son herramientas que le ayudan a alcanzar su meta, que es servir a Dios y hacer avanzar su reino.

   Véase The Tony Evans Bible Commentary p.994-995 para más información.

 

P: En Lc 16:14, ¿por qué se burlarían de Jesús los fariseos, que amaban el dinero?

R: The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.246 lo expresa bien al decir que Jesús era un hombre pobre, seguido por otros hombres pobres, que intentaba enseñarles acerca del dinero. Una sexta parte de todos los versículos de los evangelios trata del dinero. En Lucas, 18 de 40 parábolas tratan del dinero. Los fariseos pensaban que era compatible servir tanto al dinero como a Dios.

   Véase el Evangelical Commentary on the Bible p.828 para más información.

 

P: En Lc 16:15ss, ¿cuáles son algunas cosas muy valoradas por el mundo que son abominación a los ojos de Dios?

R: Cierta deshonestidad y el actuar con astucia son apreciados por el mundo. En las películas de Ocean’s, los “héroes” son la banda que roba millones a los casinos. En las películas de los Minions, los “buenos” son quienes roban a otros. A veces se admira a las personas si hacen algo financieramente incorrecto o cuestionable y se salen con la suya. El Salmo 49:18ss dice que la gente te alabará si te va bien. Curiosamente, sin embargo, esas mismas personas son censuradas como villanos si cometen un error o las atrapan. Es casi como si no las admiraran por su carácter moral, sino por envidia. Al parecer, Kim Kardashian saltó a la fama después de filmar una escena sexual. Así que, ¿cuántos episodios de la serie de televisión de las Kardashian ha visto usted? Si es más de cero, ¿por qué lo hizo?

   Véanse The Tony Evans Bible Commentary p.995 y el Believer’s Bible Commentary p.1432 para más información.

 

P: En Lc 16:16 y Mt 11:12, ¿está el “cielo” haciendo activamente algo, o es pasivo, en el sentido de que algo se le hace a él o contra él en estos versículos?

R: Primero algo de gramática, luego tres opiniones, y después la respuesta.

Hard Sayings of the Bible p.479-480 y el Evangelical Commentary on the Bible p.829 dicen que hay ambigüedad en el verbo griego de este pasaje. Puede ser activo, como “el reino de los cielos está invitando urgentemente a todos a venir”, o pasivo, como “la gente se esfuerza por entrar en el reino de los cielos”, o “el reino de los cielos sufre violencia…”, o “los hombres se fuerzan por entrar en el reino de los cielos”.

1) Activo: “El reino de los cielos está invitando urgentemente a todos a venir.” La NET Bible sostiene esta opinión, y el Evangelical Commentary on the Bible p.829 dice que es la que más a su favor tiene.

2) Pasivo: Todos están tratando de entrar. El Believer’s Bible Commentary p.1432 se inclina por esta opinión.

3) Pasivo y violento: Los hombres están usando violencia mundana para tratar de entrar. The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.247 y la mayoría de las traducciones sostienen esta opinión.

La respuesta: Mateo 11:12 usa la palabra “violencia” dos veces e indica que la gente es activa y violenta. En el contexto de los fariseos, es una crítica a las personas religiosas que intentan usar medios violentos o mundanos para entrar en el reino. Todo Lucas 16 se relaciona con la fidelidad y la codicia, y los fariseos se mencionan específicamente en Lucas 16, porque todas estas cosas se relacionan también con ellos.

 

P: En Lc 16:16ss y Mt 11:12, ¿cómo intentan algunos entrar por la fuerza en el reino de Dios o de los cielos?

R: El Believer’s Bible Commentary p.1432 señala que el contexto en torno a Lucas 16:16 trata todo él de los fariseos y de su codicia y su hipocresía avarienta. Esto vale sin importar si la gente estaba tratando de entrar en el reino de Dios o de destruir el reino predicado por Juan el Bautista. El Believer’s Bible Commentary p.1244 señala que la predicación de Juan el Bautista desató una reacción vigorosa.

   Es importante entender de qué reino se habla aquí. Esto no significa necesariamente que todos los que se fuerzan vayan a recibir salvación, sino más bien que se están forzando un lugar en la expresión visible del reino de Dios en la tierra.

   La aplicación es que tenemos que considerar los medios tanto como los fines. Algunos querían ir al cielo, algo bueno, pero estaban tratando de usar armas mundanas para avanzar hacia él.

   Véanse Hard Sayings of the Bible p.479-480 y el Evangelical Commentary on the Bible p.828 para más información.

 

P: En Lc 16:17, dado que es más fácil que pasen el cielo y la tierra que la parte más pequeña de la ley, ¿por qué pueden los cristianos comer carne de cerdo, de camello y mariscos, y por qué ya no hacen sacrificios de animales?

R: Jesús dejó atrás aquí la ley del Antiguo Testamento.

Alimentos: Jesús dijo que no era lo que entraba en el hombre lo que lo hacía inmundo, sino lo que salía del hombre, en Mateo 15:10,17-20 y Marcos 7:14-15.

Marcos 7:19 añade que con esto Jesús declaró limpios todos los alimentos.

Un ángel de Dios le mandó a Pedro matar y comer animales antes inmundos, en Hechos 10:12-16.

Los musulmanes deberían poder identificarse con este punto, ya que Mahoma tampoco obedeció la ley del Antiguo Testamento cuando comió carne de camello.

Sacrificios: Los israelitas habían de practicar sacrificios; por desgracia, para muchos se convirtió en un ritual cuyo significado se perdió. El sacrificio es tan importante para los cristianos como lo era para los israelitas, o incluso más, como muestra Hebreos 7:23-10:26. También nosotros necesitamos un sacrificio, y nuestro sacrificio fue realizado una vez y para siempre por nuestro sumo sacerdote, Jesucristo, quien se sacrificó a sí mismo en la cruz.

 

P: En Lc 16:19, ¿por qué se llama a menudo Dives al hombre rico?

R: Puesto que a Lázaro se le nombra en esta parábola, algunas tradiciones han llamado “Dives” al hombre rico. Sin embargo, Dives es simplemente la palabra latina para hombre rico.

   Lázaro era la forma griega del nombre hebreo Eleazar, que significa “Dios ha ayudado”. El Hades, en hebreo Seol, es la sepultura. Esta palabra se usa diez veces en el Nuevo Testamento. Véase The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.992 para más información.

 

P: En Lc 16:19-31, ¿cuáles son los puntos principales de esta parábola?

R: Jesús estaba contando parábolas sobre el dinero, y continúa con otra. Muchos judíos pensaban que la riqueza material era señal del favor de Dios. Sería un choque oír de un judío rico que acababa en el fuego.

Hay tres puntos principales.

1) La finalidad de la muerte, y la conciencia después de ella.

2) Les va mejor a los piadosos que a los impíos que no se preocupan por los pobres.

3) Las personas tienen una guía suficiente en las Escrituras.

   Véanse el New International Bible Commentary p.1216 y el Believer’s Bible Commentary p.1433 para más información.

 

P: En Lc 16:19-31, ¿cuál es la interpretación de los testigos de Jehová sobre Lázaro y el hombre rico?

R: Esta parábola refuta el sueño del alma, según el Believer’s Bible Commentary p.1433. Sin embargo, los testigos de Jehová discrepan. Esto me lo dijo verbalmente un testigo de Jehová, y partes de ello también las he visto por escrito. Agárrese el sombrero, porque esto es bastante extraño.

El hombre rico es la clase de los fariseos (o clero/sacerdotes) que se siente avergonzada por la clase del siervo fiel (quienes siguen a Dios). Los perros representan a los falsos maestros; las migajas significan la enseñanza de Dios. “En tu vida”, en Lucas 16:24, significa que vivieron bajo el sistema de la ley. La muerte no significa muerte física, sino un cambio de posición. Que Lázaro fuera llevado por los ángeles, mientras que el hombre rico fue sepultado, significa que cambiaron de estado, lo cual sucedió o bien después de que el espíritu de Jesús resucitara en un cuerpo espiritual, o bien en Pentecostés. (No tengo esto muy claro.) El tormento aquí no incluye el sentido de incomodidad y restricción física que tiene en otros lugares. Más bien, significa angustia mental porque los predicadores piadosos dicen cosas malas de ellos. Puesto que [supuestamente] las personas que se queman no desean agua, el fuego no es fuego literal. La gran sima es simplemente que la clase entera no puede pasar al otro lado, aunque los individuos sí pueden.

   Como dice When Cultists Ask p.149: “Puesto que este pasaje apoya tan evidentemente la idea de una existencia consciente después de la muerte, así como del sufrimiento consciente de los impíos tras la muerte, los testigos de Jehová hacen grandes esfuerzos por reinterpretarlo.”

   Véase también la siguiente pregunta.

 

P: En Lc 16:19-31, ¿cuál es una respuesta a la interpretación de los testigos de Jehová?

R: Cuatro puntos que considerar en la respuesta.

1. Los primeros cristianos, que hablaban griego, creyeron uniformemente en un tormento consciente después de la muerte para los impíos. Además de los escritos cristianos primitivos, basta con leer Mateo 13:40-42,50; Apocalipsis 20:10 y Apocalipsis 14:9-11.

2. Los judíos también creían lo mismo. Esto lo prueban 1 Enoc 22:1-4, la Asunción de Moisés 10:10, 2 Esdras 7:36, Judit 16:17 y los Salmos de Salomón 3:13. Véase la discusión sobre Lucas 23:43 para las citas textuales. Los rabinos pensaban en términos de que el Seol/Hades tenía dos divisiones separadas por un muro, del ancho de una palma o de un dedo (véase Weber, Lehre des Talmud, p.326ss), según The Expositor’s Greek Testament p.589.

3. Jesús no hizo nada por reprender ni corregir estas creencias supuestamente falsas. De hecho, Jesús las respaldó al usarlas sin corregirlas. Además, los términos que Jesús usó, “seno de Abraham” y “Paraíso”, son en realidad términos usados en el Talmud judío.

4. O bien Jesús los estaba engañando, al respaldar la creencia supuestamente falsa de una existencia consciente después de la muerte, o bien Jesús estaba usando como verdadero algo que se entendía comúnmente.

Una ilustración que les di a dos misioneros testigos de Jehová muestra este punto.

   Supongamos que un día tomo un ejemplar de la revista Awake de los testigos de Jehová, y que cuenta la historia de dos muchachos. Uno creció y siguió a Dios, y le sucedieron cosas buenas después de morir. El segundo muchacho creció rechazando a Dios, y después de morir se reencarnó como insecto. Entonces les pregunté si creían que yo llegaría a leer alguna vez algo así en la revista Awake, y dijeron que ciertamente no, porque la reencarnación no era bíblica. Estuve de acuerdo, pero luego les pregunté: ¿no usarían de todos modos una doctrina falsa como la reencarnación para demostrar un punto verdadero, a saber, que uno debe seguir a Dios? Discreparon rotundamente, diciendo que eso sería engañoso de su parte. Estuve de acuerdo, pero dije que, si la conciencia de los impíos después de la muerte era una doctrina falsa, entonces ¿no estaban diciendo que Jesús hizo exactamente eso?

 

P: ¿Qué nos dice Lc 16:19-31 acerca de los pobres?

R: Este pasaje es una fuerte reprensión a muchos de los ricos (aunque no a todos). Al hombre rico se le llama “el hombre rico” tres veces antes de morir, pero ni a él ni a Lázaro se les llama el hombre rico o el hombre pobre después de que murieron. El nombre “Lázaro” significa “ayudado por Dios”, y sin embargo estaba tan desamparado que los perros le lamían las llagas. La saliva de los perros es más antiséptica que la nuestra, así que hasta los perros callejeros ayudaron a Lázaro más de lo que lo hizo el hombre rico. Los pobres, los presos y los oprimidos pueden ser invisibles para nosotros, pero no lo son en absoluto para Dios. Del mismo modo, algunas de las personas idolatradas en este mundo pueden ser deshonrosas a los ojos de Dios. No deberíamos admirar a quienes viven vidas que Dios despreciaría. ¡Ojalá pudiéramos ver a las personas y las cosas con los ojos de Dios!

 

P: ¿Qué nos dice Lc 16:19-31 acerca de los ricos?

R: Específicamente no dice que las riquezas sean malas, porque señala a Abraham en el paraíso, y Abraham, tanto según las normas antiguas como según las modernas, era un hombre sumamente rico. Sin embargo, muchos de los ricos padecen lo que Darrell Bock llama “el coma de la insensibilidad” y ni siquiera pueden ver a los pobres fuera de la reja de su mansión. El pobre Lázaro era casi invisible para el hombre rico. Si uno no tiene cuidado, las riquezas pueden dañarle la vista y el oído, dejándolo ciego a los pobres y sordo al clamor de los oprimidos. Pero, sea cual sea su riqueza, si pudiera ver y oír un poco mejor de lo que ahora ve y oye, espiritualmente hablando, ¿cuál es un paso que podría dar para ayudar a los pobres, a los presos y a los oprimidos, para hacerles saber que no están olvidados, y que hay alguien a quien le importan y quiere ayudarlos?

 

P: Si Lc 16:20-25 es una parábola, ¿por qué es la única parábola donde se menciona el nombre de alguien?

R: Si bien se puede hilar muy fino sobre si esto sigue por completo la forma de una parábola o no, el nombre de Lázaro cumplía un propósito importante en ella. A nadie en esta parábola se le da un nombre salvo a Lázaro; Lázaro podría haber parecido insignificante, pero Dios sabía su nombre. Lázaro significa “ayudado por Dios”, y sin embargo vemos a alguien que no recibió mucha ayuda, ni de Dios, ni del hombre rico, ni de nadie más en esta vida. Ni siquiera se nos dice que Lázaro recibiera un entierro decente, y sin embargo fue ayudado mucho mejor que eso al ir al Paraíso, donde estaba Abraham. El hombre rico sabe el nombre de Lázaro en Lucas 16:24, así que al menos era vagamente consciente de que Lázaro existía justo fuera de la comodidad de la reja de su mansión. Pero las personas que podrían parecer invisibles para los ricos (y por desgracia quizá incluso para nosotros) son conocidas e importantes para Dios. Todos están hechos a imagen de Dios, y deberíamos respetar a todas las personas, sean honradas en este mundo presente o no.

   Lázaro, y su forma griega Eleazar, eran nombres comunes, y en la Escritura no se da razón alguna de por qué este mendigo lleva el mismo nombre que el hermano de María y Marta. Sin embargo, esto podría ser un presagio. Cuando Lázaro fue resucitado de entre los muertos más adelante, alguien podría recordar haber oído esta parábola, y la petición del hombre rico de que enviaran a Lázaro de vuelta de entre los muertos.

 

P: En Lc 16:25, ¿qué tiene de significativo la manera en que Abraham se dirigió al hombre rico?

R: La palabra griega aquí es teknon, o “hijo”, no “mi hijo”. Es una palabra suave y tierna, pero no implica que Abraham estuviera diciendo que el hombre rico fuera hijo suyo, o descendiente suyo, aunque el hombre rico fuera judío.

 

P: En Lc 16:26, ¿cuál es la gran sima o abismo entre el tormento y el Paraíso?

R: Esta es la sima que Dios hizo entre el cielo (el paraíso) y el infierno (la prisión). Este es el único lugar del Nuevo Testamento donde se usa esta palabra griega, chasma, y necesitamos recordar que muchas de las personas con quienes nos codeamos cada día estarán del otro lado de la gran sima después de la muerte. C.S. Lewis, en su novela sobre el cielo y el infierno llamada The Great Divorce, especula que las personas en el infierno podrían viajar al cielo, pero que pocas escogerían hacerlo alguna vez. Sin embargo, Lucas 16:26 contradice esta especulación de C.S. Lewis. Judas 7 y Mateo 25:46 dicen también que su castigo es eterno.

   Curiosamente, el hombre rico nunca pidió salir; solo pidió alivio. Luego pidió, o más bien mandó, a Abraham que enviara a Lázaro a advertir a sus hermanos, diciendo en efecto: “yo no tuve suficiente evidencia; envía evidencia a mis hermanos”.

   Como nota al margen, la palabra “paraíso” solo se usa tres veces en el Nuevo Testamento. Si alguien desde el infierno pudiera enviar un mensaje, ¿qué diría? Ante todo, el hombre rico quería aminorar su tormento. En segundo lugar, el hombre rico quería enviar un mensaje para que sus hermanos pudieran mantenerse fuera de donde él estaba. Incluso esta persona en el infierno quería que alguien compartiera el evangelio con otros. Nótese también que el hombre rico podía ver a Abraham y a Lázaro, pero no dice que Lázaro pudiera ver al hombre rico.

   Véase Hard Sayings of the Bible p.480-482 para más información.

 

P: En Lc 16:31, ¿qué quiso decir Jesús con que aun así no creerían, aunque alguien se levantara de entre los muertos?

R: Esto fue a la vez una observación sobre su actitud presente y una predicción de su respuesta a la resurrección de Jesús. Es interesante que Abraham siguiera llamando “hijo” al hombre rico. Por supuesto, poco tiempo después Jesús incluso demostró esto al resucitar al hermano de María y Marta, Lázaro, en Juan 11:45-53 y 12:10-11.

 

P: En Lc 16:31, ¿estaba Abraham en el cielo, como afirma la escéptica Asimov’s Guide to the Bible en la p.985?

R: No; la Biblia no dice dónde estaba Abraham. Si bien Abraham y Lázaro estaban en un lugar de consuelo, muchos cristianos enseñarían que todavía no estaban en el cielo, sino en un “lugar de espera”, adonde Jesús le dijo al ladrón que estaba a su derecha que iría aquel día, y al que Jesús llamó Paraíso. El Paraíso es la parte de la vida venidera adonde iban quienes seguían a Dios, hasta que Jesús resucitó de entre los muertos.

 

P: En Lc 16:31, ¿prueban los milagros la misión de Jesús?

R: Los milagros fueron un testimonio que apoyaba la misión de Jesús, según Hebreos 2:4, pero un milagro por sí mismo no “prueba” algo, ya que puede haber milagros falsos. Sin embargo, aun con la evidencia de la resurrección y de otros milagros, con todas las profecías cumplidas y con el testimonio de los primeros cristianos, seguimos sin tener una “prueba absoluta”, pues nunca se puede tener prueba absoluta de un acontecimiento histórico.

   No obstante, aunque Jesús ofreció evidencia abrumadora, ofrecer evidencia abrumadora es una cosa, y que el oyente acepte la evidencia abrumadora es otra muy distinta. Incluso en tiempos modernos se puede encontrar a unas cuantas personas que creen que la tierra es plana, que piensan que nunca hubo un holocausto, o que matar a ciertas personas y beber su sangre protege contra el sida. Pero el hecho de que unas cuantas personas crean cada una de estas tres falsedades, incluso a pesar de la evidencia abrumadora en contra, no significa que la evidencia contra estos disparates no sea abrumadora.

   Véase When Critics Ask p.392-393 para una respuesta complementaria.

 

P: En Lc 17:1-2, ¿por qué es una ofensa tan grave hacer tropezar a otro?

R: Las consecuencias son graves cuando uno es instrumento de Satanás para apartar a alguien de una vida de gozo con Dios para siempre.

 

P: En Lc 17:2, ¿quiénes son aquí los pequeñitos?

R: Examinemos tres posibilidades.

a) Podrían ser niños, pero nada más en esta enseñanza se refiere a los niños, como sí ocurre en otras enseñanzas. Jesús y la Biblia consideran a los niños tan valiosos como a los adultos, pero no los consideran más valiosos.

b) Podrían ser creyentes nuevos, niños en la fe, y aquellos cuya fe todavía se está formando, sean físicamente niños o mayores.

c) Podrían ser “pequeños”, es decir, la gente pobre del mundo. Sin embargo, salvo por la cercanía con la parábola de Lázaro y el hombre rico, nada más recomendaría esta interpretación.

La respuesta: Puesto que el contexto trata de ofender o hacer tropezar a alguien que puede ser ofendido o hecho tropezar, la respuesta sería la b). Puede haber personas materialmente pobres que sean ricas en la fe y no estén expuestas a tropezar.

   The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.994 dice también que definitivamente no puede ser la a), y el Believer’s Bible Commentary p.1434, The Tony Evans Bible Commentary p.996 y el New International Bible Commentary p.1216 dicen que es la b).

 

P: En Lc 17:3-4, ¿por qué resulta tan ofensivo que un creyente no perdone a los demás?

R: Quizá una analogía pueda ayudar aquí. ¿Por qué es tan importante que nuestra sangre lleve oxígeno y alimento a las células de nuestro cuerpo, y que se lleve el dióxido de carbono y los desechos? Así como estas cosas físicas son señal de vida, así el amor y el perdón son señal de nuestra vida espiritual. Cualquier cosa que bloquee la función de la sangre es un problema grave.

   Así como nuestro cuerpo necesita alimento y oxígeno, así necesitamos continuamente la gracia y el amor de Dios. Así como nuestro cuerpo necesita librarse del dióxido de carbono y de los desechos, así necesitamos el perdón y la limpieza de Dios. Podemos perdonar a otros con facilidad, por lo mucho que Dios nos ha perdonado a quienes estamos en Cristo. Si alguien no puede perdonar, o bien no ha logrado darse cuenta de cuánto lo ha perdonado Dios, o bien quizá no era salvo.

 

P: En Lc 17:5-6, ¿qué enseña Jesús aquí acerca de la fe?

R: La fe no es una sustancia que a uno se le da, de la cual lo que uno tiene es todo lo que tendrá jamás. Así pues, no se trata de conseguir más “pedazos” de fe, sino de hacer crecer la que uno ya tiene desde que creyó por primera vez en Cristo. Más bien, la fe viva es como una semilla: tiene vida y crece. Aun cuando uno tenga solo una pequeña cantidad de fe viva, esta puede llegar a ser una gran fe, siempre que se mantengan alejadas las malezas y los insectos, y se la riegue y se la cuide. Así pues, uno no necesita una “fe grande”; solo necesita una fe genuina, porque puede crecer hasta ser una fe grande. Si usted es un cristiano genuino, ¿cómo está cultivando su fe?

   Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1435 y The Tony Evans Bible Commentary p.996-997 para más información.

 

P: En Lc 17:6, ¿qué sabemos de las moreras?

R: Si bien hay 12 especies de moreras, la que se cultivaba en Israel y en el Mediterráneo era por lo general la morera negra, llamada también sicómoro, que es el término que usa Reina-Valera aquí. Se cultivaban por su fruto, y no se usaron para los gusanos de seda en Occidente sino mucho después de los tiempos de Jesús.

   Las moreras tienen sistemas radiculares superficiales, y los vientos fuertes pueden derribar un árbol y llevárselo. Metafóricamente hablando, uno puede imaginar un viento fuerte (el Espíritu Santo) que mueve una morera hasta el mar, un resultado de apariencia imposible que sin duda ha ocurrido.

Respuesta distinta: El New International Bible Commentary p.1217 y The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.248 dicen que el sicómoro tiene raíces muy fuertes. No obstante, https://homeguides.sfgate.com/potting-soil-and-cactus-mix-13768053.html dice que las moreras en general tienen sistemas radiculares más anchos y más superficiales que muchos otros tipos de árboles, para captar mejor los nutrientes. Pero en suelo suelto y con viento fuerte, esto haría que el árbol se desarraigara con más facilidad.

 

P: En Lc 17:7-10, ¿qué enseña Jesús acerca de la condición de siervo al hablar del siervo que vuelve del campo y prepara la comida?

R: Tres puntos que considerar en la respuesta.

El orgullo por nuestra obediencia es necio. La obediencia es solo nuestro deber debido. Nuestra obediencia debería ser expresión de nuestra gratitud a Dios.

Jactancia: No deberíamos decirle a Dios lo grandes y obedientes que somos. Jesús dio un ejemplo de esto en la oración del fariseo frente a la del publicano (recaudador de impuestos), en Lucas 18:9-14.

Trato especial: No deberíamos pensar que merecemos un trato especial por nuestra obediencia. Ninguna cantidad de espiritualidad ni de obediencia pasada nos exime de escuchar a Dios y obedecerlo en el futuro. No deberíamos tener un sentimiento de tener derechos adquiridos, ni deberíamos darles ese sentimiento a otros, como muestra Santiago 2:1-9.

 

P: En Lc 17:11-19, ¿por qué se ofendió Jesús por los nueve leprosos?

R: Todos fueron sanados, pero solo uno mostró gratitud regresando a Jesús para darle las gracias. Y aquel hombre no era de Judea, y presumiblemente no tuvo la oportunidad de aprender el Antiguo Testamento que los demás sí tuvieron. Puede resultar ofensivo, tanto para los demás como para Dios, cuando uno piensa tanto en sí mismo que deja de mostrar gratitud. Los diez fueron sanados de su lepra, pero solo al que regresó le dio Jesús la bendición especial. Esto subraya que el mensaje del evangelio es tanto para quienes no tienen trasfondo judío como para quienes sí lo tienen.

   Después de que Jesús sanó a los diez, la razón por la que Jesús los envió a los sacerdotes era para que obedecieran Levítico 14:2-32. El sacerdote había de examinar a la persona, y si la lepra estaba sanada debía declararla limpia, y entonces podía reincorporarse al resto de la sociedad. También sería un testimonio para los sacerdotes. No sabemos si los sacerdotes les hablaron con dureza a los leprosos o no cuando supieron que Jesús los había sanado, ni sabemos si les dieron alguna advertencia o no. Sin embargo, independientemente de cualquier oposición, debieron haber regresado de todos modos a mostrarle gratitud a Jesús.

   Pero antes de ser demasiado duro con los nueve leprosos, reconozca que muchas personas son así hoy. Se muestran muy amables cuando piden ayuda, pero una vez que han recibido toda la ayuda que necesitan, no muestran gratitud alguna, porque ven a la persona solo como un medio para un fin al que sentían tener derecho. Como creyentes, tenemos que asegurarnos de no mostrarnos ingratos con los demás. Jesús se ofendió cuando los nueve leprosos no mostraron gratitud alguna, sino que simplemente lo dieron por sentado. ¿Se siente Dios ofendido cuando dejamos de mostrarle gratitud y lo damos por sentado? Espero que usted “cuente sus bendiciones” a diario y dé gracias a Dios en oración todo el tiempo.

   Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1436 y el Evangelical Commentary on the Bible p.829 para más información.

 

P: En Lc 17:19, ¿por qué le decía Jesús a menudo a la gente: “tu fe te ha salvado”?

R: Primero, Jesús quería elogiar su fe, y nosotros deberíamos hacer lo mismo. Hoy no basta con que los cristianos simplemente toleren y acepten a los creyentes de otros ministerios piadosos. Deberíamos orar por ellos, alabar a Dios por ellos y elogiarlos públicamente por su fe y su trabajo para el Señor.

 

P: En Lc 17:20, ¿eran sinceros estos fariseos al preguntarle a Jesús cuándo vendría el reino, se estaban burlando de Jesús, o simplemente trataban de tenderle una posible trampa?

R: A partir del contexto no podemos saber cuál de las tres cosas era, ni si era en parte sinceridad y en parte escepticismo. Alguien que oyera la pregunta en aquel momento tampoco habría podido saberlo. Pero no importa. Cuando se nos plantea una pregunta que podría ser sincera, no necesitamos dedicar tiempo a tratar de evaluar el corazón de alguien; basta con responder la pregunta.

   Véase el Believer’s Bible Commentary p.1436 para más información.

 

P: En Lc 17:21, dado que el reino de Dios está dentro de los creyentes, ¿significa esto que los reinos humanos son irreales, como enseña la secta de la Ciencia Cristiana?

R: No. Habría que creer en una definición irreal de la realidad para decir esto. Por supuesto, todo lo que hay en la tierra, no solo los reinos, no es tan real como el cielo. Sin embargo, los reinos terrenales que “realmente” torturaron y martirizaron a los cristianos, y los reinos y las filosofías terrenales que “realmente” vuelven a las personas hacia el mal, no han de trivializarse como mera fantasía.

   Véase When Cultists Ask p.150 para una respuesta distinta pero complementaria.

 

P: En Lc 17:21, dado que el reino de Dios está dentro de los creyentes, ¿significa esto que las personas son divinas, como enseña la secta de la Ciencia Cristiana?

R: No. Podemos estar seguros de que el apóstol Pablo conocía la respuesta a eso. En Hechos 14:11-18, Pablo y Bernabé no estuvieron dispuestos a dejar que la multitud de Licaonia los adorara. Tener el reino de Dios dentro de uno muestra que uno es hijo de Dios, pero no lo hace divino ni Dios. Es interesante que, al responder a los fariseos, Jesús dijera que buscaran lo que ya está aquí, mientras que inmediatamente después, al hablar con los discípulos, Jesús dijo que velaran hacia el futuro. Véanse When Cultists Ask p.150-151 y el Believer’s Bible Commentary p.1436 para más información.

 

P: En Lc 17:31-33, ¿qué está diciendo Jesús acerca de acordarse de la mujer de Lot?

R: Hay al menos dos lecciones que aprender.

De repente, la mujer de Lot fue destruida justo cuando se sentía segura después de que los ángeles la rescataran. Dios le salvó la vida y, sin embargo, después pereció por su propia desobediencia. El problema era, como dice el Believer’s Bible Commentary p.1437: “Ella estaba fuera de Sodoma, pero Sodoma no estaba fuera de ella.”

En general, los cristianos podrían preguntarse cuántos años pasarán antes de poder bajar la guardia frente a la tentación y el pecado, incluidos el materialismo, la lujuria, el orgullo y el desánimo. ¿Cuándo serán tan espiritualmente maduros que puedan olvidarse de resistir estos males? La respuesta es que, de este lado del cielo, uno nunca puede bajar la guardia. Una y otra vez, la Biblia nos advierte de nuestra necesidad de seguir perseverando. Algunas maneras son:

Velar atentamente por nuestra vida y nuestra doctrina. 2 Timoteo 1:14; Colosenses 1:23; Proverbios 22:5

No seguir la sabiduría de este mundo. Colosenses 2:8-9; Santiago 3:15; 1 Corintios 1:17-27; 2:6,8,14; 2 Corintios 1:12

Perseverancia general. Hebreos 10:23,36; 12:1,12-13; 1 Juan 2:24; 1 Corintios 13:7; Romanos 5:3-4; Santiago 1:3-4,12;5:11; 2 Pedro 1:8-10

Los creyentes tienen que perseverar en el sufrimiento. Romanos 8:17-18; 2 Corintios 1:8-9; 4:8-12; 6; 2 Timoteo 2:3;4:5

 

P: En Lc 17:34-36, ¿qué dice esto acerca del día y la noche en la tierra?

R: Esto indica un conocimiento de que puede ser de noche para unas personas en el versículo 34, y simultáneamente de día para otras en 17:35-36. Véase el Believer’s Bible Commentary p.1437 para más información.

 

P: En Lc 17:37, ¿qué quiso decir Jesús al decir “donde hay un cuerpo muerto se juntarán los buitres”?

R: Sea que se trate de una especie de águila carroñera o de un buitre común, Jesús está usando la metáfora de las grandes aves carroñeras como símbolo de una serie de juicios inminentes. Por supuesto, cuando existen ciertas cosas, como los cuerpos muertos, generalmente se producen ciertas consecuencias, como la llegada de las aves carroñeras. Sin embargo, no es ese el punto principal aquí, ya que Jesús podría haber usado un gran número de otras metáforas si su intención hubiera sido meramente decir que las cosas tienen consecuencias.

Aplicación general para cualquier tiempo: Hard Sayings of the Bible p.482-483 dice que algunos ven en esto la afirmación de que “donde hay una situación madura para el juicio, allí caerá el juicio”.

Aplicación a los últimos tiempos: Jesús está hablando en parábola de una consecuencia de la maldad antes de su venida. Los impíos serán muertos, y las aves carroñeras tendrán comida en abundancia. Esto se detalla más en Apocalipsis 19:17-21.

Aplicación al año 70 d.C.: Algunos ven las “águilas” de aquí como una referencia también al emblema de las águilas romanas que iban en los estandartes que llevaban las divisiones. El ejército romano vino y destruyó Jerusalén en el año 70 d.C. El Evangelical Commentary on the Bible p.830, The Tony Evans Bible Commentary p.998 y The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.249 lo entienden como simples buitres.

   Véase también el Believer’s Bible Commentary p.1437 para más información.

 

P: En Lc 18:1-8, si Dios es como el juez injusto de la parábola, ¿parece Dios injusto alguna vez?

R: Dios no es injusto, pero Dios en su providencia puede parecer injusto por un tiempo; basta con preguntarle a Job. El propósito de esta parábola es mostrar que, si las víctimas son persistentes incluso ante un juez injusto, cuánto más deberían los hijos de Dios ser persistentes con su Padre celestial, que es justo. Jesús quiso ilustrar un punto concreto con el juez injusto, de manera parecida a como quiso mostrar un punto concreto con el hombre rico que despidió al mayordomo sagaz en Lucas 16:1-9. Las cosas a menudo son injustas en la tierra, pero Dios puede poner todo en orden en el juicio final. Véanse el New International Bible Commentary p.1217-1218, The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.249-250, The Tony Evans Bible Commentary p.999 y The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.596 para más información.

 

P: En Lc 18:4-6, ¿qué enseña Jesús acerca de nuestra necesidad de persistencia en la oración?

R: Si una persona debe ser persistente con un juez a quien no le importa la justicia, cuánto más deberíamos serlo nosotros con Dios. Esto puede referirse a la oración en general, pero según el Believer’s Bible Commentary p.1437, su ubicación justo después de Lucas 17 sugiere que esta parábola viene especialmente al caso para la larga espera orando por el regreso de Cristo.

   1 Tesalonicenses 5:17 nos manda orar sin cesar. La expresión griega que se traduce “me agota” es en realidad difícil de verter. Literalmente significa “ponerme un ojo morado”, lo cual puede significar tanto “golpearme” como “dejarme mal parado”. Reina-Valera lo traduce “me muela”.

   Véase The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.1000 para más sobre cómo esto significa “dañar mi reputación”. Sin embargo, el Evangelical Commentary on the Bible p.830 dice que al juez NO le importaba lo que la gente pensara, sino que el juez simplemente estaba harto de que la mujer lo molestara.

 

P: En Lc 18:4-5, ¿cómo puede manejar la situación en que alguien lo considera a usted demasiado insignificante como para hacer por usted lo que se supone que debe hacer?

R: La lección de esta parábola es seguir insistiendo hasta conseguirlo. Hay momentos en que necesitamos ser persistentes. No groseros, ni perdiendo los estribos, sino amablemente persistentes y sin tregua.

   Véanse The Tony Evans Bible Commentary p.998-999 y el Evangelical Commentary on the Bible p.830 para más información.

 

P: En Lc 18:8ss, ¿qué quiso decir Jesús al preguntar si hallaría fe en la tierra?

R: Jesús no halló mucha fe en la tierra, como muestra Juan 1:10-12. The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.249-250 dice que Jesús no hablaba por ignorancia, ni preguntaba acerca del Rapto, sino más bien que los exhortaba a guardar la fe con oración y con mayor servicio. Véase Hard Sayings of the Bible p.483-484 para una respuesta complementaria.

 

P: En Lc 18:9, ¿está bien confiar en uno mismo para algunas cosas?

R: Hemos de asumir la responsabilidad de nuestras propias acciones, y hemos de tener la confianza de que, con la ayuda de Dios, podemos hacer las cosas que él quiere que hagamos.

   Sin embargo, ni siquiera seguiríamos existiendo aparte de Dios, nuestro Creador y Sustentador. Además, no podemos hacer ni una sola cosa buena de significación eterna sin Dios. Así pues, no tenemos base alguna para confiar en nuestra propia bondad, poder o capacidades aparte de Dios.

 

P: En Lc 18:9-14, ¿estamos obligados a diezmar?

R: El diezmo, o décima parte, es una porción de sus ingresos entregada a la obra del Señor. Levítico 27:30-33 dice que pertenecía a Dios, y era para los sacerdotes y los levitas en el Antiguo Testamento, en Números 18:21-32, Génesis 14:20; 28:22; 2 Crónicas 31:5; y Malaquías 3:7-12.

   En el Nuevo Testamento, desde la resurrección de Jesús, no estamos bajo la ley del Antiguo Testamento (incluido el diezmo), sino bajo la gracia. ¡Podemos dar más! Pero todavía se puede considerar que el “diezmo” marca la norma de una entrega generosa. El Nuevo Testamento menciona el diezmo en Lucas 18:9-14; 1 Corintios 16:1; y 2 Corintios 8.

 

P: En Lc 18:9-14, ¿es posible que el publicano fuera Zaqueo? ¿Explicaría esto por qué el Señor lo llamó para que bajara en el capítulo siguiente, Lc 19:1-10?

R: Si bien Zaqueo encajaría en esta situación, la mayoría de los comentaristas ven Lucas 18:9-14 como una parábola, y no referida a ningún publicano ni fariseo en particular.

 

P: En Lc 18:11, ¿deberíamos alguna vez darle gracias a Dios por ser moralmente mejores que otra persona?

R: Esta parábola indica que no deberíamos. No tenemos nada bueno que no nos haya sido dado por Dios. Es arrogante afirmar, incluso delante de Dios, que somos mejores o más importantes que otra persona. Filipenses 2:3 dice que hemos de estimar a los demás como más importantes que nosotros mismos.

   Como dice el New International Bible Commentary p.1218, el fariseo “mira de reojo a Dios, pero se contempla a sí mismo”. En cambio, el publicano no se soportaba a sí mismo cuando miraba la santidad de Dios.

   Véanse el Evangelical Commentary on the Bible p.830 y The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.250 para más información.

 

P: En Lc 18:12, ¿cuándo ayunaban los judíos dos veces por semana?

R: Los judíos que ayunaban por lo general ayunaban los lunes y los jueves.

 

P: En Lc 18:14, ¿puede la oración justificar a una persona?

R: No. Es interesante que, cuando empieza la parábola, muchos supondrían que el fariseo justo sería el héroe y el publicano el villano. Es Dios quien decide justificar o no. La oración u otras acciones nuestras no “obligan” a Dios Todopoderoso a justificar a nadie. Sin embargo, el punto de Jesús en este pasaje es que Dios escogió justificar al publicano arrepentido antes que al fariseo orgulloso. Véase The Tony Evans Bible Commentary p.999 para más información.

 

P: En Lc 18:16, ¿por qué pensaban los discípulos en reprender a los niños?

R: Jesús era un hombre ocupado que, según pensaban ellos, “obviamente” no tenía tiempo de ver a todos los que querían verlo. Los discípulos trataban de proteger el valioso tiempo de Jesús de lo que veían como un desperdicio de su tiempo precioso. Trataban de “ayudarle a Dios” eliminando a quienes consideraban las personas menos valiosas. Nótese que Jesús nunca pidió esa clase de ayuda.

   Hoy deberíamos tener cuidado siempre que pensemos que Dios necesita que le “ayudemos”, sobre todo haciendo cosas que él nunca nos dijo que hiciéramos.

   En contraste con la opinión que los discípulos tenían de los niños, el piadoso evangelista D.L. Moody le dijo una vez a un amigo que “hoy se salvaron dos personas y media”. El amigo preguntó si quería decir dos adultos y un niño. Moody dijo que no: dos niños pequeños y un adulto mayor. Básicamente, los niños tenían toda una vida por delante para servir a Dios. Era estupendo que el adulto mayor pudiera ir al cielo y servir a Dios ahora, pero al adulto mayor le quedaba menos de la mitad de su vida para servir a Dios en la tierra.

   Véase el Evangelical Commentary on the Bible p.830-831 para más información.

 

P: En Lc 18:16ss, ¿en qué sentido el reino de Dios es de los que son como los niños?

R: Una manera es que los niños se dan cuenta de que son niños. A menudo son más humildes que los adultos, pues reconocen que no tienen el conocimiento, la fuerza ni la capacidad para hacer muchas cosas. Sin embargo, eso no les molesta si sus padres están allí para ayudarlos. Los niños pequeños no aportan nada a la relación entre padre e hijo salvo su propia debilidad, necesidad, dependencia y amor. Pero, aunque saben que dependen, tienen expectativa y entusiasmo. Del mismo modo, deberíamos ser como niños al entrar en el reino de Dios.

   Véanse The Tony Evans Bible Commentary p.999 y The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.250 para más información.

 

P: En Lc 18:18-23, ¿por qué le recalcaba Jesús la ley al joven rico principal?

R: Esto viene justo después de la situación con los niños pequeños, y muestra a alguien que NO recibirá el reino como un niño pequeño. El joven rico principal no se veía a sí mismo como perdido, ni necesitado de perdón, ni necesitado de gracia para la salvación. Jesús se puso a su nivel y mencionó cinco de los Diez Mandamientos, aunque todavía no la codicia. El mandato de Jesús también podría considerarse una pregunta implícita: “¿exactamente cuán importante es tu dinero para ti?”. En vez de simplemente decirle al principal que creyera en él, Jesús quiso primero mostrarle que sus obras y su corazón no bastaban para llegar al cielo por sí mismo. Jesús no acusó al joven rico principal de hipocresía alguna; más bien, Jesús quiso darle un entendimiento más profundo de su propio corazón.

   Si bien tanto el joven rico principal como el ciego vinieron a Jesús —el ciego incluso después de que le dijeran que dejara de intentarlo—, Jesús dio a muy pocas personas la invitación de dejarlo todo y seguirlo. Y sin embargo, el joven se apartó. Si usted pudiera ser cualquier persona de la historia, ¿no sería estupendo ser este joven rico principal y, cuando Jesús le pidiera que lo siguiera como discípulo, haberlo dado todo con gozo y haberlo hecho?

   Véanse When Cultists Ask p.151-152, el Believer’s Bible Commentary p.1438-1439 y el Evangelical Commentary on the Bible p.831 para más información.

 

P: En Lc 18:18-23 y Mt 19:21, ¿debemos dar todo lo que tenemos a los pobres, como Jesús le pidió al joven rico principal?

R: La Escritura nunca dice esto, y Abraham en realidad era un hombre muy rico. Pablo conservó propiedad privada: su capa, en 2 Timoteo 4:13. En vez de decir que los ricos deben hacer esto o aquello, veamos simplemente lo que Pablo dijo acerca de los ricos en 1 Timoteo 6:17-19.

“A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en la incertidumbre de las riquezas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia de que gocemos: Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, que con facilidad comuniquen; atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano a la vida eterna.” (RV1909)

   Nótese que el joven rico principal presumiblemente había cumplido la ley mejor que Zaqueo, pero los dos tuvieron respuestas muy distintas.

   Como nota al margen, hay al menos dos palabras para “bueno” en griego. La palabra griega kalos significa hermoso o de buen fruto, y agathos significa intrínsecamente bueno. Aquí se usa la segunda palabra.

   Véanse When Critics Ask p.502 y The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.251 para más información.

 

P: En Lc 18:31, dado que Cristo dijo en efecto: “Subimos a Jerusalén, y se cumplirá todo lo que está escrito por los profetas acerca del Hijo del Hombre”, ¿por qué no se han cumplido todavía las profecías de la Segunda Venida?

R: Toda profecía se cumplirá. A pesar del rechazo de Cristo por parte de los judíos, conocido de antemano, estas profecías se harán realidad de todos modos. Sin embargo, si el reinado eterno de Cristo en la tierra hubiera comenzado antes de que él fuera rechazado, y Jesús nunca hubiera sido rechazado, entonces las profecías de Isaías 53 serían falsas.

   Esto ilustra un punto importante sobre Dios. Dios tiene un sentido de la oportunidad para su obra, y a veces tenemos que ser pacientes y esperar los tiempos de Dios, como nos recuerda la primera parábola de Lucas 18.

 

P: En Lc 18:34, ¿por qué les dijo Jesús cosas que ellos no entendían?

R: Jesús se lo dijo con claridad, pero ellos no lo recordaron ni lo entendieron con claridad. Este es el tercer episodio en los primeros tres evangelios donde Jesús les dijo que sería muerto. A veces, cuando uno enseña a alguien y esa persona tiene dificultad para entender cómo podría suceder algo así, hay que volver a enseñarlo pacientemente varias veces. Cada vez, sin embargo, Jesús les dio más detalles. Los discípulos lo entenderían con claridad más adelante. Véanse la discusión sobre Lucas 9:45, The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.251 y el Evangelical Commentary on the Bible p.831 para más información.

 

P: En Lc 18:40-41, ¿qué nos dice esto acerca de Jesús?

R: Jesús se detendría por completo por un mendigo ciego. Como dice el Believer’s Bible Commentary p.1440, mientras que Josué vio detenerse el sol en los cielos, el Señor del sol se detuvo por un solo mendigo ciego. Luego, curiosamente, Jesús le preguntó al ciego qué quería. No era que Jesús no pudiera darse cuenta de lo que resultaba obvio, sino que Jesús quería que él expresara su necesidad con palabras.

   Véase The Tony Evans Bible Commentary p.1000-1001 para más información.

 

P: En Lc 19:1-9, ¿qué es lo que más nos da esperanza en la experiencia de Zaqueo?

R: El texto comienza con este hombre malvado buscando a Jesús, pero en verdad Jesús había estado buscando a Zaqueo todo el tiempo. Jesús no pidió quedarse en casa de Zaqueo; Jesús le dijo a Zaqueo que tenía que quedarse en su casa, como si Zaqueo no tuviera opción. Zaqueo no tuvo que poner en orden su casa primero, ni Jesús esperaba que lo hiciera. Zaqueo no tuvo oportunidad de poner en orden su vida primero, y Jesús tampoco esperaba que lo hiciera.

   Podríamos predecir que, después de que el hombre rico y justo se negara a renunciar a sus bienes para seguir a Jesús, un hombre rico y corrupto tendría casi cero probabilidades de regalar su dinero y querer seguir al Señor. Esto no hace sino mostrar que no deberíamos dedicarnos a tratar de predecir quién aceptará a Cristo y quién no. Simplemente prediquemos, y Dios se encargará de la respuesta.

   La gente sabía quién era Zaqueo, y si bien resultaría indigno que Zaqueo trepara al árbol, se vería aún peor a los ojos de los demás que Jesús aceptara a Zaqueo. Pero a Jesús no le importó. La gente pudo haberse burlado de Zaqueo por pensar que Jesús lo querría, pero a Zaqueo no le importó. Al vivir ante un público de muchos, ¿buscamos el aplauso de Uno?

   Zaqueo fue cambiado, y de adentro hacia afuera. Jesús no le dijo a Zaqueo que devolviera el dinero que había tomado de los pobres y de otros. Su nuevo corazón le dijo que debía hacerlo.

 

P: En Lc 19:2, ¿qué tiene de inusual este versículo?

R: En Lucas 19:2, la expresión griega “jefe de publicanos” no se usa en ningún otro lugar de toda la literatura griega, incluida la Biblia. Es probable que sea un título para un publicano que supervisaba a otros publicanos. Véanse The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.603, el Evangelical Commentary on the Bible p.831 y el New International Bible Commentary p.1219 para más información.

 

P: En Lc 19:8, ¿por qué dio Zaqueo la mitad de sus bienes a los pobres?

R: La Escritura no lo dice, pero un factor fue su nueva preocupación por los pobres. Otra razón podría ser que, si devolvía todo lo que había defraudado a otros, quizá no le quedaría más de la mitad. Según el Believer’s Bible Commentary p.1441, la palabra griega no debería traducirse “si”, sino más bien “puesto que”. Nótese que, mientras que el joven rico principal no quiso desprenderse de su riqueza, Zaqueo iba a regalar la mayor parte de la suya. Véase The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.252 para más información.

 

P: En Lc 19:13a, ¿por qué mencionó Jesús diez siervos en la parábola de las minas?

R: Jesús contó otras parábolas sobre el dinero, y contó también otras parábolas sobre el poder. Esta parábola es inusual por combinar el dinero y el poder. En Lucas 19:15-26 Jesús solo trató de los resultados de tres siervos; por eso muchas personas recuerdan erróneamente que en la parábola solo había tres siervos. Jesús menciona que se dio dinero a diez siervos, pero calla sobre lo que los otros siete hicieron con el suyo. Es casi como si Jesús no hubiera terminado del todo la parábola: los otros siete siervos somos nosotros, su iglesia, y todavía terminamos la parábola con lo que hacemos con nuestras minas.

   Esto recuerda el final del libro de Jonás, donde queda sin resolver la cuestión de si Jonás se arrepintió o no de su terrible actitud hacia los perdidos.

 

P: En Lc 19:14, ¿por qué mencionó Jesús que los súbditos enviaban una delegación a decir: “no queremos que este hombre reine sobre nosotros”?

R: Los oyentes de Jesús podían identificarse muy bien con esta descripción, pues alrededor del año 4 a.C. una delegación de Herodes el Grande y de su hijo Herodes Arquelao había ido de Jericó a Roma por esta misma razón. Sin embargo, gente de Judea envió un mensaje al emperador romano diciendo que no querían que Arquelao fuera su rey. Como nota al margen, Roma finalmente depuso a Herodes Arquelao a causa de las constantes peticiones de sus súbditos. Véanse The NIV Study Bible p.1577, The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.603, el Believer’s Bible Commentary p.1441 y el New International Bible Commentary p.1219, que lo toman de Wars of the Jews 2.6.1 de Josefo y de Antiquities of the Jews 17.9.3 (escrito hacia los años 93-94 d.C.), para más información.

 

P: En Lc 19:16-26, ¿por qué confió el señor este dinero a sus siervos?

R: Una mina equivalía a unos tres meses de salario de un obrero, según The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.252 y el Evangelical Commentary on the Bible p.832. Eran unos 100 días, según The Tony Evans Bible Commentary p.1001. Si bien al señor le agradarían unas cuantas minas de plata más, alguien que va a gobernar ciudades probablemente tendría una razón mucho mayor. Estaba buscando gobernadores para las ciudades que iba a gobernar, y quería saber quién sería fiel y quién no. El siervo que hizo diez minas de una sola debió de emplear ingenio para lograrlo. Del mismo modo, cuando somos fieles en lo que Dios nos ha dado, no es solo que Dios tenga unas cuantas aportaciones más, sino que nos está probando para ver si se nos puede confiar mucho. Véase The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.606 para más información.

 

P: En Lc 19:20, ¿qué significa aquí la palabra griega que se traduce “otro”?

R: En algunos aspectos el griego es más preciso que otros idiomas, y tiene tres palabras distintas para “otro”. La palabra que se usa aquí es eteros (Strong 2087), de la cual viene nuestro prefijo hetero-, y significa “otro de distinta clase”. Esta palabra se usa también en 1 Corintios 3:4; Hebreos 7:15 y Hechos 1:20. Una palabra distinta, allos (Strong 243), significa “otro de la misma clase”. Allos se usa en Mateo 4:21; 6:15; 20:3; 21:23; 27:42; y Hechos 19:32.

 

P: En Lc 19:20, dado que el tercer siervo no quiso saber nada de la responsabilidad de la mayordomía, ¿cómo pueden (por desgracia) los cristianos ser así hoy?

R: No hay indicio de que el siervo fuera deshonesto. Al menos el siervo no perdió lo que se le confió. Pero al siervo no le interesaba ocuparse de los negocios del rey en ausencia del rey. Como aquel siervo, los cristianos pueden dejar dormidos sus dones y capacidades, o no usarlos para Dios. Si no aprovechamos nuestras oportunidades, se nos pueden quitar. Luego, cuando no pasa nada, como el siervo, algunos pueden tender a culpar al señor.

   Una clase de pereza es no hacer lo que uno debería estar haciendo. Otra clase de pereza es no querer planear ni pensar en lo que uno debería estar haciendo. A ninguno de los siervos se le dijo en qué invertir. Los dos primeros siervos tuvieron que ser ingeniosos y usar su propia iniciativa para idear maneras de ganar dinero. Nuestra iniciativa debe estar bajo el señorío de Cristo; cuando una dirección nos parezca buena, pero Dios quiera que vayamos por otro camino, debemos ir por el camino de Dios. Pero aun así debemos tener iniciativa y ser ingeniosos al tratar de usar nuestros talentos para Dios. No sabemos si el tercer siervo fue perezoso en lo que hizo, perezoso en no querer planear, o si hizo lo que hizo por su actitud hacia el señor. Es probable que fueran las tres cosas, brotando las dos clases de pereza de su actitud.

   Cuando el tercer siervo cavó un hoyo para esconder su mina, en cierto sentido estaba cavando un hoyo para sí mismo. Ninguno de los siervos podía tener la certeza de que tendría éxito. Pero, por exceso de precaución, el tercer siervo hizo lo peor que podría haber hecho a los ojos del señor. A veces, por miedo, o cuando se sienten amenazadas, las personas hacen cosas necias. Cuando los ángeles les dijeron a los pastores “no temáis”, pudo haber significado dos cosas distintas pero relacionadas. La primera es “no sientan miedo”, y la segunda es “no actúen por miedo”.

   Por último, cuando Dios nos da un don o un talento, y decidimos que no lo vamos a usar, o bien que no lo vamos a usar para Dios, ¿no estamos siendo tan malos como el tercer siervo? El don natural más obvio en el que la gente piensa es la riqueza y la carrera, pero quizá un don natural más importante sea el tiempo. Cuando usted sencillamente “no puede” servir más a Dios, porque pasa demasiadas horas al día viendo televisión o películas, ¿no está cavando un hoyo para meter allí sus talentos? Como dijo una vez un predicador de televisión, para algunos el primer paso para servir a Dios es levantar el dedo índice bien derecho, luego girar la mano para apuntarlo lejos de uno mismo, y después apretar el botón de apagado del televisor. Así que no juzgue con demasiada dureza al tercer siervo, porque podría volverse contra usted. Arrepiéntase de las maneras en que quizá haya estado cavando sin querer un hoyo para desperdiciar sus dones y talentos, que podrían usarse para Dios.

   Véanse The Tony Evans Bible Commentary p.1002, The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.252-253 y el Believer’s Bible Commentary p.1442 para más información.

 

P: En Lc 19:38ss, ¿por qué no dijeron “paz en la tierra” como en el nacimiento de Jesús?

R: Lucas 19:38 cita el Salmo 118:26a y el Salmo 148:1; sin embargo, podrían haber repetido lo que dijeron los ángeles en el nacimiento de Jesús, y no lo hicieron. Hablaron inspirados por el Espíritu Santo, y muy pronto habría paz en el cielo, pero los líderes y muchos judíos rechazaron a Jesús, de modo que la paz en la tierra tendría que esperar. Véase el Believer’s Bible Commentary p.1443 para más información.

 

P: En Lc 19:39, ¿por qué le dijeron los fariseos a Jesús que reprendiera a sus discípulos?

R: Hosanna significa alabanza, y ellos vieron que los discípulos estaban alabando a Jesús, y solo a Dios se le debe alabar. Tenían razón en un punto: solo a Dios se le debe alabar así.

 

P: En Lc 19:40, ¿qué significa que las piedras clamarían?

R: Los fariseos estaban disgustados porque Jesús actuaba como si el Templo y la ciudad le pertenecieran. Si el pueblo no adoraba a Jesús, las piedras mismas lo glorificarían. Los judíos conocerían bien esta imagen, porque Habacuc 2:11 decía que hasta las piedras clamarían. Sin embargo, Habacuc 2:11 muestra que esto no sería bueno para quienes rechazan a Cristo, porque las piedras clamarían en juicio. Véase el Believer’s Bible Commentary p.1443 para más información.

 

P: En Lc 19:41-44, ¿por qué se conmueve Jesús hasta las lágrimas aquí?

R: NO es por lo que él está a punto de sufrir, sino por lo que le va a ocurrir a Jerusalén. Más adelante, en el huerto de Getsemaní, Jesús preguntaría si había alguna manera de que pasara esta copa, así que Jesús sabía lo que le iba a suceder. Pero aquí, el foco de Jesús es la tristeza por el sufrimiento futuro de Jerusalén. Véanse el Evangelical Commentary on the Bible p.832, el Bible Knowledge Commentary: New Testament p.253-254 y The Tony Evans Bible Commentary p.1002-1003 para más información.

 

P: En Lc 19:44, ¿por qué profetizó Jesús que los niños judíos serían destrozados?

R: Jesús no decía esto con alegría, ni lo estaba mandando, sino solo prediciéndolo con gran dolor y llanto. Dios permite que estas cosas sucedan, pero algunas cosas entristecen el corazón de Dios.

 

P: En Lc 20:2, ¿por qué le preguntaron los líderes a Jesús de dónde había sacado su autoridad?

R: Está la pregunta, y luego la pregunta detrás de la pregunta. La pregunta expresada se limitaba a averiguar por qué Jesús pensaba que tenía la autoridad para dejar que las multitudes lo alabaran y para echar a los cambistas del templo de otro. En la superficie suena como si solo tuvieran curiosidad por saber dónde había obtenido su diploma, su ordenación o su certificado de rabino.

   Pero la pregunta real era más bien: “¿cómo te atreves a hacer estas cosas, si no tienes autoridad para hacerlas?”. Un rabino puede tener seguidores, pero a un simple rabino no se le debería alabar así, a menos que el rabino fuera en realidad el Mesías, o más. Tanto Jesús como todos los líderes sabían ya que ningún líder religioso ni político, ni nadie en la tierra en realidad, le había dado a Jesús esta autoridad. Y sin embargo, por enfurecedor que resultara para los poderosos príncipes de los sacerdotes y para otros, era evidente que a Jesús no le importaba. Jesús era Dios, y su autoridad venía del Padre.

   Jesús no les respondió directamente, sino que hizo una pregunta propia. En la superficie, la pregunta era: “yo también tenía curiosidad por saber si ustedes pensaban que la autoridad de Juan el Bautista era legítima o no”. Pero detrás de la pregunta, Jesús los estaba acusando de hipócritas. Si la respuesta les resultaba clara, ¿por qué habrían de necesitar discutirla primero entre ellos? Si Jesús hubiera preguntado por Jeremías, habrían respondido de inmediato: “Sí, él era de Dios”. ¿Por qué la vacilación con Juan el Bautista? Ni siquiera pudieron responder una pregunta sencilla, porque o bien temían que el pueblo los apedreara, o bien veían adónde llevaba esta pregunta. Si Juan el Bautista tampoco tenía autoridad humana, sino autoridad de Dios, entonces ¿por qué me cuestionan, si ustedes mismos se condenaron al reconocer que Juan era de Dios y aun así no seguir la autoridad de Dios?

   Véanse el Evangelical Commentary on the Bible p.832, The Tony Evans Bible Commentary p.1003, el Believer’s Bible Commentary p.1444, el New International Bible Commentary p.1220, The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.254-255 y The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.611 para más información.

 

P: En Lc 20:8, ¿por qué se negó Jesús a responder su pregunta?

R: Antes de responder, nótese que no se preguntaron entre ellos “¿cuál es la respuesta correcta?” ni “¿qué querría Dios que dijéramos?”, sino qué respuesta podían inventar que sonara mejor. No les interesaba responder con verdad o no.

La respuesta: Los príncipes de los sacerdotes y los escribas sabían que tenían la luz de la enseñanza de Dios en Juan el Bautista, y sin embargo se negaron a aceptar la luz que tenían. Jesús se negó a darles más luz cuando rechazaron la luz que tenían. Véase The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.1013 para más información.

 

P: En Lc 20:9-14, ¿en qué se parecían los príncipes de los sacerdotes y los saduceos a los labradores de la viña de la parábola?

R: Los propietarios ausentes eran comunes en Palestina en aquel tiempo, así que el escenario de la parábola les resultaría familiar. Isaías 5:1-7 tenía una alegoría parecida, en la que Dios es el dueño de la viña e Israel es la viña, que produjo uvas sin valor.

   Hay cuatro semejanzas. Tanto los labradores como los príncipes de los sacerdotes y los saduceos ocupaban y se ganaban la vida con lo que pertenecía a otro, lo cual estaba bien. Pero ambos se negaban a aceptar la autoridad del Señor. Ambos empezaron a hacerse a la idea de que aquello les pertenecía realmente a ellos, y no a su legítimo dueño. Ambos recurrirían al asesinato para conseguir lo que sentían que les pertenecía por derecho.

   Siempre que un grupo en el poder piensa que la adoración a Dios pertenece por derecho a su dominio, hay problemas. Véanse The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.1014, el Believer’s Bible Commentary p.1444 y el Evangelical Commentary on the Bible p.833 para más información.

 

P: En Lc 20:18, ¿qué está diciendo Jesús acerca de que la piedra esté a la vez bajo los pies y caiga sobre alguien?

R: Aquí hay una sola piedra. La piedra que es un estorbo bajo los pies son los líderes religiosos molestos en la primera venida de Jesús. Pero la piedra, la misma piedra, que después cae del cielo y pulveriza a algunos, será en la segunda venida de Jesús. No hay manera de evitarlo: no se puede rechazar la piedra y salir ileso. Véanse The Tony Evans Bible Commentary p.1004 y el Believer’s Bible Commentary p.1444-1445 para más información.

 

P: En Lc 20:19-22, ¿por qué le preguntaron a Jesús los príncipes de los sacerdotes y los escribas acerca de los impuestos?

R: Esta pregunta no era solo sobre impuestos, sino también sobre dinero, religión y política. Veían a Jesús como una amenaza a su poder sobre el sistema religioso. Trataron de atrapar a Jesús, en el sentido de que, si Jesús respondía de una manera, muchos de sus seguidores podrían quedar decepcionados de él por decirles que siguieran pagando impuestos. Pero si Jesús respondía de la otra manera, que no pagaran impuestos, eso sería aún mejor. Podrían correr a Pilato o a Herodes y decirles que este hombre ha dicho abiertamente que hay que resistirse a pagar impuestos, y que, si son leales a Roma, atraparán a Jesús.

   Muchos judíos tenían tres problemas con el pago de impuestos. No querían dar dinero a un sistema extranjero para ayudar a sostener la opresión del pueblo judío. Se les gravaba hasta con una tercera parte de sus ingresos, según The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.1015. Segundo, las monedas romanas por lo general llevaban la imagen de un emperador, y pensaban que esta imagen tallada violaría el segundo mandamiento. Tercero, para esta época los emperadores se proclamaban dioses, de modo que una moneda romana, con la imagen de un emperador, era la imagen blasfema de un ídolo.

   Sin embargo, Jesús no les respondió directamente ni cayó en su trampa. Primero, Jesús señaló que esto era una trampa o una prueba, en Lucas 20:23. Segundo, Jesús hizo una pregunta sencilla para hallar terreno común, y tercero, Jesús les devolvió la pelota. Jesús dijo que se diera al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Sin embargo, Jesús no especificó cuánto debía ser del César. Ahora bien, ¿de dónde sacó Jesús la moneda? Uno de los judíos la llevaba consigo. Si la imagen era un ídolo blasfemo, entonces ¿por qué la llevaba consigo aquel judío?

   Véanse el Evangelical Commentary on the Bible p.833, The Tony Evans Bible Commentary p.1004, el New International Bible Commentary p.1220, The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.255 y el Believer’s Bible Commentary p.1445 para más información.

 

P: En Lc 20:27-38, ¿por qué pusieron a prueba a Jesús los saduceos con esto?

R: Esta es una clase distinta de prueba. Los saduceos pensaban que tenían un argumento irrebatible, y que esto no solo probaría que Jesús estaba equivocado, sino también los fariseos. Deuteronomio 25:5-10 decía que el hermano sobreviviente del marido difunto debía casarse con la viuda. Si uno supusiera que las relaciones matrimoniales son en el cielo igual que en la tierra, entonces podrían tener razón. Pero Jesús les mostró que su suposición era errónea aquí. Véanse The Tony Evans Bible Commentary p.1004-1005, el New International Bible Commentary p.1220-1221 y The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.1016 para más información.

 

P: En Lc 20:35, ¿cómo son algunos “tenidos por dignos”?

R: En general, una persona es digna (merecedora) de algo bueno por una de dos razones.

1. Ella misma lo pagó, lo ganó o era suyo.

2. Otro lo pagó, lo ganó en su nombre o se lo dio.

   Jesús se refería al segundo sentido, no al primero, ya que no dice que seamos dignos, sino que somos tenidos por dignos.

   A los ojos de los hombres, de los ángeles y de los demonios, verdaderamente somos tenidos por dignos de participar de la vida eterna, porque Jesús pagó el precio de nuestros pecados al darnos este precioso don. Quienes tratan de ganarse el cielo y los cristianos genuinos pueden coincidir en que los creyentes son salvos por mérito. El punto de desacuerdo es si se trata del mérito de Jesús o del mérito de ellos mismos.

 

P: En Lc 20:41-44, ¿cuál era el punto de Jesús aquí?

R: Estas dos mitades, que el Mesías era descendiente de David y también Señor de David, están en el mismo versículo, en el Salmo 110:1, de modo que tienen que ser la misma persona. ¿Dónde está el lugar, en la teología de ellos, para un solo ser que sea a la vez descendiente humano de David y Señor del rey David? Si no hay lugar en su teología donde encaje esta Palabra de Dios del Antiguo Testamento, entonces tienen que volver atrás y rehacer su teología.

 

P: En Lc 20:44-47, ¿por qué estaba Jesús específicamente en contra de los escribas?

R: Se dan tres clases de razones. Primero, amaban las ropas largas, los títulos y los saludos, y los primeros asientos. Segundo, sacan el dinero para su ostentación de las viudas pobres. Tercero, hacen largas oraciones solo para sonar bien. Estaban usando mal su autoridad religiosa para su propio orgullo y provecho económico. Por desgracia, desde entonces muchos líderes religiosos de ropas largas han actuado de manera semejante. Lucas 20:47ss dice que los líderes religiosos que son así recibirán mayor condenación. Véanse The Tony Evans Bible Commentary p.1005, The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.256, el New International Bible Commentary p.1221 y The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.1018 para más información.

 

P: En Lc 21:1-4, ¿por qué elogió Jesús a la viuda?

R: Las dos monedas se llamaban lepta, y valían alrededor de un octavo de centavo. Era una cantidad sumamente pequeña, pero era todo lo que ella tenía.

Jesús elogió a la viuda por un par de razones. Jesús acababa de hablar de quienes devoraban las casas de las viudas, en Lucas 20:47. Ahora Jesús establece un contraste al mirar las cosas desde la perspectiva de la viuda. Mientras que otros daban un pequeño porcentaje de su abundancia, ella dio todo lo que tenía de su pobreza. Mientras que otros quizá mostraban poca dependencia de Dios, la ofrenda de ella mostraba dependencia de él. A las viudas les costaba mucho mantenerse en la antigüedad, a menos que tuvieran hijos e hijas. Algunos podrían esperar que una viuda estuviera en el templo mendigando, pero en cambio estaba en el templo dando dinero.

   Véanse el Evangelical Commentary on the Bible p.834, The Tony Evans Bible Commentary p.1005, The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.256, el Believer’s Bible Commentary p.1446, The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.618, el New International Bible Commentary p.1221 y The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.1018 para más información.

 

P: En Lc 21:5-6, ¿en qué se diferencia lo que nosotros consideramos magnífico de lo que Dios considera magnífico?

R: Herodes el Grande empezó a remodelar el Templo en los años 20/19 a.C., y todavía no estaba terminado en tiempos de Jesús. Solo se terminó en el año 63 d.C. Jesús prestó más atención a la viuda que a los elaborados edificios construidos por Herodes el Grande.

   Véanse el Evangelical Commentary on the Bible p.834 y The Tony Evans Bible Commentary p.1005 para más información.

 

P: En Lc 21:5-6, ¿deberían las iglesias y los edificios religiosos estar adornados con lujo?

R: Jesús comentaba aquí cómo todo esto sería destruido, como ocurrió en el año 70 d.C. En general, a algunas personas les interesa más donar cosas costosas a Dios que entregarle su vida a Dios.

   Dos conceptos de la Biblia dan evidencia de que está bien decorar bonito una iglesia.

En el Antiguo Testamento, el Tabernáculo y más tarde el Templo estaban elaboradamente adornados en reverencia a Dios.

La mujer pecadora que ungió a Jesús con un aceite que costaba el salario de un año adoró a Jesús correctamente. Así pues, sigue estando bien gastar algo de dinero en cosas que glorifican a Dios, aparte de dar dinero a los pobres (lo cual también glorifica a Dios).

 

P: En Lc 21:7, ¿por qué les interesaba tanto a los discípulos cuándo sería destruido el Templo?

R: Por un lado, estaban asombrados de que una estructura tan enorme fuera demolida al punto de no quedar piedra sobre piedra. Por otro lado, pensaban equivocadamente que, cuando ocurriera algo tan trascendental como eso, el reino mesiánico vendría inmediatamente después.

   Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1446 y The Tony Evans Bible Commentary p.1005-1006 para más información.

 

P: En Lc 21:8-28, ¿respondió Jesús exactamente a su pregunta?

R: Sí, Jesús respondió lo que preguntaron, pero Jesús respondió también a lo que probablemente estaban pensando. Preguntaron explícitamente cuándo sería destruido el Templo. Jesús habló primero de señales, como falsos Cristos, guerras y rumores de guerras, etc. Pero lo que ellos no sabían es que parte de esto ocurriría muy pronto, antes de que el Templo fuera destruido en el año 70 d.C., pero que el cumplimiento último sería en los últimos tiempos, cuando el Templo reconstruido sea destruido.

   Como nota al margen, cuando los judíos se rebelaron contra los romanos y derrotaron a dos legiones, los romanos regresaron hacia el año 67 d.C. con cinco legiones. Después de que Jerusalén fuera rodeada por las legiones romanas (Lucas 21:20-21), estas se retiraron por un breve período antes de volver. Uno podría sentirse inclinado, por seguridad, a permanecer dentro de las murallas de la ciudad. Pero los cristianos sabían que debían huir específicamente de Jerusalén e ir a otro lugar, como Pella, justo al este del río Jordán y al sur del mar de Galilea, en la actual Jordania. Jerusalén fue tomada, y sus habitantes muertos o esclavizados, en el año 70 d.C.

   Curiosamente, en un intento de refutar la veracidad del cristianismo, en el año 362 d.C. el emperador romano Juliano el Apóstata dictó dos decretos: uno para que los judíos reconstruyeran Jerusalén y otro específicamente para reconstruir el templo. Juliano murió en el año 363 d.C. luchando contra los persas. Hubo una especie de incendio unos días después de que empezara la construcción, y la obra fue abandonada.

   Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1447, The Tony Evans Bible Commentary p.1006, The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.620 y el Believer’s Bible Commentary p.1446 para más información.

 

P: En Lc 21:8-28, ¿cómo concuerda la historia hasta el año 70 d.C. con estas profecías?

R: Aquí había varias profecías, así que tomémoslas una por una.

1 (sí, pero solo de 3 a 6) Falsos profetas y falsos Cristos (Lucas 21:8): En Hechos 5:34-37, el famoso rabino judío Gamaliel habla de Teudas (hacia el año 44 d.C.) y de Judas de Galilea, que se levantaron con sus seguidores para librar a Israel del yugo romano. En Hechos 8:9-24, Pedro reprende a un falso líder religioso llamado Simón, conocido después como Simón el Mago. La historia de la iglesia nos dice que Simón el Mago estableció luego su propia religión, supuestamente basada en Cristo, y llegó a ser un falso Mesías. 1 Juan probablemente se escribió después del año 70 d.C., pero menciona que muchos falsos profetas con el espíritu del Anticristo han salido, en 1 Juan 4:3. Los escritos de la iglesia primitiva hablan de Menandro, Cerinto y Carpócrates, pero no queda claro si fueron anteriores al año 70 d.C. o no.

2 (sí, 19 guerras) Guerras (Lucas 21:9-10): Si bien hubo muchos combates en China y algunos en la India durante este tiempo, centrémonos solo en los imperios romano y parto.

35-42 d.C. El general parto Vardanes sofoca la revuelta de la ciudad de Seleucia.

37 d.C. Herodes Antipas derrota al rey nabateo Aretas.

40 d.C. Segunda revuelta contra Roma en Mauritania

48 d.C. Los romanos reconquistan a los frisios, que llevaban 20 años rebelados.

43-51 d.C. Los romanos, bajo Aulo Plaucio, invaden Inglaterra y toman Kent y Maiden Castle.

44 d.C. Los romanos reconquistan Mauritania.

44 d.C. Los romanos conquistan Panonia (Serbia)

44 d.C. Teudas se rebela contra Roma en Palestina.

46 d.C. El romano Plinio el Viejo hace campaña en Germania.

47-77 d.C. Los siluros resisten a los romanos en Inglaterra.

47/49 d.C. El parto Vardanes controla Babilonia hasta que es asesinado.

51 d.C. Los partos derrotan y matan al pretendiente parto Meherdates.

54 d.C. Hechos 21:38 menciona a un judío que llevó a 4,000 sicarios al desierto. La historia nos dice que su nombre era Ben Stada.

60/61 d.C. La reina Boudica de Britania encabeza una rebelión masiva contra los romanos. Unos 80,000 muertos.

66-71 d.C. Los judíos se rebelan contra Roma y derrotan a dos legiones. Los romanos regresan con cinco legiones más.

68 d.C. Bátavos y frisios se rebelan contra el emperador romano Nerón.

69 d.C. Los roxolanos invaden Mesia y destruyen la legión romana III Gallica

69-70 d.C. Vespasiano derrota a sus rivales por el trono imperial romano.

69-70 d.C. El romano Vespasiano aplasta la revuelta bátava de Julio Civil

3 (sí, pero solo 3) Terremotos en diversos lugares (Lucas 21:11):

33 d.C. Terremoto en Bitinia y Nicea, según el escritor secular Flegón.

60 d.C. Laodicea fue destruida por un terremoto. Los laodicenses la reconstruyeron con sus propios fondos, sin ayuda romana alguna.

62 d.C. Terremoto en el monte Vesubio, Italia. (Pompeya no fue destruida por una erupción sino hasta el año 79 d.C.)

4 (no) Hambres (Lucas 21:11): Ninguna registrada en los imperios romano y parto.

5 (no) Pestilencias (Lucas 21:11): Ninguna registrada en los imperios romano y parto.

6 (no) Terrores y grandes señales del cielo (Lucas 21:11): Nadie registró que ocurriera nada.

7 (sí, pero solo 2) Persecuciones (Lucas 21:11):

54 d.C. Primera persecución romana local de cristianos bajo el emperador Nerón.

64 d.C. Primera persecución general (en todo el imperio) de cristianos bajo el emperador romano Nerón.

Francamente, hubo muchas más persecuciones después del año 70 d.C.

8 (no) Cristianos entregados por parientes cercanos (Lucas 21:16): Nada en particular registrado.

9 (no) Cristianos aborrecidos por todos a causa del nombre de Cristo (Lucas 21:17): En realidad no, salvo por la persecución de Nerón, y la gente odiaba a Nerón más que a los cristianos.

10 (sí, definitivamente) Los habitantes de Jerusalén muertos a filo de espada y llevados cautivos (Lucas 21:24): Esto ocurrió. Se pueden leer todos los detalles en Josefo.

11 (sí, aunque es inusual llamarlo hollar) Jerusalén hollada por los gentiles (Lucas 21:24ss): Los romanos se apoderaron de la ciudad y destruyeron el templo.

12 (no) Señales en el sol, la luna y las estrellas (Lucas 21:25): Ninguna registrada.

13 (no) Angustia de las naciones y bramido de las olas del mar (Lucas 21:25): Menos que en las guerras civiles de romanos y partos en otros períodos. Mucho menos que con los hunos, y que en la lenta caída del Imperio romano y el saqueo de Roma.

14 (no) Jesús viniendo con gran poder y gloria (Lucas 21:27): Los cristianos no supieron nada de esto en el año 70 d.C.

Solo seis de las catorce partes (43 %) podrían considerarse cumplidas para el año 70 d.C.

   Véanse The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.256-257 y The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.619 para más información.

 

P: ¿Cómo concuerda Lc 21:8-28 con el Apocalipsis?

R: 1 (sí, pero solo de 3 a 6) Falsos profetas y falsos Cristos (Lucas 21:8): En Hechos 5:34-37, el famoso rabino judío Gamaliel habla de Teudas (hacia el año 44 d.C.) y de Judas de Galilea, que se levantaron con sus seguidores para librar a Israel del yugo romano. En Hechos 8:9-24, Pedro reprende a un falso líder religioso llamado Simón, conocido después como Simón el Mago. La historia de la iglesia nos dice que Simón el Mago estableció luego su propia religión, supuestamente basada en Cristo, y llegó a ser un falso Mesías. 1 Juan probablemente se escribió después del año 70 d.C., pero menciona que muchos falsos profetas con el espíritu del Anticristo han salido, en 1 Juan 4:3. Los escritos de la iglesia primitiva hablan de Menandro, Cerinto y Carpócrates, pero no queda claro si fueron anteriores al año 70 d.C. o no.

2 (sí, 19 guerras) Guerras (Lucas 21:9-10): Apocalipsis 6:2-3, 12; 13:7

3 (sí) Terremotos en diversos lugares (Lucas 21:11): Apocalipsis 6:12; 11:13

4 (sí) Hambres (Lucas 21:11): Apocalipsis 6:6,12

5 (sí) Pestilencias (Lucas 21:11): Apocalipsis 11:6.

6 (sí) Terrores y grandes señales del cielo (Lucas 21:11): Apocalipsis 6:12-13.

7 (sí) Persecuciones (Lucas 21:11): Apocalipsis 12:17

8 (no) Cristianos entregados por parientes cercanos (Lucas 21:16): Nada en Apocalipsis, solo en Mateo 24 y Marcos 13.

9 (sí, en cierto modo) Cristianos aborrecidos por todos a causa del nombre de Cristo (Lucas 21:17): Apocalipsis 11:9-10, donde se regocijan por la muerte de los piadosos.

10 (no) Los habitantes de Jerusalén muertos a filo de espada y llevados cautivos (Lucas 21:24)

11 (sí) Jerusalén hollada por los gentiles (Lucas 21:24ss): Apocalipsis 11:2ss

12 (sí) Señales en el sol, la luna y las estrellas (Lucas 21:25): Apocalipsis 6:12-13.

13 (sí) Angustia de las naciones y bramido de las olas del mar (Lucas 21:25): Apocalipsis 6:15-17; 13:1

14 (sí) Jesús viniendo con gran poder y gloria (Lucas 21:27): Apocalipsis 19:11-16

Así pues, 12 de los 14 sucesos (86 %) que aparecen en Lucas se mencionan también en Apocalipsis. Por supuesto, el libro de Apocalipsis tiene muchos sucesos que no se mencionan en Lucas 21.

 

P: En Lc 21:23, ¿quién es “esta generación”?

R: Hay una diferencia de una sola letra entre la palabra “generación” y la palabra “raza”, así que podría ser una generación desde el momento en que se vean las primeras señales, o podría ser que la raza del pueblo judío seguirá existiendo hasta que ocurran estas señales. Se consideraba que una generación era de unos 40 años lunares, o unos 39.5 años solares. Puesto que la profecía tiene un doble cumplimiento, la generación que viera la primera de estas señales vería el cumplimiento. El año 70 d.C. queda apenas un par de años antes de cumplirse una generación desde el año 33 d.C. Puesto que las primeras señales se ven en los últimos tiempos, todo pasará dentro de una generación desde las primeras señales. Así pues, tanto “raza” como “generación” encajan.

   Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1448 y The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.1022 para más información.

 

P: En Lc 21:24ss, ¿qué significa “ser hollada por los gentiles”?

R: Apocalipsis 11:2 dice que en los últimos tiempos los gentiles hollarán la Ciudad Santa durante 42 meses.

 

P: En Lc 21:29-31, ¿por qué compara Jesús esto con una higuera?

R: Jesús no está enseñando nada nuevo sobre los árboles; esto ya le resultaba obvio a todos. Jesús usaba la metáfora de algo que todos conocían para explicar que estas señales no serán algo sutil, sino que serán obvias para todos. En la Escritura, la higuera representa a menudo a Israel, y ciertamente esto tendría que ver con Israel. Sin embargo, Jesús dice una higuera “y todos los árboles”, así que aquí no se trata solo de Israel.

   Véanse The Tony Evans Bible Commentary p.1006, el Evangelical Commentary on the Bible p.835, The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.1022 y The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.622 para más información.

 

P: En Lc 21:34-36, ¿cómo llegan los creyentes a estar cargados o enredados por los asuntos de este mundo?

R: Los creyentes no tienen que rechazar ni negar explícitamente nada para enfriarse. Pueden ir haciendo gradualmente que las cosas de Dios sean cada vez menos prioritarias y las cosas del mundo cada vez más prioritarias. ¿Cuáles son las cosas más importantes de su vida ahora mismo? Si eso no incluye glorificar a Dios, compartir el evangelio con otros, ayudar a los demás, fortalecer a otros cristianos y defender al rebaño, considere que quizá sus prioridades estén completamente desordenadas.

   Satanás y los demonios pueden tentarnos con “dardos de fuego”. Un dardo de fuego puede rebotar en la armadura de Dios, pero uno aun así siente el calor. A veces un dardo de fuego puede colarse por una rendija de la armadura, y como creyentes necesitamos sanidad de Jesús, el Gran Médico.

  En cierto sentido, la batalla está ganada cuando venimos por primera vez a Cristo. Pero en otro sentido, la batalla, la batalla por la santificación, apenas ha comenzado. Asegúrese de estar realmente peleando, y no simplemente rindiéndose al mundo. El mandato de Romanos 12:2, de ser transformados, no es un mandato para el cielo, sino más bien un mandato para nuestra vida de ahora. Si bien podría ser más fácil hacerlo si estuviéramos fuera de este mundo, Dios hace que sigamos estando en el mundo; pero no hemos de ser del mundo, como dice Juan 17:14-16.

   A veces necesitamos tomar la decisión de plantarnos frente a un enemigo que nos roba el gozo que podemos tener en Dios. Aquí no estoy hablando de Satanás, de los demonios ni de otras personas. Un enemigo clave con el que tenemos que lidiar, y al que hemos de vencer, es nuestro propio yo natural.

 

P: En Lc 21:34-36, ¿cómo puede un creyente darse cuenta de que está quedando cargado o enredado?

R: A veces uno puede saberlo con solo mirar su corazón. ¿Qué lo saca de la cama por la mañana? ¿Qué lo entusiasma, frente a qué le resulta indiferente? Cuando no tiene nada en lo que realmente deba pensar, ¿en qué piensa? ¿Son las cosas de Dios, o cosas menores?

 

P: En Lc 21:36, ¿sobre qué exactamente hemos de velar y orar?

R: Todo el capítulo puede resumirse como razones por las que necesitamos tomar en serio el mandato de velar y orar. Velar por estas cosas y orar por lo que Dios ha decretado que suceda es solo un significado secundario. El significado primordial es velar por su vida y orar para que Dios lo tenga por digno de escapar de estas cosas.

   Véase el Believer’s Bible Commentary p.1448 para más información.

 

P: En Lc 22:3 y Jn 13:2,27, ¿cómo y por qué entró Satanás en Judas aquí?

R: Si bien esto podría referirse a una posesión demoníaca de Judas, no significa necesariamente eso. La posesión demoníaca suele darse cuando la persona pierde el control o no sabe lo que está haciendo. No hay indicio alguno de que Judas perdiera el control ni de que no tuviera pleno control de lo que hacía. Así pues, la “cooperación demoníaca” no siempre es “posesión demoníaca”.

  Además, ¿de dónde vino el dinero que los sacerdotes le pagaron a Judas en Lucas 22:5? Vino del tesoro del templo; en otras palabras, dinero que se había ofrecido sinceramente a Dios vio torcido su propósito para pagar por la traición a Jesús. Satanás no es el creador; él no creó el dinero. Ni siquiera persuadió a la gente de que ofreciera su propio dinero para traicionar a Jesús. Todo lo que Satanás tuvo que hacer fue lograr que el príncipe de los sacerdotes torciera el propósito de la ofrenda para servir al propósito de Satanás.

 

P: En Lc 22:3 y Jn 13:2,27, ¿podría un cristiano ser influido por demonios?

R: Por desgracia, sí. Aunque un cristiano no esté poseído por demonios, un cristiano podría aun así ser influido por demonios si se deja. Si un cristiano decide creer aquello con lo que el demonio lo está tentando, recurrir a cosas oscuras para divertirse, o permitir que los demonios tengan el control de un área determinada de su vida, entonces puede quedar, al menos en parte, bajo la voluntad del demonio.

 

P: En Lc 22:10, ¿qué es un poco inusual aquí?

R: No es una coincidencia que Jesús pudiera predecir al aguador, y luego que al dueño de la casa se le pidiera proveer un aposento para huéspedes y lo hiciera de buena gana. De hecho, muchos piensan que el dueño de la casa probablemente ya era seguidor de Jesús.

   En segundo lugar, en aquella sociedad muchos hombres trabajaban como jornaleros, y con frecuencia eran las mujeres quienes llevaban el agua. Un hombre llevando agua no sería algo único, pero sí menos común. El Believer’s Bible Commentary p.1449 dice también que los discípulos pidieron un aposento para huéspedes, pero el anfitrión les dio algo más de lo que pidieron: un aposento alto, grande y amueblado. El hombre probablemente sabía quién era Jesús. Además, es probable que la gente tuviera cuartos para rentar durante este tiempo, cuando venía un gran número de visitantes para la Pascua. Véanse el Evangelical Commentary on the Bible p.835, The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.259 y The Tony Evans Bible Commentary p.1007 para más información.

 

P: En Lc 22:19-21, Jesús ya había comido muchas comidas con los discípulos, así que ¿cuál era el significado especial de esta comida?

R: En vez de especular, veamos lo que el propio Jesús dijo al respecto.

Importancia general

En Lucas 22:15, Jesús dijo que había “deseado ardientemente” (literalmente, deseado con deseo) comer esta última cena con sus discípulos.

En Lucas 22:16,18; Mateo 26:29 y Marcos 14:25, Jesús dijo que ya no comería pan ni bebería del fruto de la vid hasta que venga el reino de Dios, así que esto tenía significado para los últimos tiempos.

Significado especial

En Juan 13:14-15, Jesús dijo que les había dado ejemplo al lavar los pies de sus discípulos.

En Juan 13:18, Jesús comió específicamente con Judas, lo cual cumplió el Salmo 41:9.

En Lucas 22:19, Jesús partió el pan y dijo que hicieran esto en memoria de él.

Por supuesto, Jesús celebró la Pascua como debían hacerlo los judíos observantes, y también enseñó a sus discípulos.

   Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1450 y el Evangelical Commentary on the Bible p.836 para más información.

 

P: En Lc 22:19, ¿por qué no son el pan y el vino el cuerpo físico de Cristo?

R: Podemos ver que Jesús quiso decir que el pan y el vino eran su cuerpo simbólicamente, por dos razones.
Primero, no hay ni un ápice de evidencia de que la gente se postrara ante el pan y el vino, ni en la Biblia ni en la iglesia primitiva. No hemos de adorar a nada ni a nadie fuera de Dios. Adoramos a Jesús, pero si el pan y el vino no son Jesús, no hemos de adorar el pan y el vino.
   Segundo, si una persona tomara esta metáfora en el sentido de que el pan y el vino eran o llegaban a ser Jesús, entonces, para ser congruentes, tendríamos que tomar también otras metáforas del cuerpo de Jesús como Jesús mismo, tal como en 1 Corintios 12:27. Nosotros (la iglesia) somos el cuerpo de Cristo. ¿Cree usted que la gente debería adorarlo a usted, o adorar a la congregación a la que asiste? Si ninguna de las dos cosas, entonces ¿por qué no adoraría usted a un cristiano, hecho a imagen de Dios, más que al pan y al vino, que no están hechos a imagen de Dios?
   Ahora bien, por supuesto que no hemos de adorar a los cristianos. Pero ¿sería adorar a otras personas, justificándolo con la metáfora de Cristo, peor que adorar el pan y el vino, justificándolo con la metáfora de Cristo?

   Véase When Critics Ask p.393-394 para más información.

 

P: En Lc 22:24-30, ¿cuáles son las tres traiciones de este capítulo?

R: La primera y mayor fue que Judas aceptó dinero para traicionar a Jesús. La segunda es que, incluso después de pasar más de tres años con Jesús, los discípulos seguían llenos de ambición egoísta. La tercera es que el temor de Pedro por su vida venció a su amor por Jesús. Como cristianos, aunque no sucumbamos a la primera tentación, tenemos que cuidarnos de no caer en las dos últimas.

 

P: En Lc 22:31, ¿cómo zarandea Satanás a alguien como a trigo?

R: La Escritura no lo dice, pero da a entender que Satanás quebranta la resistencia y la fuerza espiritual de la persona, así como la consistencia de su vida, y la deja como masilla en manos de Satanás e incapaz de obedecer a Dios. La palabra griega para “vosotros” aquí es plural, no singular. Así pues, por un lado, Satanás quería zarandear a todos los discípulos como a trigo. Pero por otro lado, Jesús se dirigía solo a Pedro, que era quien mantendría unido al grupo. Véase The Tony Evans Bible Commentary p.1008 para más información.

 

P: En Lc 22:32, ¿fue respondida afirmativa o negativamente la oración de Jesús de que la fe de Simón Pedro no faltara?

R: El griego puede traducirse como “faltar” o “extinguirse”. La oración de Jesús pronto fue respondida negativamente, pues la fe de Pedro sí faltó por un tiempo cuando Pedro negó a Jesús tres veces. Pero en otro sentido, la oración de Jesús acabó siendo respondida positivamente, pues Pedro volvió. A veces un creyente se aparta por completo del Señor, pero después regresa. En Lucas 22:32, Jesús no le dijo a Pedro qué hacer SI se volvía, sino que, sabiendo lo que sabía, Jesús le dijo a Pedro CUANDO se volviera. Pedro fue demasiado confiado aquí porque tenía una visión equivocada de su propia fragilidad. Véanse The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.1028-1029 y The Tony Evans Bible Commentary p.1008 para más información.

 

P: En Lc 22:38, ¿por qué quiso Jesús asegurarse de que tuvieran dos espadas?

R: Hay al menos cinco interpretaciones distintas de lo que Jesús les estaba comunicando a los discípulos.

Petición satisfecha: Jesús quería que llevaran dos espadas. Sabía que necesitarían una espada, puesto que a Jesús todavía le quedaba un milagro por hacer: sanar la oreja de un siervo que sería cortada.

Reprensión: “Basta” significaba que Jesús hablaba de espadas simbólicamente, y que los discípulos estaban tomando literalmente las palabras “con espada”. Jesús dijo que ya bastaba de esa clase de conversación. Esta es la interpretación de la New Geneva Study Bible p.1649 y del Believer’s Bible Commentary p.1452.

Desinterés: Jesús no los estaba reprendiendo ni elogiando. Jesús simplemente decía que dos espadas estaban bien, y que no se preocuparan más por esto.

Profecía cumplida: Jesús quería que tuvieran dos espadas, para que se cumpliera la profecía de que él sería contado entre los malhechores. The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.260 analiza otras tres opiniones, pero prefiere esta.

   Hard Sayings of the Bible p.486-488 añade que esto muestra cuán distintos eran ellos de una banda de revolucionarios zelotes. Una banda belicosa estaría mucho mejor equipada para pelear.

 

P: En Lc 22:40, ¿qué nos dice esto acerca de la tentación?

R: En esta situación en particular, Jesús les dijo que evitaran la tentación por medio de la oración. Pero este es un buen consejo en general. Cuando somos tentados, oremos; y mejor aún, oremos con alguien más.

 

P: En Lc 22:42, ¿qué era exactamente la “copa” que Jesús pedía que pasara de él, si fuera posible?

R: Primero lo que no es la respuesta, y luego la respuesta.

No es la respuesta: Algunos han pensado que Jesús oraba para no huir ni llamar a los ángeles para que lo salvaran, y no fracasar así en su misión de morir en la cruz. Otros han especulado que Jesús pedía no morir de la tensión antes de llegar a la cruz.

La respuesta: Sabiendo tanto el dolor físico inminente como, peor aún, la inminente separación del Padre, Jesús preguntaba si había alguna otra vía que pudieran tomar y que cumpliera los requisitos para la salvación. Estaba bien que Jesús preguntara, pero el hecho de que los guardias aparecieran mientras él todavía oraba indica que el Padre respondió la petición de Jesús con un “no”.

   Véase The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.1032 para más información.

 

P: En Lc 22:50-52, ¿qué tienen de significativo aquí los guardias del templo?

R: Estos son los “policías” judíos del templo que arrestaron a Jesús, no los guardias romanos. Los guardias del templo tenían el deber de mantener el orden en el Templo de Dios, pero aquí salieron muy lejos del área del Templo para ser usados por Satanás con el pretexto de preservar el orden. A veces Satanás no impide que alguien haga su trabajo; más bien, siguen haciendo su trabajo, reorientado para servir a Satanás y a los demonios.

   Véase The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.623-624 para más información.

 

P: En Lc 22:54-60, ¿qué vemos acerca de la negación de Pedro?

R: Pedro es el único discípulo mencionado que tuvo el valor de seguir a Jesús siquiera. Pedro era valiente, pero su valentía se le fue por la ventana cuando la criada lo sorprendió preguntándole si era seguidor de Jesús. Pedro no negó a Jesús porque hubiera perdido su amor por Jesús; más bien, el temor de Pedro por su vida y su duda sobre la protección de Dios fueron mayores que su amor en ese momento. Si Jesús fue entregado a los sacerdotes en vez de ser protegido, Pedro podría preguntarse qué protección habría para él. Sin embargo, al parecer Pedro aprendió bien la lección. En Hechos 4:3-21 y también en Hechos 5:18-33, a Pedro no le preocupó vivir sin la protección de Dios. Véanse The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.1035, el New International Bible Commentary p.1224, The Expositor’s Greek New Testament vol.1 p.628 y The Tony Evans Bible Commentary p.1008-1009 para más información.

 

P: En Lc 22:57-60, ¿qué tiene de torpe la negación de Pedro?

R: Pedro no solo negó ser discípulo; Pedro negó saber siquiera quién era Jesús. Dado que Jesús enseñó en Galilea y Judea durante unos tres años, y que llegó en la entrada triunfal, dado que enseñó en el templo durante casi una semana, y dado que echó fuera a los cambistas, me pregunto qué porcentaje de los judíos de Jerusalén, con acento galileo, podría decir que jamás había oído hablar de un paisano galileo llamado Jesús. No solo negó Pedro a Jesús, ¡sino que además ni siquiera se le dio muy bien hacerlo!

 

P: En Lc 22:64, ¿le vendaron los ojos a Jesús o no?

R: Le vendaron los ojos a Jesús durante parte del tiempo en que se burlaban de él. No dice que Jesús estuviera con los ojos vendados todo el tiempo. Desde luego, uno no querría ponerse a jugar con soldados romanos.

 

P: En Lc 22:70; 23:3, ¿qué quiso decir Jesús cuando dijo: “vosotros decís que yo soy”?

R: Esta era una expresión de fuerte afirmación de lo que se había dicho. La NIV lo traduce acertadamente como: “Tienen razón al decir que yo soy”.

   Los rollos del Mar Muerto arrojan luz adicional sobre esta pregunta que se le hizo a Jesús. Una de las creencias de la secta de Qumrán era que el Mesías haría milagros y sanidades, pero que personalmente mataría al emperador romano. Tomaría años enterrar a todos los muertos de las victorias militares del Mesías. Así pues, como dice Christian News (23/11/1998): “Ahora sabemos que, cuando Caifás llevó a cabo el juicio de Jesús, todo lo que tenía que hacer era conseguir que Jesús admitiera que era el Mesías. Como Jesús, que había realizado los milagros predichos, hizo esa admisión, se dio por sentado que era culpable de traición contra el emperador.”

 

P: En Lc 23:2, dado que todo el propósito del juicio ante el Sanedrín era hallar cargos que presentar a Pilato, ¿cuáles eran los cargos contra Jesús y cuán graves serían?

R: El concilio judío no tenía autoridad para ejecutar a nadie, así que pasaron a Jesús a la máxima autoridad romana del país: Poncio Pilato. Cuando el Sanedrín entregó a Jesús a Pilato con los cargos, esto fue un repudio oficial de Jesús por parte de las autoridades judías. Hubo tres cargos.

Subvertir la nación judía probablemente no sería muy grave a los ojos de Pilato, aunque quizá aparentara que le importaba.

Prohibir el pago de impuestos a Roma sí sería grave, y esa deslealtad sería digna de muerte. Las autoridades judías sabrían que este cargo era mentira.

Llamarse a sí mismo Mesías, un Rey. Esto es más complicado. A Pilato no le importaría que a alguien se le llamara con un oscuro término religioso, pero los ancianos judíos añadieron que eso significaría un “rey”. Por supuesto, llamarse a uno mismo rey sería muy grave; de ninguna manera podía el gobernador dejar pasar una posible rebelión de alguien que se proclamara rey. Así que Pilato empezó por este último cargo.

   Véanse The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.1039-1040, el Evangelical Commentary on the Bible p.837, el New International Bible Commentary p.1224, el Believer’s Bible Commentary p.1453-1454, The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.262 y The Tony Evans Bible Commentary p.1010 para más información.

 

P: En Lc 23:4, ¿por qué estaba Pilato dispuesto a soltar a Jesús después de que Jesús dijera que era rey?

R: Tenemos que recordar que los evangelios nunca pretenden ser el dictado de toda la conversación. Aunque no se menciona en Lucas, después de que lo hablaran, como muestra Juan 18:33-38a, Pilato supo que Jesús no afirmaba ser un rey político de este mundo, y que Jesús no haría pelear a sus seguidores. Así que Pilato entonces no tenía problema alguno con Jesús. Recuérdese que Pilato tenía experiencia tratando con verdaderos rebeldes, pero Pilato sabía que Jesús no era eso. Sin embargo, como veremos unos versículos más adelante, declarar correctamente inocente o culpable a un hombre no era la preocupación principal de Pilato. Le preocupaba más mantener el orden que hacer justicia.

   Véanse The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.1040, The Tony Evans Bible Commentary p.1011 y el Believer’s Bible Commentary p.1454 para más información.

 

P: En Lc 23:6-8, ¿por qué exactamente envió Poncio Pilato a Jesús ante Herodes Antipas?

R: La razón superficial fue que Jesús vivía en la jurisdicción de Herodes. Pero Pilato podría haber pasado eso por alto. La razón real fue una o más de estas tres cosas.

Pilato no quería lidiar con Jesús. Puesto que Pilato tenía una excusa para entregarlo a Herodes, que Herodes se ocupara del asunto. O quizá Pilato vio una oportunidad de repartir la responsabilidad por lo que fuera a ocurrir.

Pilato quería saber más: Puesto que Herodes conocía las costumbres judías mucho mejor que Pilato, Pilato quería oír de un experto en la materia cuán seria era esta pretensión de ser el mesías.

Pilato quería hacerle un favor a Herodes. Pilato y Herodes no tenían buena relación, y quizá Pilato pensó que, si cedía ante Herodes de esta manera insignificante y satisfacía la curiosidad de Herodes, ello podría ayudar a su relación.

Pero Pilato no halló culpa en Jesús en Lucas 23:4, y tanto Herodes Antipas como Pilato no hallaron culpa en Jesús en Lucas 23:14-15.

   Véase el Evangelical Commentary on the Bible p.837 para más información.

 

P: En Lc 23:16, ¿por qué dijo Pilato que castigaría o azotaría a Jesús y luego lo soltaría, si pensaba que Jesús era inocente?

R: Ante todo, la palabra griega que aquí se traduce “castigar/azotar”, paideusas, es una palabra distinta de la del azotamiento propiamente dicho, phragellosas, que Jesús acabó recibiendo después, en Mateo 27:26 y Marcos 15:15.

   La idea de Pilato era soltar a Jesús después de castigarlo levemente. Pilato quizá quería advertir a Jesús que “mantuviera la paz”, para que los líderes judíos vieran que Jesús sí recibía algún castigo. Además, puede que a Pilato no le agradara que Jesús se hubiera conducido de tal manera que enfureciera tanto a los líderes judíos en primer lugar. Por último, Mateo 27:19 menciona que la esposa de Pilato le dio la advertencia de que no hiciera nada contra Jesús, porque ella había sufrido mucho en un sueño acerca de este asunto. Así que Pilato vio cómo podía hallar un “término medio” en todo esto. Sin embargo, la idea de Pilato no habría de cumplirse. Como lo expresa Helmut Gollwitzer: “Pilato tiene el poder, pero no la libertad”.

   Véanse The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.1040-1041, el Believer’s Bible Commentary p.1454, el New International Bible Commentary p.1225, el Evangelical Commentary on the Bible p.837 y The Tony Evans Bible Commentary p.1010 para más información.

 

P: En Lc 23:31, en el contexto de la higuera, ¿qué quiso decir Jesús al decir: “Porque si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, qué se hará?”?

R: La madera verde no arde bien, y a las personas inocentes no se les debe ejecutar. Pero si se quema la madera verde (inocente), metafóricamente hablando, ¿qué le ocurrirá a la madera seca y a las personas culpables? Si la gente hace estas cosas estando Jesús presente, incluso después de ver sus milagros, ¿cuánto más rechazarán a Dios cuando Jesús no esté físicamente a su lado y no vean los milagros? Véanse el New International Bible Commentary p.1225 y el Believer’s Bible Commentary p.1455 para más información.

 

P: En Lc 23:33, ¿se llamaba Calvario el lugar de la crucifixión de Jesús, o era Gólgota, como dice Mt 27:33?

R: Ambos, puesto que la gente era multilingüe. Calvario viene del término latino romano para calavera, y Gólgota venía del arameo. El New International Bible Commentary p.1225 y Asimov’s Guide to the Bible p.893 dicen lo mismo.

 

P: En Lc 23:33-49, ¿qué tienen de interesante estos versículos?

R: La gente tuvo reacciones muy distintas ante este mismo acontecimiento. Los soldados estaban demasiado ocupados jugando a los dados como para prestarle mucha atención a Jesús. Las mujeres lloraban, Jesús moría en agonía, y la mayoría de los líderes judíos estaban contentos. Uno de los ladrones en la cruz se burló de Jesús, y el otro creyó en él. El centurión, antes indiferente hacia Jesús, ha cambiado y ahora está asombrado. Véanse el New International Bible Commentary p.1225 y el Evangelical Commentary on the Bible p.837-838 para más información.

 

P: En Lc 23:40-43, ¿pueden ir al cielo las personas que rechazan a Dios toda su vida y aceptan a Jesús en su último aliento?

R: Sí y no.

Sí: Si alguien llega a una fe verdadera en Cristo mientras muere, entonces, como el ladrón en la cruz en Lucas 23:40-43, irá al cielo. Puede que no tenga todas las recompensas que Pablo menciona en 1 Corintios 3:11-15, pero ciertamente estará en el cielo.

No: Si alguien simplemente dice las palabras, algo así como un seguro contra incendios, sin entregar de veras su alma a Cristo, entonces, como menciona R.C. Sproul en Now That’s a Good Question p.113-115, meramente “profesan fe” y no “poseen fe”.

 

P: En Lc 23:40-43, ¿qué tiene de paradójico el ladrón que estaba a la derecha de Jesús?

R: Aunque algunos vieron a Jesús resucitar a los muertos, aun así no creyeron. El ladrón vio a Jesús siendo llevado a la muerte y aun así cree. Después de que Jesús resucitó a Lázaro, la respuesta del Sanedrín fue tramar cómo matar a Jesús. Incluso hoy, si usted pudiera hacer tantos milagros como Jesús hizo, para algunos eso solo endurecería su oposición al evangelio.

 

P: En Lc 23:40-43, ¿qué nos enseña el ladrón en la cruz acerca del bautismo en agua?

R: Hay dos puntos que considerar en la respuesta.

1. Un cristiano de la Iglesia de Cristo me dijo que, puesto que ellos enseñan que uno debe ser bautizado en agua para ser salvo, el relato del ladrón de la cruz estando con Jesús en el paraíso le inquietó durante mucho tiempo. Pero luego concluyó que, puesto que el ladrón no habría tenido oportunidad de ser bautizado, Dios ciertamente comprende las situaciones de las personas.

   Su conclusión es absolutamente correcta. Dios no está impedido de salvar a alguien que no ha sido bautizado en agua. Si bien el bautismo en agua es algo que todo cristiano obediente hace si puede y cuando puede, Dios no está limitado por nuestras circunstancias.

2. Una segunda opinión que me expusieron públicamente durante un debate con una persona de la Iglesia de Cristo es que el ladrón de la derecha debió de haber sido antes seguidor de Jesús o de Juan el Bautista, y que había sido bautizado antes de estar en la cruz.

3. Una tercera opinión de la Iglesia de Cristo es que el ladrón de la cruz murió antes de la resurrección de Cristo, y que el bautismo es esencial solo después de la resurrección. Por supuesto, entonces Juan 3:5, “el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios”, se enseñaba como verdad también antes de la resurrección.

   Esta es una opinión que limita el poder de Dios. Imagine que un criminal condenado, en una cárcel de un país no cristiano, llegara a una fe verdadera en Cristo, y que los guardias no lo dejaran ser bautizado en agua antes de su ejecución. ¿Vetarían las acciones de los guardias la capacidad de Dios Todopoderoso de llevar al cielo a una persona que verdaderamente cree en Cristo?

   Además, alrededor del año 400 d.C., en tiempos de Ambrosio, Agustín y Próspero de Aquitania, se hizo común la opinión de que los bebés bautizados que mueren van al cielo, y los bebés no bautizados que mueren van al infierno. “Casualmente”, el bautismo de infantes se volvió muy popular. Durante la mayor parte de la historia, hasta la época de los anabaptistas durante la Reforma, los cristianos practicaron casi universalmente el bautismo de infantes. ¿Irá al infierno cada uno de los cristianos que vivieron desde el año 400 d.C. hasta alrededor de 1514 d.C., a causa de la incapacidad o la falta de voluntad de Dios para salvarlos?

 

P: En Lc 23:43, ¿cómo pudo Jesús decirle al ladrón que estaba a su derecha que ese mismo día estaría en el Paraíso, si Jesús no resucitó sino hasta el tercer día?

R: Jesús fue al paraíso y predicó a los espíritus encarcelados inmediatamente después de su muerte y antes de su resurrección. Es interesante que Jesús NO le dijo al ladrón “hoy estarás conmigo en el cielo”, sino “hoy estarás conmigo en el Paraíso”.

 

P: En Lc 23:43, ¿dice este versículo “de cierto te digo hoy”, como dicen los testigos de Jehová, o “de cierto te digo, hoy”?

R: No. No hay evidencia de que los cristianos de habla griega entendieran que “hoy” se refería al momento en que Jesús hablaba, y no al momento en que las palabras se cumplirían. When Cultists Ask p.152 dice que, de 74 apariciones de “de cierto te digo”, este sería el único lugar donde “hoy” se uniría a esa frase. Cuando un grupo moderno de personas propone una interpretación novedosa de la gramática griega antigua, debería haber alguna evidencia de que al menos algunos cristianos primitivos la entendieron así.

 

P: En Lc 23:43, ¿qué es exactamente el paraíso?

R: Puesto que el ladrón que estaba a la derecha de Jesús estaría con Jesús ese día en el Paraíso, el Paraíso es el lugar adonde Jesús fue ese día. Antes del nacimiento de Jesús, los judíos entendían que la sepultura, el Seol, estaba dividida en dos compartimentos: la “prisión” para los injustos y el “paraíso” para los justos. Puesto que Jesús usó este término sin ninguna salvedad, básicamente no tenía corrección alguna que hacer a esta doctrina. Pablo visitó el Tercer Cielo, el paraíso, en 2 Corintios 12:2,4.

   La referencia judía a las dos partes del Seol es 1 Enoc 22:1-4. Después del juicio, los injustos tendrían dolor y plaga para siempre. Otras referencias judías al castigo eterno de los impíos son:

Asunción de Moisés 10:10

2 Esdras 7:36; cuando los hijos de los Macabeos estaban siendo quemados hasta morir, dijeron: “nosotros arderemos solo un poco de tiempo, pero tú arderás por toda la eternidad”.

Judit 16:17: “fuego y gusanos dará a su carne; llorarán de dolor para siempre”.

Salmos de Salomón 3:13. En la LXX, 4 Macabeos lo usa para palabras hebreas como ‘asam, referida a una reparación por la culpa. En la Septuaginta se usa en 1 Samuel 6:3,8,17 como ofrenda por la culpa. Se traduce como vergüenza o deshonra en Ezequiel 16:52,42; 32:24,30, y como causa de pecado y desgracia en Ezequiel 3:20 y 7:19. Ezequiel 16:52,52 y 32:24,40 muestran los castigos de Dios. Sabiduría 3:1 dice que los justos no son tocados por ningún basanos.

   2 Macabeos 7:13, y a menudo 4 Macabeos, usan el sustantivo y el verbo para las torturas de los mártires judíos. Se usa para la tortura de los mártires cristianos en 1 Clemente 6:1,15, 2 Clemente 17:7, Eusebio, Historia eclesiástica 5,1,20 y 24, y Martirio de Policarpo 2,3.

   Véanse Encyclopedia of Bible Difficulties p.367-368 y Hard Sayings of the Bible p.488-489 para más información.

 

P: En Lc 23:44, ¿cuándo era la hora sexta?

R: El día judío empezaba alrededor de las 6:00 de la mañana, así que la hora sexta sería cerca del mediodía. The NIV Study Bible p.1587, la NET Bible, The New Geneva Study Bible p.1652 y The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.262 dicen todos lo mismo. Esto no pudo ser un eclipse solar, porque la Pascua ocurriría durante la luna llena, según The Expositor’s Greek Testament vol.1 p.641.

 

P: En Lc 24:4, ¿por qué llamó Lucas a estos hombres, en vez de ángeles?

R: Lucas escribe tal como las cosas aparecían, y aparecían como si fueran hombres. Sin embargo, el propio Lucas entendía que eran ángeles, pues así los llama en Lucas 24:23. Además, incluso en Lucas 24:4 los hombres tenían vestiduras resplandecientes (es decir, tela, no armadura), lo cual sería ropa angélica. Véanse The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.1048 y The Expositor’s Greek Testament vol.1 p.643-644 para más información.

 

P: En Lc 24:5ss, ¿cómo busca la gente hoy entre los muertos al que vive?

R: Así como las mujeres buscaban en el lugar equivocado al Salvador resucitado, la gente de hoy puede recurrir a cosas muertas para tratar de hallar vida. Por un lado, pueden hacer literalmente cosas ocultistas, como ir a sesiones espiritistas o consultar médiums para contactar a los muertos, cuando se supone que los creyentes no deben hacer eso. Metafóricamente, pueden recurrir a instituciones muertas, iglesias liberales y religiones falsas para hallar vida. Pueden recurrir a su organización, sus tradiciones, sus santos o héroes difuntos, o a las leyes, para hallar vida. Pero la vida solo viene por medio de Jesús. Véase The Tony Evans Bible Commentary p.1013 para más información.

 

P: En Lc 24:13, ¿dónde estaba la aldea de Emaús?

R: Emaús era un lugar pequeño, y no estamos exactamente seguros. Lucas dice que estaba a sesenta estadios, que son unos 11 km. Pero, puesto que quedaba a solo una corta caminata de Jerusalén, hay tres posibilidades. Abu Ghosh está a unos 14.5 km, y El-Qubeibeh a unos 11 km. Motza-Illit está a solo 5.6 km, pero el viaje de ida y vuelta serían 11 km. Josefo la menciona como Emaús, y el Talmud la menciona como Motza. La palabra semítica Ha-Motza es parecida a Emaús. Más tarde hubo allí una iglesia bizantina.

   Hay otro sitio, Imwas, llamado también Nicópolis, que existía en aquel tiempo, pero estaba a 160 estadios, unos 24 km. El Sinaítico y algunos otros manuscritos dicen 160 estadios.

   Véase The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.1055 para más información.

 

P: En Lc 24:13-35, ¿cómo se aplica esto a nosotros hoy?

R: Estos creyentes no reconocieron a Jesús aunque él caminaba junto a ellos. Hoy usted podría estar en su propio camino de Emaús. Todavía no ve a Jesús, aunque él va caminando justo a su lado. A veces lo que Dios quiere que usted haga está a plena vista, salvo que usted no lo ve.

   Si bien es posible que Dios les impidiera sobrenaturalmente reconocer a Jesús, es probable que no lo reconocieran por razones más ordinarias. Además de que posiblemente llevaba ropa distinta, ellos vieron que Jesús estaba muerto, no esperaban que Jesús estuviera vivo, y no vieron lo que no estaban buscando. Sabían lo que les habían dicho las mujeres y los demás, y su corazón ardía dentro de ellos mientras caminaban con Aquel a quien amaban, pero les faltaba la fe y eran demasiado tardos para creer que Dios podía resucitar a Jesús. Cuando tenemos el conocimiento y tenemos el amor, las cosas todavía pueden no encajar en nuestro caminar con el Señor si nos falta la fe.

 

P: En Lc 24:16, ¿cómo se les impidió a los discípulos reconocer a Jesús?

R: Sobrenaturalmente, Dios pudo fácilmente haberles impedido reconocerlo, así como los hombres que estaban a la puerta de Lot no podían encontrar una simple puerta, en Génesis 19:11. Hablando en lo natural, si alguien llevara algo parecido al manto de un beduino para protegerse del sol y del polvo, entonces habría poca posibilidad de verle el rostro. También podrían estar demasiado consumidos por el dolor como para observar de veras a la gente tan de cerca. No creían que Jesús vencería a la muerte, así que, aunque pensaran que aquel hombre se parecía a Jesús, rechazarían esa idea por su incredulidad. Por último, ciertamente no estaban buscando a Jesús, puesto que sabían que Jesús había sido muerto. The Expositor’s Greek Testament vol.1 p.646 no ve necesidad alguna de una razón sobrenatural para que no reconocieran a Jesús. Véase The Tony Evans Bible Commentary p.1013,1014 para más información.

 

P: En Lc 24:19-21, los dos discípulos contaban cómo habían puesto toda su esperanza en Jesús, y cómo sus esperanzas y sueños habían quedado destrozados. ¿Cómo respondió usted, o cómo respondería, si Dios permitiera que sus esperanzas y sueños quedaran destrozados?

R: Nuestra meta es agradar a Dios, no cumplir nuestras propias ambiciones. Deberíamos interesarnos vivamente en lo que Dios está haciendo, y en cómo podemos ser parte de ello. Por otro lado, deberíamos interesarnos mucho menos en cosas de las que Dios no forma parte. A veces puede ser doloroso soltar lo que parece que satisfará nuestra ambición, pero deberíamos reconocer que Dios tiene algo mejor. Los cristianos deberían, bien entendido, ser muy ambiciosos. Pero deberíamos ser ambiciosos con la ambición de él, para su reino, y no con la nuestra.

 

P: En Lc 24:30-31, el huésped, Jesús, se convirtió en el anfitrión. ¿Cómo puede Jesús pasar de huésped a anfitrión en nuestra vida?

R: Muchas personas son amistosas hacia el cristianismo y hacia Jesús. Otras quieren escuchar lo que él enseñó y quizá seguir una parte, y rechazar otras. Pero ¿dejará usted que Jesús sea el Señor de su vida, apartándose de cosas que parecen prometedoras o placenteras, porque él lo dice, ya sea en la palabra escrita de Dios o después de orar, y siguiendo lo que él quiere?

   Véanse el Believer’s Bible Commentary p.1458 y el New International Bible Commentary p.1226-1227 para más información.

 

P: En Lc 24:39, ¿en qué se diferenciaban la carne y la sangre de Jesús antes y después de la resurrección?

R: La Escritura no lo dice, pero podemos especular sobre algunas cosas. Después de la resurrección, Jesús ya no estaba sujeto al dolor, a la muerte, ni a ninguna posibilidad de daño a su cuerpo. Sin duda podía hacer más con su cuerpo glorificado que cuando su cuerpo era un cuerpo humano común. Jesús, en su cuerpo, podía atravesar puertas y paredes, pero también podía ser sólido para comer y ser tocado. Véanse When Cultists Ask p.154-157 y When Critics Ask p.395-399 para discusiones más extensas.

 

P: En Lc 24:39-43, ¿qué significa esto para los testigos de Jehová y los miembros de la Iglesia de la Unificación del Rev. Moon?

R: Tienen verdaderos problemas con este versículo, porque ambos grupos enseñan que Jesús fue “resucitado espiritualmente”, es decir, que su cuerpo físico seguía en la sepultura. O bien

1. Jesús estaba diciendo una mentira y no tenía aquí un cuerpo físico.

2. Puesto que los discípulos eran tardos para creer, Jesús creó temporalmente un cuerpo físico y lo hizo pasar por el suyo. (Esta teoría se la oí a un testigo de Jehová.) En otras palabras, Jesús se presentó falsamente ante sus discípulos. Si alguien acepta esto, entonces no debería tomarse muy en serio su propia idea de que los cristianos presentan falsamente a Jesús como resucitado físicamente, ya que Jesús también se presentó falsamente así.

3. Jesús estaba diciendo la verdad. Jesús dijo esto porque realmente resucitó físicamente de entre los muertos.

   En cuanto a mí, creo que Jesús estaba diciendo la verdad. Véase When Cultists Ask p.152-154 para una respuesta distinta pero complementaria.

 

P: En Lc 24:39-43, ¿qué significa esto para la falsa religión de la Ciencia Cristiana?

R: Los científicos cristianos creen que Jesús no resucitó físicamente de entre los muertos. Según When Cultists Ask p.157-158, Mary Baker Eddy, fundadora de la Ciencia Cristiana, dice que Jesús “simplemente se estaba acomodando a las ideas inmaduras de sus discípulos (Eddy, 593)”.

   Eddy está diciendo que Jesús engañó descaradamente a los discípulos. Puesto que los discípulos enseñaron que Jesús resucitó físicamente, entonces el supuesto engaño de Jesús habría engañado al mundo occidental durante casi 2,000 años. Además, si Jesús simplemente se estaba acomodando a ideas inmaduras, ¿cómo es que, cuando Tomás no creía que Jesús hubiera resucitado físicamente, Jesús supuestamente engañó a Tomás para que cambiara su punto de vista de uno “más iluminado” a uno “más inmaduro”?

 

P: En Lc 24:41-43 y Hechos 10:10-16, ¿está bien que un cristiano sea vegetariano?

R: Sí, está bien. Sin embargo, no es cristiano decir que comer carne sea moralmente incorrecto. Jesús comió pescado en Lucas 24:41-43, y a Pedro se le mandó matar y comer en Hechos 10:10-16. Por supuesto, comer pescado muestra que Jesús podía comer, así que tenía un cuerpo físico y glorificado. Véase The Tony Evans Bible Commentary p.1018 para más información.

 

P: En Lc 24:44, ¿cómo hablaron de Jesús los escritos de Moisés?

R: Veamos los principios principales, luego las profecías específicas, y finalmente las imágenes de la Torá, es decir, de los primeros cinco libros de la Biblia.

Principios clave: No se puede leer la Torá sin quedar impresionado por la frecuencia y la importancia de los sacrificios. Dios hizo que practicaran este concepto durante 1,400 años, hasta que llegó a ser una parte tan habitual de su cultura que, cuando Juan llamó a Jesús “el cordero de Dios”, todos sabrían a qué se refería Juan.

Profecías específicas:

Génesis 3:15 dice que la simiente (en singular) de la mujer aplastará la cabeza de Satanás.

Génesis 49:10 dice que el cetro no será quitado de Judá hasta que venga “Siloh”. Esto se refiere a que no perderían el derecho de ejecutar hasta que Cristo viniera. Véase la discusión sobre Génesis 49:10 para el sustento de esta afirmación.

Deuteronomio 18:15-19 dice que uno de entre los judíos vendrá después de Moisés, y que deben obedecerlo.

Imágenes: Hay varios pasajes que ofrecen imágenes y presagios de la venida de Cristo, pero no son profecías específicas.

La serpiente de bronce (Juan 3:14; Números 21:8,9)

 

P: En Lc 24:46, ¿dónde dijo el Antiguo Testamento que el Mesías debía sufrir y morir y resucitar de entre los muertos al tercer día?

R: Algunos de los versículos que dicen que el Mesías sufriría y moriría son Daniel 9:26; Isaías 53:1-12; y Zacarías 12:10 (el lamento por aquel a quien traspasaron). Antes de esto, Jesús había enseñado que Jonás en el vientre del pez era un presagio de él mismo, en Mateo 12:40-41.

 

P: En Lc 24:50-51, ¿ascendió Jesús desde Betania, o desde el monte de los Olivos, como dice Hechos 1:9-11?

R: De ambos. Betania estaba en la ladera sureste del monte de los Olivos, a un kilómetro y medio aproximadamente de la cima. When Critics Ask p.401 sugiere también que los discípulos podrían haber estado en la cima del monte con Jesús, y que Jesús ascendió hacia el oriente (alejándose de Jerusalén), por encima de Betania. Véanse también Bible Difficulties & Seeming Contradictions p.200, The Expositor’s Greek Testament vol.1 p.651 y el Evangelical Commentary on the Bible p.839 para más información.

 

P: En Lc 24:53, ¿debería añadirse Jn 7:53-8:11 al final de Lucas?

R: No. El único manuscrito que, según Aland et al. (3.ª edición), lo tenía era el 1333, escrito en el siglo XI. Además, se añadió a este manuscrito como una corrección, al parecer por otra mano.

 

P: ¿Por qué debería estar el Evangelio de Lucas en la Biblia?

R: Hay dos razones, y una tercera razón que hace que las dos primeras parezcan menos importantes.

1. A Lucas se le considera uno de los historiadores antiguos más exactos.

2. Puesto que Lucas consigna un relato exacto de las palabras de Jesús, querríamos leer los dichos y hechos del Mesías.

3. Pablo y los escritores de la iglesia primitiva lo reconocieron como palabra de Dios. Como señala The Complete Book of Bible Answers p.27-28, en 1 Timoteo 5:18 Pablo citó los libros de Deuteronomio [Dt 25:4] y de Lucas [Lc 10:7], llamando Escritura a ambos. 1 Timoteo se escribió en el año 63 d.C., solo tres años después de Lucas, y sin embargo a Lucas ya se le llama Escritura al mismo nivel que Deuteronomio.

 

P: En Lc, ¿qué evidencia hay de que Lucas escribió el Evangelio que lleva su nombre?

R: La iglesia primitiva aceptó universalmente a Lucas, el compañero de Pablo, como el escritor del Evangelio de Lucas.

Ireneo, en Against Heresies p.439 capítulo 14 v.1,3 (escrito en los años 182-188 d.C.), cita Lucas 1:2 y menciona que era de Lucas.

Tertuliano (198-220 d.C.), en Against Marcion libro 4 capítulo 2, dice que “el Testamento evangélico tiene por autores a apóstoles”. En el mismo capítulo, Tertuliano reconoce que Lucas no era un “apóstol”, sino un “varón apostólico”, porque estuvo con Pablo. Para la fiabilidad del Evangelio de Lucas en general, véanse las tres preguntas siguientes.

Cipriano, obispo de Cartago (c.246-258 d.C.), cita de Lucas como siendo de Lucas en Treatise 12 the third book 116.

 

P: ¿Cuándo se escribió el Evangelio de Lc?

R: Sabemos con certeza que se escribió después del año 33 d.C., antes del libro de los Hechos, y probablemente antes del año 70 d.C.

Opiniones de diversos escritores

The NIV Study Bible p.1533 dice que los dos períodos que más comúnmente se proponen son 59-63 d.C. y los años 70 u 80.

The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.199 dice que, puesto que Hechos se escribió mientras Pablo aún vivía, y Lucas fue anterior a eso, podría haberse escrito antes del año 64 d.C. Sugiere una fecha de 58-60 d.C.

La New Geneva Study Bible p.1599 dice que Lucas y Hechos pudieron haberse escrito alrededor del año 63 d.C.

El Believer’s Bible Commentary p.1367-1368 dice que la fecha más probable es muy a principios de los años 60. “Si bien algunos sitúan a Lucas entre los años 75 y 85 (o incluso en el siglo II), esto se debe por lo general, al menos en parte, a la negación de que Cristo pudiera predecir con exactitud la destrucción de Jerusalén.”

The New International Dictionary of the Bible p.605 dice que el final abrupto de Hechos sugiere que Lucas no sobrevivió mucho al encarcelamiento de Pablo. Además, no es probable que se escribiera después de la destrucción de Jerusalén. Dice que los años 58-59 d.C. darían tiempo de sobra para que Lucas hiciera su investigación.

El Wycliffe Bible Dictionary p.1056-1057 dice simplemente que la segunda mitad del siglo I.

El New International Bible Commentary p.1182 da razones para tres opiniones.

80-85 d.C., si se niega la profecía: Dice que esta opinión, la más sostenida, se basa en que Lucas 21:20, al decir “cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos”, no podría ser una predicción profética.

100 d.C., si Lucas y Hechos se basan en Josefo: Josefo y Lucas consignan algunos de los mismos sucesos, así que algunos piensan que Lucas copió de Josefo.

Antes del año 70 d.C., porque Hechos termina con Pablo todavía vivo.

   La escéptica Asimov’s Guide to the Bible p.912 dice que al parecer fue algún tiempo después del año 70 d.C. Aunque algunos sugieren fechas tan tardías como el año 100 d.C., el año 80 d.C. es más generalmente aceptable.

 

P: ¿Cómo sabemos que el Lucas de hoy es una preservación fiable de lo que se escribió originalmente?

R: Hay al menos tres buenas razones.

1. Dios prometió preservar su palabra en Isaías 55:10-11; Isaías 59:21; Isaías 40:6-8; 1 Pedro 1:24-25; y Mateo 24:35.

2. Evidencia de la iglesia primitiva. Estos son algunos de los escritores que hicieron referencia a versículos de Lucas.

1 Clemente (96-98 d.C.) cita Lucas 6:36-38; 8:5 (paráfrasis de la parábola del sembrador); 17:2. La cita de Lucas 6:36-38 (cap.13 p.8) puede referirse también a Mateo 6:12-15; 7:2. La paráfrasis de Lucas 17:2 puede referirse también a Mateo 18:8; 26:24; Marcos 9:42.

La Didaché (c.60-120 d.C.) vol.7 cap.1 p.377 cita Lucas 6:30: “Da a todo el que te pida, y no lo reclames de vuelta”.

Epístola de Bernabé (c.70-130 d.C.) cap.5 p.139 cita Lucas 5:32 (también Mateo 9:13; Marcos 2:17)

Epístola de Bernabé (c.70-130 d.C.) cap.19 p.148 cita la mitad de Lucas 6:30 (también Mateo 5:42)

2 Clemente (120-140 d.C.) cap.13 p.254 cita libremente Lucas 6:32 como palabras del Señor: “Ningún mérito tenéis si amáis a los que os aman; pero sí tenéis mérito si amáis a vuestros enemigos y a los que os aborrecen”. También hace referencia a Lucas 16:12.

2 Clemente (120-140 d.C.) cap.13 p.254 cita parte de Mateo 9:13 y Lucas 6:32 como Escritura: “Y otra Escritura dice: ‘No he venido a llamar a justos, sino a pecadores’”. 2 Clemente también cita Mateo 6:24 y Lucas 16:13, en cap.16 p.252.

2 Clemente (120-140 d.C.) cap.5 p.252 hace referencia a una conversación de Pedro y Jesús que no está en la Escritura, y la concluye con una cita de Mateo 10:28 y Lucas 12:4,5.

Estas son todas las referencias que 2 Clemente hace a Lucas.

Policarpo (100-155 d.C.) cita un tercio de Lucas 6:37: “perdonad, y seréis perdonados”. Polycarp’s Letter to the Philippians cap.2 p.33.

Policarpo (100-155 d.C.) cita lo que es Mateo 7:2 y Lucas 6:38: “con la medida con que medís, os será vuelto a medir”. Polycarp’s Letter to the Philippians cap.3 p.33.

Policarpo (100-155 d.C.) cita libremente lo que es a la vez Mateo 5:3,10 y Lucas 6:20: “Bienaventurados los pobres, y los que son perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de Dios”. Polycarp’s Letter to the Philippians cap.3 p.33.

Estas son todas las referencias que la carta de Policarpo hace a Lucas.

Justino Mártir escribió hacia los años 138-165 d.C. Cita o parafrasea Lucas 1:32,35,38,78; 6:28-30,34-36; 9:22; 10:16,19; 12:48; 13:26; 18:18ss; 20:34,35; 22:19,42,44; 23:46; 24:32

Lucas se menciona en el Muratorian Canon (c.170 d.C.) junto con los otros tres evangelios.

El Pastor de Hermas (c.160) libro 2 cap.6 p.30 cita la mitad de Lucas 12:5, que es también Mateo 10:28.

Atenágoras (177 d.C.) cita Lucas 6:27,28, que es también Mateo 5:44,45. A Plea for Christians cap.11 p.134

Atenágoras (177 d.C.) cita Lucas 6:32,34, que es también Mateo 5:46. A Plea for Christians cap.12 p.134

Melitón de Sardis (170-180 d.C.) cita parte de Lucas 11:20: “y en los Evangelios: ‘Si yo por el dedo de Dios echo fuera los demonios’”. From the Oration on the Lord’s Passion vol.8 p.761

El Diatessaron de Taciano (c.172 d.C.) citó el 77.4 % de Lucas, es decir, todo salvo 260.3 de los 1151 versículos.

Los cristianos de Viena y Lugduno (177 d.C.) aluden a Lucas 1:67: “y teniendo él mismo al Abogado, el Espíritu, en mayor abundancia que Zacarías”. vol.8 p.779

Teófilo de Antioquía (168-181/188 d.C.) cita Lucas 18:27 en Theophilus to Autolycus libro 2 cap.13 p.99

Ireneo de Lyon (182-188 d.C.) cita, entera o en parte, 130 versículos de Lucas.

Ireneo de Lyon (182-188 d.C.) cita Lucas 1:6 como de Lucas. Irenaeus Against Heresies libro 3 cap.10.1 p.423

Muratorian Canon (190-217 d.C.) 1. El tercer libro de los evangelios es Lucas. (Así pues, los no nombrados Mateo y Marcos se cuentan como dos.)

Clemente de Alejandría (193-202 d.C.) cita Lucas 3:1,2,23 como el Evangelio de Lucas en Stromata libro 1 cap.21 p.333

Clemente de Alejandría (193-217/220 d.C.) cita Lucas 16:9 como del Señor. Who is the Rich Man That Shall Be Saved? cap.13 p.594-595.

Tertuliano (198-220 d.C.) destaca la autoría de Mateo, Marcos, Lucas, Juan, Apocalipsis y muchas de las cartas de Pablo en Five Books Against Marcion libro 4 cap.5 p.350.

Hipólito (222-235/6 d.C.) cita Lucas 21:28; 21:18 como “dice el Señor”. Treatise on Christ and Antichrist p.218

Comodiano (c.240 d.C.) alude tanto a Marcos 12:42 como a Lucas 21:2. Instructions of Commodianus cap.72 p.217

Teódoto, probablemente montanista (c.240 d.C.), cita parte de Lucas 12:49 como del “Salvador”. Excerpts from Theodotus cap.27 p.46

Teódoto, probablemente montanista (c.240 d.C.), cita Lucas 1:43 como “el Evangelio”. Excerpts from Theodotus cap.50 p.49

Julio Africano (232-245 d.C.) menciona “al evangelista Mateo” y “a Lucas” al comparar las dos genealogías de Jesús. Letter to Aristides cap.3 p.126

Orígenes (225-254 d.C.) menciona a Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Origen Against Celsus libro 5 cap.56 p.568. También cita Mateo 18:1 en Origen’s Commentary on Matthew libro 13 cap.14 p.482.

Novaciano (250/4-256/7 d.C.): “Porque proponen y aducen lo que se cuenta en el Evangelio de Lucas”, y hace referencia a Lucas 1:35. Concerning the Trinity cap.24 p.635

Treatise Against Novatian (254-256 d.C.) cap.15 p.662 cita Lucas 8:1-5 como dicho por el Señor mismo en el Evangelio.

Treatise Against Novatian (254-256 d.C.) cap.6 p.659 cita Lucas 10:19 como dicho por el Señor en el Evangelio. Esta obra también hace referencia a Lucas 11:10 y 7:39.

Treatise on Rebaptism (c.250-258 d.C.) cap.14 p.675: “en el Evangelio según Lucas”, y cita Lucas 12:50.

Cipriano de Cartago (c.246-258 d.C.) cita Lucas 11:41 y dice: “Esto lo enseña también el Señor en el Evangelio”, en Treatises of Cyprian Tratado 8 cap.2 p.476

Cipriano de Cartago (c.246-258 d.C.): “En el Evangelio según Lucas: ‘Y seréis aborrecidos de todos los hombres por causa de mi nombre’”. (Lucas 21:17) Treatises of Cyprian Tratado 3 cap.29 p.542

Firmiliano de Cesarea, a Cipriano (256 d.C.), cita Lucas 11:23 como de “Cristo nuestro Señor”. (Carta 74 cap.14 p.394)

Gregorio Taumaturgo (240-265 d.C.) alude a Lucas 21:2, la ofrenda de la viuda pobre, como algo “establecido en los escritos sagrados”. Oration and Panegyric Addressed to Origen Argumento 3 p.23

Dionisio de Alejandría (246-265 d.C.): “Fue ‘al fin del sábado’, como ha dicho Mateo; fue ‘de mañana, siendo aún oscuro’, como escribe Juan; fue ‘muy de mañana’, como lo expresa Lucas; y fue ‘muy de mañana, salido el sol’, como nos dice Marcos. Así pues, nadie nos ha mostrado con claridad la hora exacta en que él resucitó.” Letter 5 to the bishop Basilides p.94

Carta de Himeneo (268 d.C.)

Pierio de Alejandría (275 d.C.) escribió un libro

titulado “On the Gospel According to Luke”. Fragmento 1 p.157

Anatolio de Alejandría (270-280 d.C.) cita Lucas 15:6 como dicho por el Señor mismo. The Paschal Canon of Anatolius of Alexandria cap.10 p.149

Adamancio (c.300 d.C.): “¿Estarás de acuerdo si te muestro desde los Evangelios que no son invenciones?” … “Los discípulos de Cristo los escribieron: Juan y Mateo; Marcos y Lucas”. Dialogue on the True Faith Primera parte “b 5” p.41

Adamancio (c.300 d.C.) cita Lucas 23:46; 50-53 como del evangelista. Dialogue on the True Faith Quinta parte 12 p.163

Adamancio (c.300 d.C.) cita Lucas 1:35 como del Evangelio. Dialogue on the True Faith quinta parte cap.9 p.159.

Victorino de Petau, obispo de Petau en Austria (martirizado en 304 d.C.), menciona a Mateo, Marcos y Lucas en Commentary on the Apocalypse of the Blessed John, del capítulo cuarto 7-10 p.348

Pánfilo (martirizado en 309 d.C.): “Hacemos, pues, esta exposición siguiendo la historia de Lucas, el evangelista e historiador”. An Exposition of the Chapters of the Acts of the Apostles p.166

Metodio (270-311/312 d.C.) (media cita) cita Marcos 11:9b, que es también el Salmo 118:26a; Mateo 21:9b; Lucas 19:38a; y Juan 12:13b. “En lugar de nuestras vestiduras, tendamos ante él nuestros corazones. Con salmos e himnos elevemos a él nuestras aclamaciones de acción de gracias; y sin cesar exclamemos: ‘Bendito el que viene en el nombre del Señor’”. Oration on the Psalms cap.1 p.394

Atanasio (318 d.C.) cita Lucas 19:10: “como él [Jesús] dice en los Evangelios: ‘Vine a buscar y a salvar lo que se había perdido’”. Incarnation of the Word cap.14 p.43. También cita Lucas 4:34, que es igual que Marcos 5:7, en Incarnation of the Word cap.32.5 p.53.

Atanasio (318 d.C.) cita Lucas 10:18 en Incarnation of the Word cap.25 p.50

La Historia eclesiástica de Eusebio (318 d.C.), libro 3 cap.24 p.152, trata de los cuatro evangelios: Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Nicene and Post-Nicene Fathers Second Series vol.1 p.152

Lactancio (c.303-c.325 d.C.) cita Lucas 14:2 en The Divine Institutes libro 5 cap.16 p.151.

Lactancio (c.303-c.325 d.C.) alude a Mateo 14; Marcos 6; Lucas 9; y Juan 6 cuando relata el episodio de los cinco panes y los dos peces. The Divine Institutes libro 4 cap.15 p.115

   Véase la siguiente pregunta para saber qué versículos y qué fracciones de versículos fueron citados y cuáles no.

Después de Nicea

Juvenco (329 d.C.) escribió un poema épico que combinaba los cuatro evangelios.

Eusebio escribió comentarios completos sobre Lucas y 1 Corintios. Nicene and Post-Nicene Fathers Second Series vol.1 p.41

Afraates el Sirio (337-345 d.C.) Select Demonstrations

Hegemonio (siglo IV) cita Lucas 4:34. Disputation with Manes cap.48 p.225.

Filón de Carpasia (siglo IV) hace referencia a Lucas 23:11

Optato (siglo IV) hace referencia a Lucas 8:45

Zenón (siglo IV)

Hilario de Poitiers (355-367/368 d.C.) se refiere con autoridad a Juan, Lucas, Mateo y Marcos. On the Trinity libro 10 cap.43 p.193

Hilario de Poitiers (355-367/368 d.C.) cita Lucas 18:19 como de Jesús. On the Trinity libro 1 cap.31 p.48. También hace referencia a Lucas 1:35.

Atanasio (367 d.C.) enumera los libros del Nuevo Testamento en Festal Letter 39 p.552

Synopsis Scripturae Sacrae (350-370 d.C. o siglo V) menciona a Lucas como parte del Nuevo Testamento. Cita entero Lucas 1:1.

El cismático Lucifer de Cagliari (370/371 d.C.) hace referencia a Lucas 13:27; 19:25

Efrén el Sirio (373 d.C.)

Tito de Bostra (antes de 378 d.C.)

Basilio de Capadocia (357-379 d.C.) cita de Lucas como de Jesús. También hace referencia a Lucas 9:26. Y hace referencia a Lucas 14:29 como del Señor en la Carta 42 cap.1 p.143

Ambrosiáster (después de 384 d.C.)

Cirilo de Jerusalén (c.349-386 d.C.) cita parte de Lucas 4:41 como Escritura en la Lección 10.15 p.4. Se refiere a ella como el Evangelio en la Lección 2.4 p.9.

El Sínodo de Laodicea (en Frigia) (343-381 d.C.), canon 60 p.159, enumera los libros del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento. El canon 59 p.158 dice que solo los libros canónicos del Antiguo y del Nuevo Testamento pueden leerse en la iglesia.

El Canon de Cheltenham (= Catálogo de Mommsen) (ca.360-370/390 d.C.) hace referencia a cada uno de los cuatro evangelios.

Ambrosio de Milán (370-390 d.C.)

Apolinar de Laodicea (c.390 d.C.) hace referencia a Lucas 1:35

Gregorio Nacianceno (330-391 d.C.) alude a Lucas

Anfiloquio (-397 d.C.) cita de Lucas en Iambi ad Seleucum

Gregorio de Nisa (c.356-397 d.C.) hace referencia a Lucas 6:36 como del Señor en Against Eunomius libro 1 cap.34 p.89

Dídimo el Ciego (398 d.C.)

El Libro siríaco de los grados (Liber Graduum) (350-400) hace referencia a parte de Lucas como de Jesús.

Máximo de Turín (siglos IV/V)

Asterio de Emesa (c.400 d.C.)

El Catálogo sirio de Santa Catalina (ca.400 d.C.)

Epifanio de Salamina (360-403 d.C.) Lucas 1:28

Rufino, Commentary on the Apostle’s Creed (376-406 d.C.)

Juan Crisóstomo (-406 d.C.) dice que la genealogía de Lucas es más completa que la de Mateo. Commentary on the Gospel of Matthew Homilía 1.14 p.7 (vol.10)

Gaudencio (después de 406 d.C.)

Cromacio (murió en 407 d.C.)

Severiano (floreció entre 400 y 408 d.C.)

Jerónimo (317-420 d.C.) menciona por nombre cada uno de los cuatro evangelios en la carta 53.9 p.101.

Sozómeno (370/380-425 d.C.) se refiere a Lucas como escritura. Sozomon’s Ecclesiastical History

Concilio de Cartago (393-419 d.C.) (218 obispos) (implícito)

Nicetas de Remesiana (361-c.415 d.C.) cita de Lucas. Hace referencia a Lucas 12:39.

Orosio/Osio de Braga (414-418 d.C.) cita de Lucas

Sulpicio/Sulpicio Severo (363-420 d.C.) menciona a Lucas por nombre en History libro 2 cap.28 p.110

Agustín de Hipona (354-430 d.C.) hizo referencia a los cuatro evangelios en su obra llamada Harmony of the Gospels.

Juan Casiano (semipelagiano) (419-430 d.C.) menciona Lucas 4:27 como de Lucas en Conference of the Abbot Nesteros cap.1 p.445

Nilo (c.430 d.C.) hace referencia a Lucas

Hesiquio de Jerusalén (-450 d.C.) hace referencia a los cuatro evangelios

Cirilo de Alejandría (444 d.C.)

Teodoreto de Ciro (obispo e historiador) (423-458 d.C.)

Speculum (siglo V)

Patricio de Irlanda (420-461 d.C.) cita de Lucas. Letter to Corticus

El papa León I de Roma (440-461 d.C.)

Proclo (412-485 d.C.)

Evidencia de herejes y libros espurios

El hereje encratita Taciano (c.172 d.C.) escribió una armonía de los cuatro evangelios llamada el Diatessaron, que significa “a través de [los] cuatro”. En ella hace referencia a 890.7 versículos de Lucas. Eso es el 77.4 % de todo el Evangelio de Lucas.

Constituciones Apostólicas (375-380 d.C.)

Ptolomeo y Valentín, según Ireneo de Lyon (182-188 d.C.)

Prisciliano (c.385 d.C.) hace referencia a Lucas 1:35 y a otros versículos.

Nestorio, Bazaar of Heracleides (451/452 d.C.)

El hereje maniqueo Fausto de Mileve (383-400 d.C.) cita Lucas 3:22-23 como de Lucas. Augustine’s Reply to Faustus the Manichaean libro 23 cap.2 Nicene and Post-Nicene Fathers First Series vol.4 p.313

El hereje pelagiano Juliano de Eclana (c.454 d.C.) hace referencia a Lucas 20:36

3. Los manuscritos más antiguos que tenemos de Lucas muestran que hay pequeñas variaciones entre manuscritos, pero ningún error teológicamente significativo.

El manuscrito lucano de París, con Lucas 3:23; 5:36, es fechado por Philip Comfort alrededor del año 100 d.C. Hay más sobre esto en el libro de Carsten P. Thiede y Matthew d’Ancona, Eyewitness to Jesus: Amazing New Manuscript Evidence About the Origin of the Gospels (Nueva York, Doubleday, 1996, 206 pp.). Ellos lo fechan como “no mucho después del año 68 d.C.”. Por supuesto, el Evangelio de Lucas se escribió antes que Hechos.

p3 Lucas 7:36-45; 10:38-42, siglos VI/VII. Texto alejandrino.

Siglo VI o VII - 1968 - The Text of the New Testament.

p4 Lucas 1:58-59; 1:62-2:1; 2:6-7; 3:8-4:2; 4:29-32,34-35; 5:3-8; 5:30-6:16 (mediados del siglo II, según The Complete Text of the Earliest New Testament Manuscripts p.33). Hay una fotografía de p4 en The Complete Text of the Earliest New Testament Manuscripts p.32. p4, p64 y p67 provienen todos del mismo manuscrito.

La datación del manuscrito es la siguiente:

Siglo III - 1968 - The Text of the New Testament.

Siglo III - 1975 - Aland, 3.ª edición

Parecido a principios del siglo II - 1990 - Philip Comfort, en Early Manuscripts and Modern Translations of the New Testament p.32, señala que hasta hace poco se fechaba en el siglo III (c.250 d.C.), pero que, puesto que p4 es o bien parte del mismo manuscrito que p64 y p67, o bien obra del mismo escriba, y p64/67 se sabe que es de principios del siglo II, p4 debe tener una fecha semejante. (Sin embargo, otros dicen que no son el mismo.)

Siglo III - 1998 - Aland, 4.ª edición revisada

Mediados del siglo II - 1999 - Philip Comfort en The Complete Text of the Earliest New Testament Manuscripts p.33

p7 Lucas 4:1-3 (estuvo en Kiev, ahora perdido) (¿siglos III a IV?)

Siglo V - 1968 - The Text of the New Testament dice que solo contiene Lucas 4:1-2.

p42 Lucas 1:54-55; 2:29-32 (siglos VII a VIII). Concuerda con el Alejandrino.

Siglos VII a VIII - 1968 - The Text of the New Testament.

p45 Chester Beatty I (los cuatro evangelios y Hechos) (100-150 d.C.) (antes se creía de finales del siglo II o principios del III d.C.), 233 versículos de Lucas. (Lucas 6:31-41; 6:45-7:7; 9:26-41; 9:45-10:1; 10:6-22; 10:26-11:1; 11:6-25,28-46; 11:50-12:13 (12:9 nunca se escribió); 12:18-37; 12:42-13:1; 13:6-24; 13:29-14:10; 14:17-33). The Complete Text of the Earliest New Testament Manuscripts tiene una fotografía que muestra parte de p45 en la p.146. En las p.150-151 dice que la copia era una paráfrasis libre, en la que el copista trata de expresar el pensamiento de cada frase. A General Introduction to the Bible p.389 dice que se creía que el rollo original tenía unas 220 hojas, de las cuales conservamos 30. Tenemos 7 hojas de Lucas.

Siglo III - 1968 - The Text of the New Testament

Siglo III - 1975 - Aland et al., tercera edición

Siglo III - 1998 - Aland et al., cuarta edición revisada

Finales del siglo II o principios del III - 1999 - The Complete Text of the Earliest New Testament Manuscripts.

p69 (= Papiro Oxirrinco 2383) Lc 22:40,45-48,58-61 (mediados del siglo III). Nunca contuvo Lucas 22:43-44. The Complete Text of the Earliest New Testament Manuscripts tiene una fotografía que muestra parte de p69 en la p.460, al igual que The Text of the Earliest New Testament Greek Manuscripts p.470.

Siglo III - 1968 - The Text of the New Testament.

p75 Papiros Bodmer 14/15 (la mayor parte de Lucas y de Juan). Contiene Lucas 3:18-22; 3:33-4:2; 4:34-5:10; 5:37-6:4; 6:10-7:32; 7:35-39,41-43; 7:46-9:2; 9:4-17:15; 17:19-18:18; 22:4-24:53. Suele fecharse en 175-200 d.C., o en 175-225 d.C. Sin embargo, su escritura es muy parecida a la de otro documento, el Papiro Fuad XIX, del que se sabe que fue escrito en 145-146 d.C. El texto es muy parecido al del Vaticano (A General Introduction to the Bible p.390). The Complete Text of the Earliest New Testament Manuscripts tiene una fotografía de parte de él en la p.495 y dice que un escriba cristiano profesional escribió este manuscrito, y en la p.496 dice que es idéntico en un 97 % al Vaticano (92 % igual en Juan). The Archaeology of the New Testament (Finnegan) tiene una fotografía de Lucas 9:23-33 en la p.383. The International Standard Bible Encyclopedia (1982) vol.6 p.414 tiene una fotografía de Lucas 16:9-21, y le asigna una fecha de 175-225 d.C.

Principios del siglo III - 1968 - The Text of the New Testament tiene Lucas 3:18-22; 3:33-4:2; 4:34-5:10; 5:37-6:4; 6:10-7:32,35-43; 7:46-8:18; 22:4-24:53

p82 Lucas 7:32-34,37,38 (siglos IV a V)

p97 Lucas 14:7-14 (siglos VI a VII)

p111 (siglo III) Oxirrinco, Lucas 17:11-13,22-23

0171 (c.300 d.C.) contiene Lucas 22:44-50; 22:52-56

El Vaticano [B] (325-350 d.C.), el Sinaítico [Si] (340-350 d.C.) y el Alejandrino [A] (c.450 d.C.) contienen todo Lucas.

El Códice de Washington (siglos IV/V) contiene todo Lucas.

Cambridge, siglos V/VI

Copto bohaírico [Boh], siglos III/IV

Armenio [Arm], desde el siglo V

Copto sahídico, siglos III/IV

Ephraemi Rescriptus [C], siglo V

Gótico, 493-555 d.C.

Etiópico [Eth], desde c.500 d.C.

Siríaco curetoniano [Syr C], siglos IV-VII

Siríaco sinaítico [Syr S], siglos IV-VII

Georgiano [Geo], siglo V

Hay una imagen de Lucas 16:16-21 de un papiro Bodmer (c.180 d.C.) en el New International Dictionary of the Bible p.604. Una fotografía de parte del rollo de los papiros Bodmer 14/15 está en el New International Dictionary of the Bible p.706.

Hasta el año 200 d.C. tenemos manuscritos conservados que contienen el 71 % de los versículos de Lucas (818 de 1151 versículos). Son: Lucas 1:58-59; 1:62-2:1; 2:6-7; 3:8-4:2; 4:29-32; 4:34-5:10; 5:30-7:32; 7:35-39,41-43; 7:46-9:2; 9:4-17:15; 17:19-18:18; 22:4-24:53.

   Véase www.BibleQuery.org/Luke Manuscripts.html para más sobre los manuscritos antiguos de Lucas.

 

P: En Lc, ¿qué versículos, y qué fracciones de versículos, fueron citados por escritores prenicenos (antes del año 325 d.C.)?

R: Antes del año 325 d.C., los escritores de la iglesia citaron alrededor del 84.7 % de los versículos de Lucas. Eso son 975.25 versículos. En otras palabras, todos y cada uno de los 1151 versículos del Evangelio de Lucas están citados, salvo 175.75 versículos. Los versículos y fracciones de versículos no citados son: Lucas: 1:1; 1:3-4; 1:5m (no 5, 3, no 19 palabras);

3:21m (no 12, 1, no 3 palabras);  3:24-38; 4:2a (7/9 palabras);

4:3m (5, no 5, 7 palabras); 4:4; 4:8-11; 4:12; 4:22f (7/24 palabras); 4:31a (8/14 palabras); 4:38f (10/23 palabras); 4:40a (1/24 palabras); 4:41a (5/28 palabras); 4:42m (3, no 5, 9, no 8 palabras);

5:13;  5:14m (7, no 7, 6, no 4 palabras); 5:17a (5/16 palabras); 5:36f (9/36 palabras);

6:1-2; 6:5; 6:10-11; 6:13a (8/17 palabras); 6:17f (10/30 palabras); 6:21a (6/12 palabras); 6:29m (1, no 9, 1, no 11 palabras);

7:1a (11/14 palabras); 7:3f (8/19 palabras); 7:7; 7:37m (no 1, 1, no 19 palabras);

8:4; 8:5m (no 5, 3, no 16, 2, no 2 palabras); 8:10-12; 8:13f (10/29 palabras); 8:14; 8:16; 8:21; 8:22m (19, no 6, 2 palabras); 8:23; 8:28a (11/26 palabras); 8:29f (no 10, 11, no 11 palabras); 8:37f (6/23 palabras); 8:40a (6/15 palabras); 8:41m (2, no 22, 3 palabras); 8:42-44; 8:45a (13/21 palabras); 8:51-52; 8:54;

9:4; 9:6; 9:10; 9:12; 9:13a (4/32 palabras); 9:14a (5/17 palabras); 9:16-17; 9:18a (14/23 palabras); 9:19f (4/18 palabras); 9:23a (4/22 palabras); 9:26m (no 3, 1, no 10, 1, no 13 palabras); 9:28; 9:29a (12/18 palabras); 9:30a (6/11 palabras); 9:31a (4/13 palabras); 9:32m (no 9, 2, no 12 palabras); 9:35; 9:38a (4/20 palabras); 9:39m (no 5, 13, no 2 palabras); 9:40; 9:42a (22/28 palabras); 9:43f (12/20 palabras); 9:50a (10/17 palabras); 10:23a (8/15 palabras); 10:24f (17/23 palabras); 10:25f (7/14 palabras); 10:26; 10:27m (4, no 22, 6, no 6 palabras); 10:34-35; 10:36m (no 2, 2, no 6, 3 palabras); 10:37m (3, no 6, 3, no 5 palabras); 10:38a (3/17 palabras); 11:1a (12/30 palabras); 11:3-4; 11:15; 11:18m (4, no 4, 4, no 9 palabras); 11:29; 11:33; 11:42; 11:44; 11:48-50;

12:6-7; 12:9m (no 10, 2, no 1 palabras); 12:34; 12:39 (cita mixta de 1/4); 12:40; 12:42a (4/26 palabras); 12:43; 12:44m (no 7, 1, no 3 palabras); 12:57a (2/9 palabras); 12:59a (8/12 palabras);

13:18a (2/18 palabras); 13:20a (2/9 palabras); 13:21; 13:35f (17/23 palabras);

16:13m (no 5, 20, no 3 palabras);

17:1-2; 17:19a (5/10 palabras); 17:22a (5/20 palabras); 17:23-24; 17:26f (10/16 palabras);

18:15-17; 18:25-26; 18:27a (3/12 palabras); 18:32; 18:40f (7/10 palabras); 18:41;

19:34; 19:44m (9, no 8, 9 palabras); 19:45; 19:46a (cita de 1/5);

20:3; 20:4f (6/9 palabras); 20:5a (7/10 palabras); 20:7; 20:8a (5/14 palabras); 20:9a (9/21 palabras); 20:10-12; 20:15-16; 20:18-19; 20:21-22; 20:23a (cita de 3/8); 20:23f (cita de 3/8); 20:24; 20:27-28; 20:33f (media cita); 20:40-47;

21:1-2; 21:6; 21:10a (cita de 3/10); 21:15m (no 10, 2, no 5 palabras); 21:29a (cita de 4/11); 21:32-33;

22:1; 22:2a (11/15 palabras); 22:4f (8/16 palabras); 22:5; 22:6f (6/12 palabras); 22:11f (16/22 palabras); 22:13; 22:17-18; 22:20; 22:22a (10/18 palabras); 22:24; 22:25a (11/16 palabras); 22:26; 22:33a (10/16 palabras); 22:34a (10/15 palabras); 22:39; 22:42a (1/19 palabras); 22:45f (2/15 palabras); 22:46f (9/12 palabras); 22:47; 22:50; 22:51a (5/14 palabras); 22:54; 22:55f (4/14 palabras); 22:56; 22:58f (15/19 palabras); 22:59a (9/20 palabras); 22:60a (4/16 palabras); 22:66a (4/20 palabras);

23:1; 23:2a (5/22 palabras); 23:3; 23:5m (no 2, 1, no 17 palabras); 23:17; 23:18f (5/11 palabras); 23:24; 23:25f (7/19 palabras); 23:26a (12/19 palabras); 23:34a (17/19 palabras); 23:38; 23:45f (7/10 palabras); 23:47a (10/16 palabras); 23:50; 23:51m (no 10, 5, no 6 palabras); 23:52-54;

24:3a (3/10 palabras); 24:4a (2/17 palabras); 24:8-9; 24:12-13; 24:49f (12/23 palabras)

   Todo versículo o fracción de versículo que no aparezca aquí fue citado. Véase www.bibleQuery.org/Bible/BibleCanon/EarlyChristianNTQuotes.xls para más información.